DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO.
CICLO A.
Mt. 11, 25-30
" Y ENCONTRARÉIS VUESTRO DESCANSO "
En el texto del evangelio de esta semana Jesús se nos presenta como el gran valedor de nuestra existencia pues podemos ver cómo da gracias al Padre por todos y cada uno de nosotros, por las cosas que nos permite conocer, por ese estar con nosotros dándonos la gran oportunidad de conocerle y conocer cual es su proyecto para la humanidad entera.
Al tiempo nos invita a seguirlo desde esta nuestra pobre existencia sin mas fuerza que la de la sencillez y la humildad, aceptando nuestra vida y todo lo que ella trae consigo, como algo que nos debe ayuda a vivir en comunión con El y con el Padre... Y se ofrece para calmar, sanar, acompañar, y remendar nuestro entuertos de manera que nuestra existencia se vaya adecuando cada vez mas a lo que deber ser: Hijos de Dios.
Los cansados, los agobiados, los que ya han perdido todas las ilusiones, aquellos que ya no esperan nada porque el corazón está seco y sin ilusión, los que sienten que su vida ha sido un fracaso después de mucho batallar... Esos, esos pueden contar con El .
El " Venid a mi" queda dicho como una gran promesa de alivio ante todo desconsuelo, desesperanza, desilusión, ante todo sentimiento de perdida y abandono, ante todo cansancio ...
Por ahí pasa la salvación... También hemos de decir que se hace necesario ir a el, buscarle.
Hemos de iniciar por nuestra parte un movimiento de acercamiento desde el reconocimiento de nuestra debilidad necesitada, es fundamental dejar que nos sane y para ello debemos tener claro que
necesitamos su salvación, su sanación, su fuerza, su energía.. ese poder que derrama en cada corazón cuando se le busca sinceramente.
Y entonces, es cuando iremos entendiendo lo que dice del yugo y la cruz, de mansedumbre y humildad de corazón y sobre todo, lo que quiere decir cuando habla de encontrar nuestro descanso.
Si miramos los tres últimos años de la vida de Jesús nos damos cuanta de que no fue precisamente un camino sembrado de rosas, no, que también hubieron espinas y cada vez mas dolorosas. No obstante, el habla de alivio, de descanso, de paz interior ... Sabe lo que dice, porque está hablando desde su misma vida, desde su experiencia. La paz del corazón, a pesar de todo lo que nos pueda rodear, solo se alcanza cuando lo tenemos en todo momento puesto en las manos del Padre.
¡Feliz día del Señor !
CICLO A.
Mt. 11, 25-30
" Y ENCONTRARÉIS VUESTRO DESCANSO "
En el texto del evangelio de esta semana Jesús se nos presenta como el gran valedor de nuestra existencia pues podemos ver cómo da gracias al Padre por todos y cada uno de nosotros, por las cosas que nos permite conocer, por ese estar con nosotros dándonos la gran oportunidad de conocerle y conocer cual es su proyecto para la humanidad entera.
Al tiempo nos invita a seguirlo desde esta nuestra pobre existencia sin mas fuerza que la de la sencillez y la humildad, aceptando nuestra vida y todo lo que ella trae consigo, como algo que nos debe ayuda a vivir en comunión con El y con el Padre... Y se ofrece para calmar, sanar, acompañar, y remendar nuestro entuertos de manera que nuestra existencia se vaya adecuando cada vez mas a lo que deber ser: Hijos de Dios.
Los cansados, los agobiados, los que ya han perdido todas las ilusiones, aquellos que ya no esperan nada porque el corazón está seco y sin ilusión, los que sienten que su vida ha sido un fracaso después de mucho batallar... Esos, esos pueden contar con El .
El " Venid a mi" queda dicho como una gran promesa de alivio ante todo desconsuelo, desesperanza, desilusión, ante todo sentimiento de perdida y abandono, ante todo cansancio ...
Por ahí pasa la salvación... También hemos de decir que se hace necesario ir a el, buscarle.
Hemos de iniciar por nuestra parte un movimiento de acercamiento desde el reconocimiento de nuestra debilidad necesitada, es fundamental dejar que nos sane y para ello debemos tener claro que
necesitamos su salvación, su sanación, su fuerza, su energía.. ese poder que derrama en cada corazón cuando se le busca sinceramente.
Y entonces, es cuando iremos entendiendo lo que dice del yugo y la cruz, de mansedumbre y humildad de corazón y sobre todo, lo que quiere decir cuando habla de encontrar nuestro descanso.
Si miramos los tres últimos años de la vida de Jesús nos damos cuanta de que no fue precisamente un camino sembrado de rosas, no, que también hubieron espinas y cada vez mas dolorosas. No obstante, el habla de alivio, de descanso, de paz interior ... Sabe lo que dice, porque está hablando desde su misma vida, desde su experiencia. La paz del corazón, a pesar de todo lo que nos pueda rodear, solo se alcanza cuando lo tenemos en todo momento puesto en las manos del Padre.
¡Feliz día del Señor !
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