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sábado, 20 de junio de 2026

León XIV a sacerdotes españoles: sed alegres, vivid con gozo el don y el regalo de la vocación


 Nicolás de Cárdenas

El Papa León XIV dio un consejo a un grupo de presbíteros españoles ordenados hace cinco años en la Archidiócesis de Valencia y que peregrinaron a Roma: "Sed sacerdotes alegres, vivid con gozo el don y el regalo de la vocación". 

En representación de estos sacerdotes, los padres Sergio Pelarda y Carlos Camallonga expresaron su "enorme alegría porque hemos tenido la suerte de saludar y poder hablar con el Santo Padre coincidiendo con nuestro aniversario de ordenación, en un encuentro muy especial", detalló la Archidiócesis de Valencia.

"Fue un momento emocionante y precioso, en el que el Papa León nos dio palabras de ánimo reconfortando nuestro ministerio", añadieron. 

Durante el encuentro que mantuvieron con el Pontífice, este los animó a "ser sacerdotes alegres y a vivir con gozo el don y el regalo de la vocación", subrayando que son "instrumentos del Amor de Dios". "Amad a Jesús Eucaristía", les insistió. 

Según han expresado los sacerdotes valencianos, al explicarle al Papa León XIV su procedencia, el Pontífice "mencionó el Santo Cáliz de la Última Cena del Señor" que se custodia en la catedral de la ciudad del Turia.  

Asimismo, dado que algunos de los presbíteros se habían formado en el Seminario La Presentación y Santo Tomás de Villanueva, perteneciente a los agustinos, le expresaron su deseo de que el santo sea declarado algún día Doctor de la Iglesia

A modo de presente, le entregaron a León XIV una estampa de la Virgen de los Desamparados, patrona de su diócesis "para que se acordara de todos nosotros". 

sábado, 11 de octubre de 2025

El Papa: La libertad religiosa no es opcional, sino el fundamento de una sociedad justa


 En su discurso a los representantes de la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, León XIV reiteró su compromiso de apoyar a las minorías cristianas en países como la República Centroafricana, Burkina Faso, Mozambique y Perú, su tierra de misión. Practicar la fe sin temor a la persecución, afirmó, es la piedra angular de toda "sociedad justa", ya que protege el espacio en el que se forman las conciencias.

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano

Una verdadera reconciliación no puede existir sin la garantía de poder profesar libremente la propia fe. Este derecho no es un "privilegio" otorgado por las instituciones, sino una condición esencial para la formación de sociedades justas, en las que la conciencia humana tenga amplio margen para formarse y expresarse concretamente. Este principio sustenta la reflexión que el Papa León XIV ofreció a la delegación de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, recibida en audiencia esta mañana, 10 de octubre, en el Aula de los Papas del Palacio Apostólico Vaticano.

No abandonemos a los cristianos perseguidos

El Pontífice inició su discurso recordando la creciente hostilidad y violencia perpetrada contra diversas comunidades religiosas, incluida la cristiana. En consonancia con la misión de la fundación —establecida en 1947 para abordar el sufrimiento de la posguerra—, el Papa reiteró: «No abandonemos a nuestros hermanos y hermanas perseguidos». En este sentido, se hacen eco de las palabras de San Pablo en la Primera Carta a los Corintios:

“Si un miembro sufre, todos sufren con él”.

Necesidad de verdad y sentido

El derecho a la libertad de culto se deriva de un axioma fundamental: «Todo ser humano lleva en su corazón una profunda necesidad de verdad, de sentido, de comunión con los demás y con Dios». Una necesidad que surge de lo más profundo del alma humana y que hace de la libre profesión de fe no una opción, sino un elemento esencial.

“Enraizada en la dignidad de la persona humana, creada a imagen de Dios y dotada de razón y libre albedrío, la libertad religiosa permite a las personas y a las comunidades buscar la verdad, vivirla libremente y dar testimonio de ella abiertamente. Por lo tanto, es una piedra angular de toda sociedad justa, ya que salvaguarda el espacio moral en el que la conciencia puede formarse y ejercitarse”.

No hay paz sin libertad religiosa

La libertad religiosa, continúa León XIV, «no es simplemente un derecho legal ni un privilegio concedido por los gobiernos». Es más, constituye «el pilar de la auténtica reconciliación». Su negación priva a los seres humanos de la capacidad de responder a la «llamada de la verdad» y conduce a la lenta desintegración de los vínculos éticos y espirituales que sustentan a las comunidades. «La confianza da paso al miedo, la sospecha sustituye al diálogo y la opresión engendra violencia», afirma el Pontífice, citando a su predecesor, Francisco:

“No hay paz posible sin libertad religiosa, ni libertad de pensamiento y de expresión, ni respeto por las opiniones ajenas”.

Promover de la libertad de culto en la vida cotidiana

El Papa también recuerda la enérgica defensa que la Iglesia ha hecho de la libertad religiosa a lo largo de los siglos. La Declaración Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II afirmó el reconocimiento de este derecho en el marco jurídico e institucional de cada país.

“Por lo tanto, la defensa de la libertad religiosa no puede ser algo abstracto; debe vivirse, protegerse y promoverse en la vida cotidiana de las personas y las comunidades”.

El compromiso de Ayuda a la Iglesia Necesitada

La misión de Ayuda a la Iglesia Necesitada se inscribe en este marco: promover el perdón y la reconciliación, acompañar y dar voz a la Iglesia allí donde haya necesidad, donde se vea amenazada o sufra. Durante más de veinticinco años, continuó el Pontífice, el Informe de la Fundación sobre Libertad Religiosa ha dado testimonio y voz a quienes no la tienen, revelando el sufrimiento, a menudo oculto, de muchos. El compromiso de Ayuda a la Iglesia Necesitada también se extiende a las comunidades que con demasiada frecuencia se encuentran aisladas, marginadas o bajo presión.

"Constructores de paz"

La reconstrucción de una capilla, el apoyo a una monja, la provisión de una emisora ​​de radio o un vehículo: todas estas son acciones que "fortalecen la vida de la Iglesia" y el tejido "espiritual y moral" de la sociedad. La asistencia ofrecida, especialmente a las minorías más vulnerables, convierte a los miembros de la fundación en verdaderos "constructores de paz". La República Centroafricana, Burkina Faso, Mozambique —y también la diócesis de Chiclayo, Perú, donde el Papa tuvo el "privilegio de trabajar"— son solo algunos de los lugares donde la Iglesia local, a través de la fundación pontificia, se convierte en un "signo vivo" de armonía social y fraternidad, mostrando al mundo que "un futuro diferente es posible".

"Nunca se cansen de hacer el bien"

El Papa concluyó su discurso exhortando a los presentes a "nunca cansarse de hacer el bien", pues los frutos de su trabajo "se manifiestan en innumerables vidas y dan gloria a nuestro Padre celestial".

sábado, 6 de septiembre de 2025

El Papa: el cristianismo es compromiso por un mundo más justo y fraterno



León XIV recibe en audiencia a una delegación de representantes políticos y personalidades civiles procedentes de Francia y pone en guardia contra «una laicidad a veces mal entendida» y contra las «colonizaciones ideológicas». La doctrina de la Iglesia es doctrina de salvación, no hay que temer promoverla. El estímulo para afrontar las grandes cuestiones sociales con la fuerza de la caridad, en nombre del bien común.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

No «una simple devoción privada», sino «una forma de vivir en sociedad impregnada de amor a Dios y al prójimo que, en Cristo, ya no es un enemigo sino un hermano»: esto es el cristianismo y León XIV lo recuerda con claridad a unos cuarenta miembros de la delegación de representantes políticos y personalidades civiles de Val de Marne, en la diócesis francesa de Créteil, recibidos en audiencia esta mañana, jueves 28 de agosto. Dirigiéndose en francés a los presentes, acompañados por el obispo, monseñor Dominique Blanchet, el Papa recuerda que «ante las derivas de todo tipo» de las sociedades occidentales, el cristiano debe «volver la mirada hacia Cristo» para pedirle ayuda en el ejercicio de las propias responsabilidades.

Una laicidad malinterpretada pone en peligro la verdad

Responsabilidades de las que el obispo de Roma dice ser «muy consciente»: la dificultad de «actuar y decidir en coherencia con la propia fe» debido a «una laicidad a veces malinterpretada»; la complejidad de llevar adelante «el compromiso abiertamente cristiano» en algunas sociedades occidentales donde «Cristo y su Iglesia son marginados, a menudo ignorados, a veces ridiculizados». Sin olvidar «las presiones, las directrices de los partidos y las colonizaciones ideológicas» —afirma León XIV, citando a su predecesor Francisco— a las que están sometidos los políticos. Ante todo esto, subraya el Pontífice, es necesario «el valor de decir, a veces, “¡No, no puedo!”», sobre todo cuando «está en juego la verdad».


Dar testimonio de Jesús en la vida pública

Por lo tanto, el consejo que el Papa ofrece a la delegación francesa es uno: unirse cada vez más a Jesús, vivir de Él y dar testimonio de Él, porque en la personalidad de una persona pública no se puede llevar a cabo una separación: «No está por un lado el político y por otro el cristiano», sino que «está el hombre político que, bajo la mirada de Dios y de su propia conciencia, vive cristianamente sus compromisos y sus responsabilidades».

No tener miedo de proponer y defender la doctrina de la Iglesia

De ahí la referencia a la doctrina de la Iglesia —en particular a la doctrina social— cuyos fundamentos, subraya el Pontífice, están «sustancialmente en sintonía con la ley natural» que incluso los no cristianos y los no creyentes «pueden reconocer». Por eso, «no hay que temer proponerla y defenderla con convicción», ya que «es una doctrina de salvación que mira al bien de todo ser humano, a la edificación de sociedades pacíficas, armoniosas, prósperas y reconciliadas».

Afrontar las cuestiones sociales con la fuerza de la caridad

León XVI se detiene también en las «grandes cuestiones sociales» de la región francesa, citando en particular la violencia, la inseguridad, la precariedad, la droga, el desempleo y la desaparición de la convivialidad. Todos ellos son retos —añade— que el responsable cristiano está llamado a afrontar con «la caridad social y política», que hace «amar el bien común y buscar efectivamente el bien de las personas». También porque la promoción de valores que, aunque evangélicos, estén «vaciados de Cristo», no permite «cambiar el mundo».

El compromiso por un mundo más justo y fraternal

Por último, el Pontífice desea a la delegación, llegada a Roma en peregrinación, que regrese a sus compromisos fortalecida en la esperanza y más firme en trabajar «por la construcción de un mundo más justo, más humano, más fraternal», que no es otra cosa que «un mundo más impregnado del Evangelio».

sábado, 23 de agosto de 2025

León XIV llama a los cristianos a la tarea ecuménica de ser artífices de la reconciliación y la paz


 El Papa León XIV ha realizado un llamamiento ecuménico a todos los cristianos para afrontar la tarea de ser artífices de la reconciliación y la paz en medio del mundo, con motivo de la Semana Ecuménica que se celebra en Estocolmo hasta este domingo.

En un mensaje publicado este viernes por la Oficina de Prensa del Vaticano, el Pontífice recuerda que esta iniciativa, en la que participan cristianos de distintas denominaciones, coincide con el centenario de la Conferencia Cristiana sobre la Vida y el Trabajo celebrada en 1925 y el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea. 

Del concilio celebrado en 325, León XIV explica que con la elaboración del Credo, los padres conciliares “articularon la fe que sigue uniendo a los cristianos” convirtiendo esa ocasión en “un valiente signo de unidad en medio de la diferencia, un testimonio temprano de la convicción de que nuestra confesión común puede superar las divisiones y fomentar la comunión”.

Sobre el encuentro convocado en Estocolmo hace 100 años, el Papa destacó que su impulsor, “pionero del movimiento ecuménico temprano, el Arzobispo Nathan Södeblom, entonces Arzobispo luterano de Uppsala”, tenía la convicción de que “el servicio une” y propuso aunar esfuerzos en “un cristianismo práctico para servir el mundo juntos en la búsqueda de la paz, la justicia y la dignidad humana”.

León XIV expone que, aunque la Iglesia Católica no estuvo en ese primer encuentro, “hoy estamos con vosotros como compañeros y discípulos de Cristo, reconociendo que lo que nos une es mucho mayor que lo que nos divide”. 

En este sentido, subraya que desde el Concilio Vaticano II “la Iglesia católica ha abrazado de todo corazón el camino ecuménico”, lo que quedó reflejado en el decreto Unitatis Redintegratio, que llamó “a dialogar en humilde y amorosa fraternidad, basados en nuestro bautismo común y en nuestra misión compartida en el mundo”.

“Creemos que la unidad que Cristo quiere para su Iglesia debe ser visible, y que dicha unidad crece a través del diálogo teológico, el culto común cuando sea posible y el testimonio compartido ante el sufrimiento de la humanidad”, añade el Pontífice en su mensaje. 

León XIV también destaca el lema del encuentro de este año, “Tiempo para la paz de Dios”, como un mensaje que “no podría ser más oportuno” al contemplar “las profundas cicatrices de los conflictos, la desigualdad, la degradación medioambiental y un creciente sentido de desconexión espiritual”.

La paz, subraya el Pontífice, “no es sólo un logro humano, sino un signo de la presencia del Señor entre nosotros. Esto es tanto una promesa como una tarea, ya que los seguidores de Cristo están llamados a convertirse en artífices de la reconciliación: a afrontar la división con valentía, la indiferencia con compasión y a llevar la sanación donde ha habido dolor”.

Al concluir el mensaje y en relación al trabajo ecuménico desarrollado por sus predecesores, León XIV se congratula de que durante el encuentro ecuménico “mi delegación pueda estar presente como signo del compromiso de la Iglesia católica de continuar el camino de oración y trabajo conjunto, dondequiera que podamos, por la paz, la justicia y el bien de todos”.

sábado, 28 de junio de 2025

León XIV: Luchar contra la droga, desmantelar las organizaciones criminales


 Un llamamiento para combatir a quienes negocian con las adicciones es el que lanzó el Papa en la audiencia de esta mañana, en el Patio de San Dámaso, a los participantes en la Jornada Internacional de Lucha contra la Droga: «La Iglesia necesita de ustedes, la sociedad necesita de su testimonio y del gran trabajo que realizan». El Papa nos insta a dejar que la dignidad prevalezca sobre la dependencia degradante y a luchar contra la “marginación” y no “a los marginados”.

El Papa: Ayudar al Oriente cristiano, azotado por una violencia diabólica

León XIV se reúne en el Vaticano con los participantes en la sesión plenaria de la Reunión de Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO). Pensando en la propagación de la guerra, el Pontífice exhorta a todos a examinar las verdaderas razones de los conflictos.

Antonella Palermo - Ciudad del Vaticano

El Papa León XIV se dirige con afecto y gratitud a los participantes en la reunión plenaria de la Reunión de Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO) por el apoyo ofrecido a los pueblos devastados por las guerras. Un apoyo que, dice, es como «una bombona de oxígeno» en un aire que se ha vuelto «tóxico». El Pontífice pide a todos que desenmascaren toda mistificación que se esconde detrás de los conflictos: «La gente no puede morir a causa de las noticias falsas». Entre las preguntas que plantea: «¿Cómo se puede seguir traicionando los deseos de paz de los pueblos con la falsa propaganda del rearme, en la vana ilusión de que la supremacía resuelve los problemas en lugar de alimentar el odio y la venganza?». E invita a rezar, ayudar y dar testimonio de Cristo para salir de la lógica de la represalia y la división.

La violencia de la guerra tiene una vehemencia diabólica

En la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Papa se reúne con los miembros de las Agencias de la ROACO al término de la sesión anual de trabajo, a la que muchos no han podido asistir porque el viaje desde Tierra Santa se ha visto afectado por la guerra. La delegación está encabezada por el cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales. Y es precisamente la guerra que ensangrienta estas tierras, desde Ucrania hasta la «trágica e inhumana situación de Gaza» y todo Oriente Medio, la que constituye el tema fundamental del discurso de esta mañana, 26 de junio. Una guerra que «envuelve en un manto de odio» y que, aunque históricamente ha marcado estas regiones, ahora se ensaña con una fuerza perversa:

“Hoy en día, la violencia bélica parece abatirse sobre los territorios del Oriente cristiano con una vehemencia diabólica nunca antes vista.”

La gente no puede morir a causa de las noticias falsas

El Papa hace un llamamiento a la claridad y, cuando habla de las Iglesias orientales, no deja de señalar con pesar que, incluso dentro de la comunidad católica, no han faltado hasta ahora «abusos e incomprensiones». Sobre los conflictos actuales, las palabras del Papa Prevost son lúcidas y bien articuladas: 

“Todos nosotros, la humanidad, estamos llamados a evaluar las causas de estos conflictos, a verificar las verdaderas y tratar de superarlas, y a rechazar las falsas, fruto de simulaciones emocionales y retórica, desenmascarándolas con decisión. La gente no puede morir a causa de las noticias falsas.”

Obligar a los demás por la fuerza es vergonzoso 

La denuncia del Sucesor de Pedro se expresa sin ambigüedades y con gran contundencia, incluso cuando pone en tela de juicio la eficacia de las acciones de la comunidad internacional, evidentemente debilitadas por un cambio radical en la consideración de los derechos:

“Es desolador ver que la fuerza del derecho internacional y del derecho humanitario ya no parece obligar, sustituida por el supuesto derecho a obligar a los demás por la fuerza. Esto es indigno del hombre, es vergonzoso para la humanidad y para los responsables de las naciones.”

La falsa propaganda del rearme

El Papa plantea una serie de preguntas para subrayar lo ilusorio que es pensar que las acciones bélicas conducen a la paz, que «la supremacía resuelve los problemas en lugar de alimentar el odio y la venganza». Se pregunta cómo se puede «seguir traicionando los deseos de paz de los pueblos con la falsa propaganda del rearme». Y apela a la necesidad de la cohesión, del bien común, precisando que ya no se le escapa a la gente el mecanismo económico que alimenta los conflictos:

“La gente es cada vez más consciente de la cantidad de dinero que va a parar a los bolsillos de los mercaderes de la muerte y con el que se podrían construir hospitales y escuelas; ¡y en cambio se destruyen los que ya están construidos!”

Dar testimonio sin enredarse en los tentáculos del poder

La tarea de los cristianos, dice León XIV, ante estas desolaciones que harían perder la esperanza, es mantener encendida la luz contra las tinieblas del odio. La oración es el camino imprescindible: «Hacer de cada noticia e imagen trágica que nos impacta un grito de intercesión a Dios». No cansarse de elevar incesantemente la invocación de paz entre las naciones, permaneciendo arraigados en Jesús, esta es la invitación del Papa, que recuerda el riesgo 'pilaticio' de permanecer indiferentes «hasta el umbral de lo irreparable» ante pueblos destrozados por las bombas:

“Sigamos a Cristo, que liberó los corazones del odio, y demos ejemplo para salir de la lógica de la división y la represalia. Quisiera dar las gracias y abrazar idealmente a todos los cristianos orientales que responden al mal con el bien: gracias, hermanos y hermanas, por el testimonio que dais, sobre todo cuando permanecéis en vuestras tierras como discípulos y testigos de Cristo.”

Conocer más sobre el Oriente cristiano

El pensamiento del Papa Prevost se dirige luego al «terrible atentado» del domingo pasado en la iglesia de San Elías en Damasco, Siria, cuyas víctimas se suman a los numerosos mártires del Oriente cristiano. Una tradición de fe que debe conocerse mejor, observa finalmente el Pontífice, porque todavía hay mucha ignorancia generalizada que corre el riesgo de «asfixiar» la fe si se la priva del segundo pulmón con el que respirar. Según los deseos del Papa, serían útiles cursos básicos sobre las Iglesias orientales en los seminarios, las facultades de teología y las universidades católicas, así como el aumento de los encuentros y las acciones pastorales con los «primos» de los ritos orientales. Estos son la expresión viva de una riqueza y profundidad de lo sagrado de la que se puede aprender mucho:

“Su sentido de lo sagrado, su fe cristalina, endurecida por las pruebas, y su espiritualidad impregnada del misterio divino pueden satisfacer la sed de Dios latente pero presente en Occidente.”


sábado, 25 de enero de 2025

Oriente Medio, Papa: respetar la tregua, alcanzar la solución justa de dos Estados


 Francisco, al final del Ángelus, recordó el alto el fuego en Gaza que ha comenzado hoy y expresa su gratitud a todos los mediadores: «Es un buen trabajo mediar por la paz». El Pontífice espera que todos los rehenes vuelvan a casa y que la ayuda humanitaria llegue pronto a la Franja. Por último, califica de «gesto de gran esperanza» la liberación de los detenidos en Cuba.

Benedetta Capelli - Ciudad del Vaticano

Después de tanto dolor, después de las oraciones, después de las invocaciones a María, Reina de la Paz, Francisco en el Ángelus puede expresar su gratitud a quienes trabajaron para lograr el alto el fuego en Gaza, que entró en vigor hace pocas horas.

"Expreso mi gratitud a todos los mediadores. Es un hermoso trabajo de mediación para que haya paz. Gracias a los mediadores. Y gracias también a todas las partes implicadas por este importante resultado. Espero que lo acordado sea inmediatamente respetado por las partes y que todos los rehenes puedan por fin volver a casa y reencontrarse con sus seres queridos. Rezo mucho por ellos y por sus familias".


Ayuda a los que sufren

También la preocupación del Papa por las muchas familias de Gaza en apuros, que han sufrido hambre, la pérdida de seres queridos y las difíciles condiciones que inevitablemente conlleva la guerra.

"Espero que toda la ayuda humanitaria llegue más rápidamente y en mayor cantidad a la población de Gaza, que la necesita con tanta urgencia".

Dos Estados

"Tanto israelíes como palestinos -dijo Francisco- necesitan signos claros de esperanza". 

"Espero que las autoridades políticas de ambos, con la ayuda de la comunidad internacional, puedan alcanzar la solución adecuada para los dos Estados. Todos pueden decir sí al diálogo, sí a la reconciliación, sí a la paz. Recemos todos por ello: diálogo, reconciliación, paz".

En Cuba gestos de gran esperanza

El Papa ha recordado también la anunciada liberación de un grupo de presos de las cárceles cubanas. Ayer, la liberación de Petro Albert Sánchez, un profesor de 70 años que, debido a su estado de salud, cumplía su condena en arresto domiciliario, y de Félix Navarro Rodríguez, condenado a 9 años de prisión: "Es un gesto de gran esperanza que hace realidad una de las intenciones de este año jubilar. Espero que en los próximos meses se sigan realizando iniciativas de este tipo en las distintas partes del mundo, infundiendo confianza en el camino de las personas y de los pueblos".


Por último, el saludo del Papa a los fieles presentes, recordando la Semana de oración por la unidad de los cristianos, con la exhortación a orar por «el don precioso de la plena comunión entre todos los discípulos del Señor»: "Y recemos siempre por la atormentada Ucrania, por Palestina, Israel, Myamar y todos los pueblos que sufren la guerra".


El Papa: Las monjas deben crecer y formarse. Llamadas al servicio, no a la servitud


 Francisco recibe a miembros de la Fundación Hilton, una organización estadounidense sin fines de lucro que colabora con algunos Dicasterios del Vaticano para brindar oportunidades de formación, crecimiento y estudio a mujeres religiosas. “Se ha invertido poco en esto, menos que con el clero porque se le considera de 'segunda clase'. Necesitamos superar una mentalidad clerical y chovinista".

Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano

Crecimiento, formación, estudios, trabajo, roles de responsabilidad, para cumplir mejor su misión de servicio que - cuidado - es muy diferente a ser servientes, como ocurre en las curias y en las diócesis. El Papa Francisco pide más espacio y oportunidades para las monjas, a las que llama cariñosamente "monjitas", figuras a menudo consideradas "de segunda clase" y, por ello, a veces también víctimas de abusos de poder y de conciencia dentro de la Iglesia. Es el resultado de una mentalidad "clericalista" y "machista" que pronto habrá que abandonar, afirma el Pontífice a los miembros de la Fundación Hilton, una organización benéfica estadounidense sin fines de lucro comprometida con los pobres y que colabora precisamente con algunos departamentos del Vaticano para dar oportunidades a las religiosas y "crecer en profesionalidad y espíritu misionero". Un campo en el que "se ha invertido poco", "mucho menos que en la formación del clero", admite el Papa en su discurso a la Fundación, recibido en la pequeña sala del Aula Pablo VI, antes de la audiencia general.

Servir a los últimos, no ser siervo de alguien

“Es cierto, porque pensamos que las monjas, e incluso las mujeres, son 'de segunda clase'. Eso es lo que pensamos...", comenta el Papa. En cambio, "es importante que las monjas puedan estudiar y formarse".

El trabajo en las fronteras, en los suburbios, entre los menos afortunados, requiere personas formadas y competentes. Y, por favor, la misión de las monjas es servir a los más pequeños, y no ser sirvientas de alguien. 

“Esto debe parar”, afirma el Pontífice. "Necesitamos superar una mentalidad clerical y chovinista", añade, agradeciendo a la Fundación Hilton su ayuda "para sacar a la Iglesia" de este tipo de mentalidad.


sábado, 18 de enero de 2025

Francisco, a los seminaristas de Córdoba: "No a las primeras posiciones, no a los sitios más cómodos, esos son callejones sin salida"


 

En los últimos meses, han pasado por Roma los seminaristas de Barcelona, Madrid, Galicia, Getafe o Toledo. En esta ocasión, tocó el turno de los aspirantes al sacerdocio de Córdoba

Bergoglio pidió a los futuros sacerdotes "dar testimonio" y "perseverar en el camino  del Señor, convencidos de que Jesús los sostendrá siempre y nos dará además la fuerza de ser sembradores de esperanza"

"El Señor nos repara cuando  pinchamos en medio de la carretera y nos acoge cuando nos vence la fatiga y debemos detenernos a hacer una pausa"

Con el brazo derecho en cabestrillo, fruto de la caída sufrida ayer en Casa Santa Marta, el Papa Francisco prosiguió esta mañana con sus audiencias con naturalidad, continuando con las recepciones a los principales seminarios de nuestro país. En los últimos meses, han pasado por Roma los seminaristas de Barcelona, Madrid, Galicia, Getafe o Toledo. En esta ocasión, tocó el turno de los aspirantes al sacerdocio de Córdoba, comandados por su obispo, Demetrio Fernández, cuya sucesión parece estar al

En el discurso que Bergoglio dirigió a los seminaristas y formadores, el Papa les pidió negarse al protagonismo. "No a las primeras posiciones, no a los sitios más cómodos, esos son callejones sin salida, que si tenemos la desdicha de embocarlos debemos salir marcha atrás con trabajo y vergüenza".

Al tiempo, Francisco advirtió de "los peligros en el camino". Refiriéndose a Córdoba, el Papa recordó a los seminaristas que "vienen de un hermoso lugar que toma  el nombre de san Pelagio y ocupa el antiguo solar del campo de los mártires". Como hiciera el santo niño, Bergoglio pidió a los futuros sacerdotes "dar testimonio" y "perseverar en el camino  del Señor, convencidos de que Jesús los sostendrá siempre y nos dará además la fuerza de ser sembradores de esperanza".

Como tercera señal, el Papa subrayó "las zonas de avituallamiento" para el camino de la vida, en el que "necesitamos ser sostenidos,  sentir la presencia del que es nuestra única esperanza, Jesús", que "se nos presenta como Maestro, como Señor, se nos da como alimento en su palabra y en la Eucaristía, nos repara cuando  pinchamos en medio de la carretera y nos acoge cuando nos vence la fatiga y debemos detenernos a hacer una pausa. Sin esa esperanza, ponernos en camino sería una locura, pero fiados en Él no  tenemos dudas de que llegaremos al puerto deseado". 

Eso sí: "No piensen nunca que sembrar esperanza es decir palabras de cortesía u optar por un buenismo dulzón", señaló. "Este camino es el camino de Jesús, que lleva a la Jerusalén celeste, pasando  por la terrena, abrazados a la cruz, y sostenidos por infinidad de cirineos. Un camino en el que no se  puede avanzar solo, sino en comunidad, guiando, defendiendo, asistiendo y bendiciendo a aquellos  que el Señor nos dejó como tarea", finalizó.

sábado, 11 de enero de 2025

El Papa aboga por una educación "humanizada" que no se limite a transmitir conocimientos


 

El Papa recibió en audiencia a los promotores del proyecto Écoles de Vie(s), inspirado en el Pacto Educativo Mundial: sólo restituyendo la centralidad a la persona humana podremos construir una sociedad verdaderamente justa y solidaria, especialmente para los jóvenes

"Ustedes encarnan esa Iglesia en salida que a menudo he deseado, una Iglesia abierta y acogedora, capaz de hacerse cercana a todos, de curar las heridas de quien sufre, de acariciar con ternura a quien están faltos de afecto y de levantar a los caídos en tierra"

(Vatican News).- Una educación “humanizada”, como la definen los fundadores del proyecto. Una educación “que no se limita a transmitir conocimientos, sino que busca formar hombres y mujeres capaces de compasión y de amor fraterno”, observó el Papa Francisco en su discurso a los organizadores de la inic

En la primera de las tres audiencias de la mañana, Francisco se reunió con los promotores de “Écoles de Vie(s)”, un grupo que ha comenzado a trabajar en el campo de la educación inspirado en la visión del Pacto Educativo Global propuesto por el mismo Papa, donde cada camino se desarrolla en nombre de la inclusividad.

Desarrollar el potencial de los jóvenes

Al acoger a cada uno con su fragilidad, dijo el Papa Francisco, «ustedes encarnan esa Iglesia en salida que a menudo he deseado, una Iglesia abierta y acogedora, capaz de hacerse cercana a todos, de curar las heridas de quien sufre, de acariciar con ternura a quien están faltos de afecto y de levantar a los caídos en tierra”.

“Los jóvenes en particular, a pesar de sus limitaciones, están llenos de un potencial insospechado. Estamos llamados a crear espacios donde puedan expresarse plenamente”

Al estilo del Evangelio

El estilo de “Écoles de Vie(s)”, reconoció el Papa, es el mismo del Evangelio, la enseñanza social de la Iglesia, según la cual “toda persona, por frágil que sea, es portadora de un valor intrínseco” y “toda persona es portadora de un valor intrínseco”. La vida humana tiene una dignidad inalienable”, un don de Dios “que debe ser acogido con amor y respeto”.

“En este Año Jubilar de la Esperanza, los animo a perseverar con decisión, porque sólo devolviendo la centralidad a la persona humana, integrando sus dimensiones espirituales, podremos construir una sociedad verdaderamente justa y solidaria”

Su iniciativa, concluyó Francisco, «devuelve a las personas, a todas las personas, marginadas por la discapacidad o la fragilidad su lugar dentro de una comunidad fraterna y alegre». Su compromiso “inspira otras iniciativas en favor de los más vulnerables y que su acción abra nuevas perspectivas para una educación integral que las jóvenes generaciones necesitan con urgencia”.

Francisco propone las "Bienaventuranzas, que son las leyes sorprendentes del Evangelio", frente a los "nuevos Herodes"


 

"Por esto nos hacemos peregrinos: venimos a pedir un don, para volver  a partir por el camino de la vida"

"La palabra es recomenzar, recibir la tierra desde el inicio, como la primera vez. Pongámonos esto en la cabeza: recomenzar, reiniciar"

"La esperanza, hermanos y hermanas, se encuentra toda en este salto  de calidad. No depende de nosotros, sino del Reino de Dios. He aquí la sorpresa: acoger el Reino de Dios nos conduce a un nuevo orden de grandeza"

"¿Llevo dentro de mí un sincero  deseo de volver a comenzar? ¿Quiero aprender de Jesús quién es verdaderamente grande? El más pequeño, en el Reino de Dios, él es grande"

Francisco volvió a rezar por la paz. "No olvidemos jamás que la guerra es una derrota siempre. Oremos por los países en guerra, que llegue la paz"

"Reiniciar, recomenzar, no se olviden de esto". Arrancan las audiencias jubilares de los sábados, en el Aula Pablo VI, con motivo del Jubileo 2025. El Papa Francisco, ya recuperado de su resfriado que le impidió leer el discurso al Cuerpo Diplomático, invitó a los miles de fieles presentes ser "peregrinos de esperanza".

Una virtud teologal, la esperanza, que en latín "quiere decir fuerza, una fuerza que viene de Dios", subrayó Francisco. "Por esto nos hacemos peregrinos: venimos a pedir un don, para volver  a partir por el camino de la vida".

Poniendo el ejemplo de Juan el Bautista, en la previa de la fiesta del Bautismo de Jesús, el Papa recordó cómo "la palabra es recomenzar, recibir la tierra desde el inicio, como la primera vez. Pongámonos esto en la cabeza: recomenzar, reiniciar", pidió a la concurrencia en varias ocasiones. "Estoy un poco sordo, grítenlo. No se olviden de esto", dijo, provocando la ovación de los presentes. 

"La esperanza, hermanos y hermanas, se encuentra toda en este salto  de calidad. No depende de nosotros, sino del Reino de Dios. He aquí la sorpresa: acoger el Reino de Dios nos conduce a un nuevo orden de grandeza", subrayó . 

"Reiniciar, recomenzar, no se olviden de esto. Reiniciar", volvió a repetir, porque "¡Nuestro mundo, todos nosotros tenemos necesidad de esto!".

"En  nuestro peregrinar también nosotros llevamos tantas preguntas, porque son muchos los 'Herodes' que  todavía contrastan el Reino de Dios", advirtió el Papa, quien no obstante recalcó cómo "Jesús nos muestra el camino de las nuevas Bienaventuranzas, que son las leyes sorprendentes del Evangelio". "¿Llevo dentro de mí un sincero  deseo de volver a comenzar? ¿Quiero aprender de Jesús quién es verdaderamente grande? El más pequeño, en el Reino de Dios, él es grande", insistió, volviendo a insistir, hasta en cuatro ocasiones, a los fieles, sobre la necesidad de "reiniciar".

"Aprendamos de Juan el Bautista a volver a creer. La esperanza para nuestra casa común – esta nuestra Tierra tan abusada y herida – y la esperanza para todos los seres humanos está en la  diferencia de Dios. Su grandeza es diferente. Y nosotros volvemos a comenzar desde esta originalidad de Dios, que ha resplandecido en Jesús y que ahora nos compromete a servir, a amar fraternalmente, a  reconocernos pequeños. Y a ver a los más pequeños, a escucharlos y a ser su voz. ¡He aquí el nuevo  inicio, nuestro jubileo!", finalizó.

En sus saludos en portugués, el Papa volvió a recordar que "Dios perdona siempre, perdona todo", una de las raíces de este Año Jubilar. En sus saludos en italiano, Francisco volvió a rezar por la paz. "No olvidemos jamás que la guerra es una derrota siempre. Oremos por los países en guerra, que llegue la paz". "Y no olvidemos, recomenzar". 


sábado, 4 de enero de 2025

La Iglesia es casa de acogida para los migrantes en busca de un futuro


 La Iglesia es “una casa cálida y acogedora” para “muchos inmigrantes que encuentran innumerables dificultades e incomprensiones”: así se dirigió el Papa Francisco a los representantes de la comunidad filipina en España, recibidos en audiencia la mañana del lunes 16 de diciembre, en el Salón del Consistorio. Del Pontífice también el recuerdo del viaje apostólico realizado a Filipinas en enero de 2015. Publicamos, a continuación, el discurso del Santo Padre.

Queridos hermanos y hermanas:

Estoy contento de recibirlos hoy aquí.

Ustedes han querido llamar a su misión en Madrid: “Tahanan”; una hermosa palabra que podemos traducir por hogar. Y es verdad, la Iglesia allí donde andamos, para nosotros siempre es un hogar, un hogar cálido, acogedor, y hoy la casa de Pedro es para ustedes como un hogar también. ¡Bienvenidos!

He visto que en Madrid tienen su sede en la parroquia de Nuestra Señora del Espino. Y esto me ha hecho pensar en tantas personas migrantes que lejos de encontrar ese hogar cálido y acogedor, más bien se topan con infinidad de dificultades e incomprensiones que se alzan como un espino contra ellos. Sobre estas espinas nuestra bendita Madre se nos presenta, para que no perdamos la esperanza, y seamos capaces de enfrentar los problemas, confiados en su protección y amparo.

El motivo de esta visita es el 25 aniversario de la erección canónica de la parroquia personal de la Inmaculada Concepción y San Lorenzo Ruiz, en Barcelona. San Lorenzo es una figura hermosa, pues por un lado nos habla de integración de culturas. Su familia, como la del Cardenal Tagle, tenía ascendencia china y filipina y, junto a la española que le dio la fe, creaban un excelente mestizaje. Por otro lado, tuvo que abandonar su tierra debido a la injusticia, en su caso una difamación, como muchas personas que todavía hoy se ven obligadas a emigrar para salvar sus vidas o buscar un futuro mejor. Finalmente, al llegar a la tierra que debería haberle acogido, Dios le pidió testimoniar su fe con la prueba más grande de amor, entregar su vida.

Queridas hermanas, queridos hermanos, imitémoslos, ambos tuvieron que dejar su tierra, pero ambos lo hicieron abrazados a Jesús. Confiados en Jesús, ambos afrontaron dificultades sin perder jamás la esperanza y ambos son ejemplo de una vida entregada a servir a Dios en el hermano. De esta forma podremos nosotros construir nuestro “tahanan”, ese hogar acogedor y cálido que, como una Madre, debe ser nuestra Iglesia. Que el Niño Dios los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Y de ustedes guardo dos recuerdos lindos de mi visita a vuestra tierra: los siete millones en la misa de Manila, y después la Misa en Tacloban. Con la lluvia y los vientos, me recuerdo que tuvimos que salir corriendo porque venía un vendaval y de lo contrario no podíamos despegar.

Los filipinos son hombres de fe, mujeres de fe. Acá en el Vaticano trabajan algunos de ustedes y es genial, es genial la fe que tienen y el testimonio que dan. Sigan dando testimonio en esta sociedad que se hizo demasiado rica, demasiado competente, demasiado autosuficiente. Gracias por lo que hacen.