TODO SE REPITE. NADA ES IGUAL.
Con el evangelio de este tercer domingo de la Pascua del Señor, nos vamos a Galilea, a la orilla del mismo lago en donde Jesús en su momento invitó a los discípulos a seguirle.
Han transcurrido ya tres años y han pasado muchas, muchas cosas. Parece que todo vuelve a la normalidad, a lo de antes, pero no, pues aunque Pedro, Juan, Santiago y algunos otros andan en su faena, en lo que saben hacer, en la pesca, hay algo nuevo en sus corazones.
Es la noche cerrada y no han cogido nada, esto ya paso en cierta ocasión pero en pleno día.
Y, como en aquella otra ocasión, se les vuelve a invitar a echar las redes por la derecha. Hay alguien que recuerda y descubre que el que esta a la orilla es el Señor Jesús y se lo dice a Pedro que se tira al agua sin dudarlo.
Cuando están a la orilla se encuentran que Jesús les tiene la cena preparada: pan y peces. Ya paso algo similar cuando dió de comer a unos cinco mil con la ayuda de un niño, y comparte con ellos el fruto del trabajo en el alba de un nuevo día.
Parece que todo es como antes, que es lo mismo, Pero no, ellos saben que no y nosotros también. No se atrevían a preguntarle porque sabían que era el Señor, nos dice el evangelista de forma discreta.
Nada es como antes pues en sus vidas hay alguien que ha abierto una puerta para andar por un sendero nuevo y que comparte con ellos oscuridades, necesidades, esperanzas y afanes a la orilla del trabajo: Eucaristía.
La segunda parte del texto es como la ocasión que se le brinda a Pedro de resarcirse ante los hermanos de sus negaciones, de sus fanfarronerías. Es una purificación del corazón que solo ha de estar en el amor y en el servicio fiel y no desde el afán de protagonismo, sino desde la cercanía y preocupación real por los hermanos: es lo que le pide el Señor. El valentón que todo lo puede ha de quedar atrás reconciliado por la humildad y el amor.
El sígueme que se le dice a Pedro ya lo oyó en otra ocasión en esa misma orilla, pero ahora también es distinto. Ahora está cargado de realismo y de entrega: entrega hasta el extremo de dar la vida como la dió y la da el que le invita, en la obsoluta confianza de que no va a estar sólo y de que ese camino es el que hay que seguir: La Eucaristía ha de ser permanente y rubricada con la entrega de la propia vida en el día a día.
¡¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!!
Hola, amigos, soy el párroco de San Antonio María Claret en Las Palmas de Gran Canaria, y en nombre de todos los que trabajamos en la parroquia quiero enviarles un saludo y darles la bienvenida a esta pagina nuestra en donde intentaremos comunicarnos e ir informando de todo el acontecer de nuestra parroquia. Que sean bienvenidos y un saludo.
sábado, 13 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
Francisco: "Ser cristiano no se reduce a cumplir los mandamientos"
Francisco hace la señal de la cruz
El Papa habla en español por primera vez en audiencia general
Palabras del Santo Padre:
Queridos hermanos y hermanas:Deseo reflexionar sobre el valor salvífico de la Resurrección de Jesús, en la que se funda nuestra fe y por la que hemos sido liberados del pecado y hechos hijos de Dios, generados a una vida nueva. Éste es el don más grande que recibimos del Misterio Pascual de Cristo. Dios nos trata como hijos, nos comprende, nos perdona, nos abraza y nos ama aun cuando nos equivocamos. Esta relación filial con el Señor debe crecer, ser alimentada cada día con la escucha de su Palabra, la oración, la participación en los Sacramentos y la práctica de la caridad. Comportémonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por nuestras caídas, sintiéndonos amados por Él, sabiendo que Él es nuestra fuerza. Ser cristianos no se reduce sólo a cumplir los mandamientos, es ser de Cristo, pensar, actuar, amar como Él, dejando que tome posesión de nuestra existencia para que la cambie, la trasforme, la libere de las tinieblas del mal y del pecado. A quien nos pida razón de nuestra esperanza, mostrémosle a Cristo Resucitado y hagámoslo con el anuncio de la Palabra, pero sobre todo con nuestra vida de resucitados.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Invito a todos a dar testimonio del gozo de ser hijos de Dios, de la libertad que da el vivir en Cristo, que es la verdadera libertad. Muchas gracias.
sábado, 6 de abril de 2013
TRISTEMENTE, EL HAMBRE DE UNOS CREA LA AVARICIA DE OTROS.
por María Sánchez
Desde mis tiempos de estudiante, en el colegio Mª Auxiliadora, recuerdo aquella hucha que representaba la cabeza de un “negrito” donde las monjas nos incitaban a depositar unas monedas, que dicho sea de paso, no abundaban en nuestros hogares.
Han pasado los años y aún seguimos pidiendo para los negritos. Lo peor es que, por mucho que les demos, ellos continuan teniendo hambre y continuan siendo cada vez mas pobres. Hoy despues de los años transcurridos, he ido asimilando las razones por las que todo sigue igual. He llegado a comprender que detrás de esas personas que mueren de hambre. posiblemente, se esconden muchos instereses económicos y de poder. Puedo alcanzar a ver la verdad, cada vez con mayor claridad, del porqué en las campañas de recogidas de alimentos para el llamado tercer mundo se nos pone como gancho a unos niños escuálidos hacinados en unas chabolas que no reúnen ni el más mínimo atisbo de salubridad. O aquella otra de una madre esquelética, mirada pérdida, y pechos desinflados a los que se agarra su hijo con la esperanza de encontrar un poco de leche con la que alimentarse.Esta es la manera que tienen los señores de la guerra para llegar a nuestros corazones. Mientras nos ocultan con destreza, los verdaderos motivos, por los que esos seres humanos viven permanentemente en la eterna hambruna.De todos es sabido que cuando cualquier ONG intenta llegar a los poblados donde se encuentra un gran número de personas marginadas, hambrientas y desarraigadas, aparecen las guerrillas poniendo obstáculos y volcando los camiones donde se transporta la comida para terminar secuestrando a los que arriesgan su vida a favor de los más necesitados.Se dan varias circunstancias para que los guerrilleros actúen de este modo. Entre ellas existe una que, desgraciadamente, es la que mueve a estos “mal nacidos” a actuar de este modo. No es otra que seguir manteniendo a su país en la ignorancia (cuanto menos sepas menos preguntas) enfermos, endémicos, hambrientos, pues esta estampa mueve con mayor fuerza el corazón de las naciones más ricas que son las que les proveen del dinero necesario para sus fines.Este panorama se presenta en muchos países como por ejemplo: Sierra Leona, Mozambique, Guatemala o Etiopia. En este último se ha denunciado, por activa y por pasiva, las artimañas que usan sus dirigentes para ser ayudados por la ONU.Pero, lo más triste, es que el dinero que recaudan no lo usan para poner fin a la hambruna que arrastran durante muchos años. Es un capital que utilizan para comprar armamentos y proseguir en sus luchas incruentas, inútiles e interminables.Con el paso del tiempo he llegado a comprender, también, a esos personajes famosos que hacen sus campañas donde recogen; dinero, comida o material de construcción y son ellos, en persona, los que hacen la entrega.Muchos son criticados por los que piensan que lo hacen para darse fama. Pero, en este caso, lo importante es el fin y no el medio.
DOMINGO SEGUNDO DE PASCUA DE RESRURRECIÓN. CICLO C.
EL ENCUENTRO.
Nos cuenta el evangelio de este domingo que Jesús no se deja esperar pues al anochecer de aquel día
primero, se hace presente en medio de ellos siendo
portador de la paz y de la alegría y del Espíritu.
Ya ha habido alguno que ha tenido una experiencia que les debería ir sacando de la situación en la que se encuentran.
María Magdalena, Pedro y Juan ya han estado por la mañana temprano en el sepulcro pero no terminan de entender que es lo que ha pasado. Se encuentran en una casa con la puertas cerradas. El miedo puede mas que los signos y señalas que han visto. Esta presencia de Jesús además de darles la paz y devolverles la alegría, les abre el corazón con el don del Espíritu Santo para que salgan al mundo como testigos del perdón y del amor de Dios.
Les invita a abrir las puertas. La casa en la que se esconden, de ahora en adelante, ha de tener las puertas siempre abiertas a todo el que se acerque a ellos. Es mas, son ellos los que han de salir al mundo a anunciar el perdón, el amor y la misericordia de Dios.
La segunda parte de este texto de hoy tiene mucho que ver con la primera. No va a ser fácil, van a encontrar resistencia, la gente no se va a fiar, así como así, de lo que ellos dicen haber experimentado. La gente necesita tocar, sentir, dejarse estremecer y eso quien único podrá hacerlo en el Señor. Se nos dice que Jesús, a la semana siguiente, vuelve en busca de Tomás, a quien ellos ya anunciaron lo vivido, pero que pide pruebas y la única prueba que hay es el mismo Jesús. No son ellos quienes le convencen con sus palabras. Es Jesús el que hace que Tomás se rinda ante lo evidente.
A notar que tanto en la primera parte como en la segunda es Jesús quien toma la iniciativa, quien se acerca, quien permite que la fe sea una realidad que transforma, libera y pacifica.
A los primeros se les dió una señal: el sepulcro vacío. Al segundo, se le da el testimonio de lo vivido, pero ambos son insuficientes. Es necesaria la presencia de Jesús para que la fe empiece a ser una realidad. Lo dado antes de su presencia no dejan de ser datos, fiables o no, pero nunca convincentes y que conduzca a la adhesión personal al Señor.
Llego a estas conclusiones:
En la fe, la iniciativa siempre es del Señor pues no porque nosotros nos empeñemos en hacer que los demás crean ellos va a creer.
Con nuestro testimonio preparamos el terreno, es verdad, pero la fe es cuestión de encuentro personal con Jesús en donde El es quien siempre toma la iniciativa de acercarse y darse a conocer.
Este encuentro con Jesús llena de paz y de alegría, señales irrefutables de su presencia y llena del Espíritu, que lleva a romper con los miedos y barreas que hasta ahora han podido existir.
Creo que saber esto es una buena medicina ante nuestros desalientos y desánimos a la hora de anunciar. No es cuestión solo de nuestra voluntad, también es cuestión del Señor. Nosotros somos sus anunciadores, nada mas. Los que preparamos el terreno. El es el que se acerca y completa nuestra obra y bendice nuestro esfuerzo y nos hace testigos de su acción salvadora en los demás, en la que nosotros, embargando nuestra vida, hemos colaborado.
No podemos dejar atrás algo muy importante: el envío para perdonar, para llevar el perdón de Dios. Nace un nuevo sacramento en la Pascua del Señor, el sacramento del perdón ( sacramento pascual), al que nosotros llamamos confesión y que no es ni mas ni menos que la prolongación de aquello que Jesús pidió en la cruz al padre. Aquel "perdónales porque no saben lo que hacen".
El envía a los suyos a ser portadores de este perdón en el nombre del Padre, en el suyo propio y con el Espíritu. El Dios trinitario que desde los comienzos está haciendo germinar una vida distinta en el corazón del hombre y que desde Nazaret mostró cercanía y fidelidad en un derroche de amor solidario y perdón gratuito entregándonos a su Hijo amado
¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!
Nos cuenta el evangelio de este domingo que Jesús no se deja esperar pues al anochecer de aquel día
primero, se hace presente en medio de ellos siendo
portador de la paz y de la alegría y del Espíritu.
Ya ha habido alguno que ha tenido una experiencia que les debería ir sacando de la situación en la que se encuentran.
María Magdalena, Pedro y Juan ya han estado por la mañana temprano en el sepulcro pero no terminan de entender que es lo que ha pasado. Se encuentran en una casa con la puertas cerradas. El miedo puede mas que los signos y señalas que han visto. Esta presencia de Jesús además de darles la paz y devolverles la alegría, les abre el corazón con el don del Espíritu Santo para que salgan al mundo como testigos del perdón y del amor de Dios.
Les invita a abrir las puertas. La casa en la que se esconden, de ahora en adelante, ha de tener las puertas siempre abiertas a todo el que se acerque a ellos. Es mas, son ellos los que han de salir al mundo a anunciar el perdón, el amor y la misericordia de Dios.
La segunda parte de este texto de hoy tiene mucho que ver con la primera. No va a ser fácil, van a encontrar resistencia, la gente no se va a fiar, así como así, de lo que ellos dicen haber experimentado. La gente necesita tocar, sentir, dejarse estremecer y eso quien único podrá hacerlo en el Señor. Se nos dice que Jesús, a la semana siguiente, vuelve en busca de Tomás, a quien ellos ya anunciaron lo vivido, pero que pide pruebas y la única prueba que hay es el mismo Jesús. No son ellos quienes le convencen con sus palabras. Es Jesús el que hace que Tomás se rinda ante lo evidente.
A notar que tanto en la primera parte como en la segunda es Jesús quien toma la iniciativa, quien se acerca, quien permite que la fe sea una realidad que transforma, libera y pacifica.
A los primeros se les dió una señal: el sepulcro vacío. Al segundo, se le da el testimonio de lo vivido, pero ambos son insuficientes. Es necesaria la presencia de Jesús para que la fe empiece a ser una realidad. Lo dado antes de su presencia no dejan de ser datos, fiables o no, pero nunca convincentes y que conduzca a la adhesión personal al Señor.
Llego a estas conclusiones:
En la fe, la iniciativa siempre es del Señor pues no porque nosotros nos empeñemos en hacer que los demás crean ellos va a creer.
Con nuestro testimonio preparamos el terreno, es verdad, pero la fe es cuestión de encuentro personal con Jesús en donde El es quien siempre toma la iniciativa de acercarse y darse a conocer.
Este encuentro con Jesús llena de paz y de alegría, señales irrefutables de su presencia y llena del Espíritu, que lleva a romper con los miedos y barreas que hasta ahora han podido existir.
Creo que saber esto es una buena medicina ante nuestros desalientos y desánimos a la hora de anunciar. No es cuestión solo de nuestra voluntad, también es cuestión del Señor. Nosotros somos sus anunciadores, nada mas. Los que preparamos el terreno. El es el que se acerca y completa nuestra obra y bendice nuestro esfuerzo y nos hace testigos de su acción salvadora en los demás, en la que nosotros, embargando nuestra vida, hemos colaborado.
No podemos dejar atrás algo muy importante: el envío para perdonar, para llevar el perdón de Dios. Nace un nuevo sacramento en la Pascua del Señor, el sacramento del perdón ( sacramento pascual), al que nosotros llamamos confesión y que no es ni mas ni menos que la prolongación de aquello que Jesús pidió en la cruz al padre. Aquel "perdónales porque no saben lo que hacen".
El envía a los suyos a ser portadores de este perdón en el nombre del Padre, en el suyo propio y con el Espíritu. El Dios trinitario que desde los comienzos está haciendo germinar una vida distinta en el corazón del hombre y que desde Nazaret mostró cercanía y fidelidad en un derroche de amor solidario y perdón gratuito entregándonos a su Hijo amado
¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!
Entramos
en el segundo Domingo de Pascua de Resurrección y entrevistamos a
Alejandro Santana, párroco en Teguise y capellán de la prisión de
Tahiche en Lanzarote. Alejandro hablará de su experiencia de resurrección entre los reclusos.
Compartiremos la última reflexión de la catequesis de la Cuaresma y ofrecemos una amplia información con las noticias para terminar con el texto del evangelio del domingo y el poema habitual. Este programa se emite los sábados a las 13.00 horas y los domingos a las 20.00 horas.
Compartiremos la última reflexión de la catequesis de la Cuaresma y ofrecemos una amplia información con las noticias para terminar con el texto del evangelio del domingo y el poema habitual. Este programa se emite los sábados a las 13.00 horas y los domingos a las 20.00 horas.
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