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sábado, 10 de octubre de 2026

El Vaticano pide en la ONU la abolición de la pena de muerte


 El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Christophe El-Kassis, instó a la comunidad internacional a abolir la pena de muerte.

Durante una reunión de la Tercera Comisión ayer 7 de octubre, el arzobispo señaló que la defensa de los derechos humanos debe ser "coherente y universal, extendiéndose a toda persona, en cualquier etapa y circunstancia".

Las declaraciones de Mons. El-Kassis llegan tras la ejecución fallida —ocurrida el 30 de septiembre en Tennessee— de la condenada por asesinato Christa Pike, quien sobrevivió a la administración de dos jeringas de pentobarbital letal y está recibiendo tratamiento médico.

Una semana después, Texas ejecutó a un hombre, marcando así la trigésima ejecución llevada a cabo en Estados Unidos en 2026. Por otra parte, el 5 de octubre, el presidente Donald Trump aprobó una ejecución mediante un pelotón militar de fusilamiento.

"La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona", dijo El-Kassis, citando el Catecismo de la Iglesia Católica. "Esta dignidad, dada por Dios, nunca se pierde, independientemente de la gravedad del delito. Los avances en los sistemas penales permiten ahora a los Estados proteger a la sociedad de manera eficaz sin cerrar la puerta a la posibilidad de arrepentimiento y redención".

El Arzobispo El-Kassis subrayó que "no hay remedio posible" si se ejecuta la pena de muerte contra una persona inocente.

"Por el contrario, las víctimas y sus familias tienen derecho a la solidaridad, al apoyo y a una justicia pronta, imparcial y humana. Sin embargo, quitar otra vida no puede restaurar lo que se ha perdido", afirmó.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Iglesias en Centroamérica se encuentran en las fronteras y ponen la mirada en los pequeños migrantes


 Con peregrinaciones y misas, las Iglesias de distintos países de Centroamérica se reunieron en sus fronteras para expresar su cercanía con los migrantes y refugiados, poniendo especial atención con los menores de edad que se ven obligados a abandonar sus hogares.

Las actividades se realizaron en el marco de la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que la Iglesia celebrará el próximo 27 de septiembre bajo el lema “Incluso uno solo de estos pequeños”, propuesto por el Papa León XIV..

Panamá y Costa Rica

El 17 de septiembre, obispos, sacerdotes y fieles se reunieron en la zona fronteriza de Paso Canoas, la principal frontera terrestre entre Panamá y Costa Rica.

Las actividades comenzaron del lado costarricense, en la capilla Nuestra Señora de los Ángeles. Desde allí, los participantes atravesaron el punto fronterizo y posteriormente llegaron a Panamá, donde se celebró una Misa en la capilla Inmaculado Corazón de María.

En la homilía, Mons. Daniel Blanco, presidente de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, centró su reflexión en “los niños, niñas y adolescentes que viven la experiencia de la migración”.

El prelado lamentó que mientras un menor “debería estar pensando en jugar, en aprender, en crecer junto a su familia”, muchos conocen demasiado pronto “el miedo, el cansancio, la incertidumbre y el desarraigo”.

“Hay pequeños que han tenido que abandonar sus casas, su escuela, sus amigos y algunas veces incluso han sido separados de quienes más aman”, señaló.

Mons. Blanco indicó que antes que cualquier condición migratoria se encuentra “un pequeño que necesita protección, cuidado, esperanza”, por ello, invitó a todos los fieles católicos a ayudarlos “antes de preguntarnos de dónde viene”.

El encuentro concluyó con una pregunta: “¿Qué estoy dispuesto a hacer por uno solo de estos pequeños?”, y con el llamado a seguir construyendo entre Panamá y Costa Rica una frontera que sea “un espacio de encuentro, de cooperación, de fraternidad”.

Honduras y El Salvador

Otro encuentro binacional reunió a las Iglesias de Honduras y El Salvador en la frontera de El Amatillo el 23 de septiembre. Desde el punto fronterizo se caminó hasta la ermita de San Antonio de Padua del lado salvadoreño.

Ahí, Mons. Reinaldo Sorto, presidente de Cáritas El Salvador, llamó a reconocer a Cristo particularmente en los niños y adolescentes migrantes y pidió que estos ocupen “el centro de nuestra mirada”.

El prelado advirtió que los menores sufren “de una manera desproporcionada” las consecuencias de problemas como la pobreza o “el cambio climático que arruina nuestras tierras y los desplazamientos forzados a causa de la violencia”.

Por ello, aseguró que para un cristiano acoger a un niño migrante no consiste únicamente en responder a “un problema social o humanitario”, sino se trata de “un acto de encuentro directo con Cristo mismo”.

“Cuando nos inclinamos a curar, consolar o a educar a un menor migrante, nos estamos inclinando ante el cuerpo llagado y vulnerable del mismo Señor Jesucristo”, expresó.

Mons. Sorto concluyó pidiendo que, mediante la hospitalidad, “incluso uno solo de estos pequeños encuentre en nuestras tierras un espacio seguro donde volver a sonreír, estudiar y vivir con dignidad”.

Gaza: Reabren las escuelas, un signo de esperanza


 

Lágrimas de alegría iluminaban los ojos de los niños y jóvenes que regresaron a la escuela después de tres largos años, así como los de los padres que los acompañaron y participaron en la ceremonia inaugural. Este compromiso fue apoyado y llevado a cabo por el Patriarcado Latino de Jerusalén, que dio la bienvenida a un total de 1005 estudiantes a la escuela. El párroco de Gaza, Romanelli profundamente conmovido

Cecilia Seppia – Ciudad del Vaticano

En un paisaje urbano prácticamente arrasado por tres años de bombardeos, con edificios destruidos por misiles y calles cubiertas de escombros, el sonido de una campana escolar parece un milagro. Ayer,  22 de septiembre, la Escuela del Patriarcado Latino de Jerusalén en Gaza, vinculada a la parroquia católica de la Sagrada Familia, reabrió oficialmente sus puertas para el año académico 2026-2027, dando la bienvenida a un total de 1005 estudiantes.

Desde niños pequeños de 2 a 5 años en preescolar, hasta estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato, todos han cruzado el umbral del edificio, brindando a toda la comunidad cristiana un rayo de esperanza y normalidad, aunque en la Franja de Gaza nada sea normal todavía.

Una luz en la oscuridad

El párroco, el padre Gabriel Romanelli, describió el suceso como un momento de emoción indescriptible: «Hoy», dijo el sacerdote, «vimos lágrimas de alegría en los ojos de los niños y los padres al ver a sus hijos de vuelta en la escuela después de tres largos años». Sus palabras, difundidas por las principales agencias de noticias y medios católicos internacionales, resuenan como una luz en la oscuridad, un atisbo de futuro, en medio de una de las crisis humanitarias más dramáticas del siglo.

El reto de la educación en una tierra en ruinas

El regreso de los estudiantes de escuelas católicas a las aulas se produce en medio de una aterradora situación global para toda la Franja de Gaza. Según datos publicados recientemente por UNICEF, aproximadamente el 98% de los edificios escolares del enclave palestino han sido destruidos o gravemente dañados por el conflicto. Esta devastación sistemática ha privado a más de 660.000 estudiantes de su derecho fundamental a la educación presencial.

La reanudación general de las clases en la Franja, que comenzó oficialmente el 19 de septiembre, enfrenta condiciones logísticas desesperadas: la gran mayoría de los 541.000 estudiantes que han regresado a clase lo hacen en tiendas de campaña improvisadas, espacios temporales o estructuras de hormigón en ruinas. Faltan pupitres, cuadernos, bolígrafos y libros, y los costos se han vuelto prohibitivos para las familias que lo han perdido todo.

Además, el costo humano pagado por el sector educativo es extremadamente alto: las autoridades locales estiman que aproximadamente 22.000 estudiantes y más de 770 trabajadores escolares, incluidos más de 530 maestros, han perdido la vida en el conflicto.

El milagro de la Sagrada Familia

En este desierto de escombros, la parroquia de la Sagrada Familia en la ciudad de Gaza representó durante meses el único salvavidas para cientos de civiles. Durante las fases más sangrientas de la guerra, las instalaciones parroquiales ofrecieron protección y refugio a más de 450 personas desplazadas. A pesar del peligro constante y la escasez de alimentos y agua potable, la comunidad logró mantener una educación básica para los niños refugiados dentro del recinto.

«Cuando algunos regresaron a sus hogares o encontraron otro alojamiento en la primavera, pudimos acoger a más estudiantes», explicó el padre Romanelli. «Este lugar, que albergó a personas desplazadas durante el punto álgido del conflicto, hoy retoma su misión educativa. Esperamos que este espacio sea un lugar donde el amor, la sanación y el respeto mutuo puedan florecer entre los miembros de la comunidad», añadió.

sábado, 19 de septiembre de 2026

La Santa Sede ante la ONU: el desarrollo como deber y derecho para todos


 

El arzobispo Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, intervino el 14 de septiembre, en la 73ª sesión del Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD, subrayando que la pobreza se agrava en «una economía cada vez más digitalizada», en la que «el acceso a la tecnología, a la conectividad y a las competencias digitales es esencial para el desarrollo»

Vatican News

«El desarrollo sigue siendo una aspiración legítima para todos los países y, al mismo tiempo, uno de los retos decisivos de nuestro tiempo», concretamente «un deber y un derecho, como afirmó León XIV» en la «Magnifica humanitas». Así lo afirmó el arzobispo Ettore Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, en su intervención durante la 73.ª sesión de la Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD. Y, sin embargo, subraya, «la pobreza sigue siendo uno de los mayores obstáculos para alcanzar el desarrollo humano integral», una situación ante la que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de intervenir y que se agrava en «una economía cada vez más digitalizada», en la que «el acceso a la tecnología, a la conectividad y a las competencias digitales es esencial para el desarrollo».

Los retos específicos de los pequeños Estados

Además, existe el «peso paralizante de la deuda», añade el arzobispo, que compromete las inversiones en sectores como la sanidad y la educación: por lo tanto, sería necesaria «una arquitectura financiera internacional más justa y equitativa, complementada con mecanismos adecuados». Pero la justicia y la equidad, subraya de nuevo, se miden «por la atención que se presta a quienes se encuentran en las situaciones más vulnerables». Balestrero centra su atención en los «retos específicos de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), los países menos adelantados (PMA) y los países en desarrollo sin litoral (PDSL)»: para ellos, solicita asistencia con el fin de hacer frente a los «desastres relacionados con el clima y los costes de transporte», así como «un compromiso constante en materia de facilitación del comercio y de corredores de tránsito».

 

Ir más allá de los parámetros relacionados únicamente con el PIB

Además de «manifestaciones concretas de solidaridad», concluye Balestrero, «las vulnerabilidades de estos países» deberían ocupar un lugar más destacado «en las estadísticas oficiales y en los indicadores tradicionales de desarrollo», superando así los parámetros relacionados únicamente con el PIB, que «descuidan aspectos esenciales para el bienestar general de las personas y del medio ambiente». Retos que requieren «políticas y medidas centradas en la persona».

El padre Faltas: La piedad humana sepultada en Gaza. Reconocer a los inocentes


 

Nuevo llamado del franciscano, director de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa: “Sigamos hablando, escribiendo, pidiendo y haciendo la paz, porque la paz es urgente, necesaria e indispensable para la vida; no nos detengamos, porque el silencio mata”. Al día siguiente del derrumbe de un edificio ruinoso debido a los ataques israelíes, el religioso insiste: es difícil esperar que sean los últimos escombros, ya que desde hace casi un año una tregua falsa e hipócrita sigue generando muerte

Por el padre Ibrahim Faltas*

Los escombros de Gaza aumentan en volumen y altura. Miles de edificios que aún se mantienen en pie en la ciudad de Gaza han sufrido daños por ataques aéreos y terrestres en los últimos tres años, pero siguen siendo un refugio para personas que ya ni siquiera tienen una tienda de campaña, no saben adónde ir y sobreviven a la espera de nuevas y viejas esperanzas. Para esta pobre gente, una pared, un techo, aunque estén a punto de derrumbarse, pueden representar una posibilidad de salvación.

El edificio que se derrumbó tras viejos ataques tenía un nombre hermoso y particular, pero que ya no representaba el drama de Gaza. Se llamaba “Palacio de la Alegría”. Bajo los escombros altos y voluminosos aún se encuentran unas cien personas; más de veinte ya han sido rescatadas, de las cuales más de la mitad son niños. Una mamá y un niño murieron abrazados: yacían sobre un colchón polvoriento que no amortiguó el peso de la muerte, pero les permitió un último y cálido abrazo de un amor tierno que ya no puede dar vida. La imagen de la piedad sepultada en Gaza, la imagen de una mamá abrazando a su hijo, me lleva a ver en esa imagen a María, a tratar de comprender su corazón destrozado por el dolor ante la muerte de su Hijo. Imágenes similares pero diferentes: María, la Dolorosa y sufriente, madre del Redentor, tenía en sus brazos a Cristo muerto, certeza de salvación para la humanidad. La madre de Gaza, las madres de todos los niños que mueren en la guerra, abrazan su dolor, que no genera amor, sino que sigue expandiéndose hasta hundirse en el torbellino de la venganza.

El enésimo colapso de la humanidad ha vuelto a poner a Gaza en el centro de la atención. Sigamos hablando, escribiendo, pidiendo y haciendo la paz, porque la paz es urgente, necesaria e indispensable para la vida; no nos detengamos, porque el silencio mata. Volvamos a reconocer el valor de la vida, reconociendo el mal que sufren los inocentes, los indefensos, los oprimidos y los últimos. Cuántas historias, cuánto dolor bajo esos escombros. No son los primeros escombros que sepultan vidas y es difícil esperar que sean los últimos, ya que desde hace casi un año una tregua falsa e hipócrita sigue generando muerte, sufrimiento y destrucción.

Personas que comparten el mismo dolor están ayudando a otros seres humanos desesperados a excavar con sus propias manos, con la esperanza de poder rescatar a quienes aún están vivos. Un niño hizo oír su débil voz a su tío, quien lo llamaba. Le decía: “Tío, estoy vivo. Ven a buscarme”. Una voz suave, un rayo de esperanza, pero hasta ahora el polvo y los escombros solo devuelven muerte. Otros muertos permanecen bajo otros escombros que siguen ocultando cifras elevadas y olvidadas de una tragedia que parece no tener fin. Nos estamos acostumbrando a escribir la historia con las cifras de los boletines de guerra: detrás de esas cifras hay personas, rostros, historias de vidas vividas, esperanzas robadas y truncadas. Los niños, que como siempre son las primeras víctimas de la violencia, ocupan el primer lugar en esta triste lista. Hablemos de paz, pidamos paz, no nos detengamos: nuestra conciencia lo exige para dar verdad y justicia a los inocentes.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Senegal, sor Chrysologa: la “madre de los niños” de Vélingara


 En lengua pulaar, “Néné Soukabé” significa “madre de los niños”. Es el nombre con el que, poco después de abrir un centro para pequeños desnutridos en la pequeña ciudad senegalesa de Vélingara, todos comenzaron a llamar a la misionera polaca sor Chrysologa Mnich SMCB.

Sor Elena Isachenko SMCB

Desde la infancia, sor Chrysologa cultivaba dos sueños: convertirse en enfermera e irse como misionera. Ambos se han realizado en su vocación religiosa. Al entrar en la Congregación de las Hermanas de la Misericordia de San Carlos Borromeo, además de los tres votos religiosos tradicionales, pronunció, como todas las hermanas, un cuarto voto: el de la misericordia. Un compromiso que se ha convertido en el pilar de su vocación misionera. Desde los primeros días que pasó en el continente africano, la religiosa se ha enfrentado a condiciones de extrema pobreza y a la plaga del hambre, especialmente entre los niños. Según el Global Nutrition Report, en Senegal uno de cada diez niños menores de cinco años sufre desnutrición aguda y solo el 10% de los niños de entre 6 y 23 meses recibe una nutrición adecuada. Además, el 52% de las mujeres en edad reproductiva sufren anemia. Como resultado, las madres desnutridas dan a luz a bebés con un peso al nacer extremadamente bajo, lo que resulta en un mayor riesgo de mortalidad infantil. “Cuando trabajaba como enfermera en la clínica de Vélingara -cuenta la hermana Chrysologa-, las madres solían venir a vernos con sus hijos. Los pequeños se encontraban en estado crítico. Después de estar en Kolda, vi un centro para niños desnutridos que nuestras hermanas habían abierto allí. Comprendí que Vélingara también necesitaba un centro similar”.

“¡Estaba segura de que era obra de Dios!”

El 13 de septiembre de 1993 es una fecha que ha quedado grabada para siempre en la memoria de la religiosa: precisamente ese día comenzó la actividad del Centro para niños desnutridos de Vélingara. Desde el principio, su desarrollo estuvo acompañado por muchos eventos que Sor Chrysologa no duda en llamar milagrosos. “Al principio solo teníamos dos habitaciones pequeñas: una servía de oficina y almacén, en la otra había ocho camas. ¡Y esto para 30 personas que pedían ser acogidas!”, recuerda la misionera. Tras la primera temporada de lluvias, los locales se inundaron y se hizo evidente la necesidad de encontrar un nuevo emplazamiento. Fui a ver al alcalde, que me ofreció un edificio abandonado con un pequeño jardín al lado. Estaba en pésimas condiciones, pero había electricidad y agua. ¡Qué alegría!

sábado, 5 de septiembre de 2026

Una misionera en Haití: La violencia no puede desanimarnos


 

Maddalena Boschetti, fidei donum en Haití desde 2002, comparte su experiencia. Permanecer allí se convierte en una respuesta a la violencia. «Estar presente es fortaleza», nos dice: compartir el día a día de la gente, apoyar a los más necesitados cuando no hay otras opciones.

Benedetta Capelli y Guglielmo Gallone - Ciudad del Vaticano

«El país no ha mejorado; es un país en guerra. Hay frentes abiertos, hay líneas de retaguardia, hay toda una población sufriendo y tratando de adaptarse a una vida cotidiana cada vez más complicada». Este es el testimonio de Maddalena Boschetti, misionera laica de la organización fidei donum en Haití desde 2002, donde la violencia de las pandillas sigue extendiéndose y transformando la vida diaria de la población. Ir a trabajar, viajar, rezar y conseguir alimentos se han convertido en desafíos cada vez mayores, al tiempo que el aumento de los precios agrava una situación humanitaria ya de por sí crítica.

La masacre de Kenscoff

Haití ha vuelto a acaparar la atención internacional tras la masacre de Kenscoff, en las colinas a las afueras de Puerto Príncipe. El ataque, perpetrado la noche del 23 al 24 de agosto, dejó 47 muertos y 22 heridos. Más de 50 personas fueron secuestradas. Entre las víctimas había niños. Los atacantes asaltaron viviendas y agredieron a civiles, llegando incluso a asesinar a varias personas que se habían refugiado en una iglesia.

El domingo, tras el Ángelus en Castel Gandolfo, el Papa León XIV hizo un nuevo llamamiento al país caribeño: «Expreso mi cercanía en oración a las víctimas y a sus familias y pido la liberación inmediata de todos los rehenes. Hago un ferviente llamamiento a todos los responsables para que realicen esfuerzos concretos para garantizar la seguridad de la población y poner fin a todas las formas de violencia».

sábado, 29 de agosto de 2026

Obispos de California piden regular las redes sociales mientras Meta paga multa de miles de millones


 La Conferencia Católica de California está pidiendo a los residentes que insten a los legisladores a aprobar un proyecto de ley que restringe las “funciones adictivas” de las redes sociales para los menores de 16 años.

Esta solicitud se realizó en la misma semana en que Meta acordó pagar miles de millones de dólares y establecer límites de seguridad para resolver las acusaciones de que Facebook e Instagram han fomentado un uso adictivo y perjudicial entre los jóvenes.

sábado, 22 de agosto de 2026

Siria, servir a Dios y al pueblo entre guerras y dificultades


 En Damasco, es conocida como la monja que dirige el “Hospital Francés”. Durante los últimos cuatro años, la Hna. Judita ha prestado servicio en Siria, donde ella y su comunidad dirigen un hospital católico. Habla de los miedos de los cristianos, del éxodo de los jóvenes y de la esperanza que tratan de llevar cada día a los pacientes.

Sor Jana Pavla Halčinová, DC

Sor Judita Cáková es miembro de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl desde hace 33 años. Enfermera preparada, sirvió en muchas partes del mundo, incluidos los campos de refugiados y las zonas de conflicto antes de llegar a Damasco. Recordó un encuentro que la marcó. Cuando la gente preguntaba: “¿Quién es la mujer que nos está ayudando?” la intérprete respondió simplemente: “Es una mujer que ama a Dios y a las personas”. Desde entonces esas palabras la han acompañado. Su decisión de ser voluntaria en misiones humanitarias se inspiró en un artículo que la había conmovido profundamente. “Me conmovió la extrema pobreza de las personas que habían huido de la guerra y la violencia sin nada y necesitaban incluso la asistencia más básica”, dijo. Hoy su misión ha tomado una forma diferente. “Mi responsabilidad es administrar el hospital de una manera que lo mantenga financieramente sostenible mientras permanezco fiel a nuestro carisma de servir a los pobres”. El hospital, ampliamente conocido en Damasco como el Hospital Francés, pertenece a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Mientras que las monjas supervisan su administración, la mayoría de sus empleados son profesionales laicos de diferentes orígenes religiosos.

sábado, 8 de agosto de 2026

Concierto de presentación del CD «Mater Caelestis et Regina Angelorum»


 Con motivo del Encuentro Anual de Canto Gregoriano que se celebra en el monasterio, la Schola Cantorum de Zamora ofrecerá un concierto de presentación de su nuevo trabajo discográfico, «Mater Caelestis et Regina Angelorum». El evento tendrá lugar el viernes 4 de septiembre de 2026 a las 20:30 horas en la Iglesia de Santo Domingo, en Las Palmas de Gran Canaria.

Una oportunidad única para disfrutar de la belleza del canto gregoriano y un cuidado repertorio de música sacra en un marco idóneo para la contemplación y la vivencia comunitaria.

Se invita a todos los fieles, amantes de la música y vecinos a asistir a esta cita cultural y espiritual. Entrada libre hasta completar aforo.

Hiroshima y Nagasaki, 81 años después. Comienzan "Diez Días Oración por la Paz"


 En el aniversario de los bombardeos de ambas ciudades, la Conferencia Episcopal Japonesa invita a reflexionar sobre la relevancia de las palabras «Nunca más», el grito universal lanzado en 1945 al final de la Segunda Guerra Mundial. El cardenal Isao Tarcisio Kikuchi, en su llamamiento, invita a recordar a las numerosas víctimas y los desastres ambientales causados ​​por los bombardeos atómicos: «Aún hoy oramos por la consecución de la paz».

Bianca Tombini - Ciudad del Vaticano

Como cada año, desde el 6 de agosto, día del bombardeo atómico de Hiroshima, hasta el 15 de agosto, fecha de la rendición de Japón, se celebrarán los "Diez Días de Oración por la Paz". Inaugurada en 1981, esta iniciativa involucra a todos los cristianos del país, llamados a unirse para conmemorar a las víctimas de los bombardeos. Pero para la Conferencia Episcopal Católica de Japón (CBJ), la reflexión no puede quedarse en el pasado.

"Las guerras y los conflictos se extienden por todo el mundo", observa el cardenal Isao Tarcisio Kikuchi, presidente de la CBJ, en su mensaje dedicado al aniversario. "Toda persona herida o que pierde la vida violentamente es un ser humano creado a imagen de Dios, y lo peor es que dicha violencia se justifique como 'inevitable', haciendo caso omiso de los principios del derecho internacional humanitario"."Debemos aprender de la experiencia de hace 80 años", continúa Kikuchi, instándonos a no bajar la guardia y a construir una cultura de paz arraigada en el respeto a la dignidad humana. La invitación de los obispos es clara: utilizar la experiencia del pasado para cuestionar el futuro y comprometernos resueltamente con la paz, hoy y para las generaciones venideras.

El pacifismo en Japón

En su mensaje, el arzobispo Kikuchi, arzobispo metropolitano de Tokio, no deja lugar a dudas sobre la situación actual de Japón. Dadas las recientes enmiendas constitucionales relativas al ejercicio de la legítima defensa colectiva, y ciertas decisiones gubernamentales como el despliegue de misiles de largo alcance, el aumento del gasto en defensa y la autorización para la exportación de armas letales bajo ciertas condiciones, es importante -explica el arzobispo- que se proteja la solidez de los valores pacifistas, que sustentan la doctrina de la "defensa exclusiva" que rige las políticas de seguridad de Japón.

"El pacifismo de la Constitución japonesa", escribe el prelado, "que consagra la renuncia a la guerra y el mantenimiento de las fuerzas armadas, representa una importante lección aprendida de la devastación bélica. Debemos detenernos a reflexionar sobre si la erosión gradual de este espíritu y el rearme militar sin un debate nacional adecuado conducirán al establecimiento de una paz verdadera".

Solidaridad y esperanza, juntos por la paz

El presidente de la Conferencia Episcopal Japonesa concluyó con una profunda reflexión sobre el inestimable valor de la vida: «Cada vida es un precioso don de Dios, quien otorga dignidad a todos. Proteger esta dignidad es el punto de partida de la paz». Por lo tanto, construir la paz debe ser un deseo compartido y un proceso colectivo: «¡Construyamos la paz juntos! Oremos y actuemos por la paz. Transmitamos de generación en generación el recuerdo del inestimable valor de la vida. Elijamos palabras de amor en lugar de palabras de poder, y cultivemos una civilización del amor».

Estas palabras resuenan en el día en que recordamos a las víctimas de Hiroshima y Nagasaki, y nos exhortan a mostrar solidaridad y compasión por todos aquellos que aún sufren las devastadoras consecuencias de la guerra.


La Iglesia en Ceuta: caridad y esperanza frente al drama migratorio


 En una entrevista al administrador apostólico de la Diócesis de Ceuta, enviada por la Iglesia local a nuestra redacción, Monseñor D. Ramón Valdivia Jiménez, subraya que la llegada masiva de migrantes es, ante todo, un drama humano derivado de una crisis política internacional. Ante esta situación, ha reforzado su labor de acogida, apoyo a las autoridades y acompañamiento espiritual, alentada también por el mensaje de cercanía y oración del Papa León XIV.


sábado, 1 de agosto de 2026

La diócesis de Cádiz se vuelca con Ceuta: “Colaborará con las instituciones civiles” y destinará las colectas a Migraciones




 La Diócesis de Cádiz y Ceuta ha expresado su “profunda preocupación” ante la situación que vive en estos días la ciudad autónoma, marcada por la llegada masiva de emigrantes marroquíes y por la especial vulnerabilidad de las personas afectadas por esta crisis. En un comunicado difundido este 30 de julio de 2026, la Iglesia local llama a responder con solidaridad, coordinación institucional y apoyo material a quienes más lo necesitan.

El texto subraya la disposición de la diócesis a colaborar “con las instituciones civiles y con los organismos competentes”, poniendo a su servicio los medios humanos y materiales disponibles, siempre “desde la coordinación y el respeto a las competencias de cada administración”.

Uno de los gestos más significativos del comunicado es la decisión de destinar íntegramente las colectas de este fin de semana en las parroquias de Ceuta a la Delegación Diocesana de Migraciones.

Esa ayuda se canalizará a través del Centro de Atención a Personas Migrantes San Antonio, desde donde se gestionarán “las necesidades más urgentes” en coordinación con los servicios competentes.

Fernando Redondo: "Lo que está pasando en Ceuta no tiene nada que ver con la regularización extraordinaria, que ha sido muy positiva y era necesaria"


 

El director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha reclamado el respeto a la dignidad de las personas, el respeto a la legalidad y ha llamado a no utilizar la situación coma arma arrojadiza en la contienda política.

 En declaraciones realizadas a noticiasobreras.es, Redondo ha reconoció la complejidad de la situación, sin querer entrar en cuestiones diplomáticas entre Marruecos y España, aunque sí se ha referido a lo ocurrido en 2021 con la esperanza de que no se comentan los mismos errores de entonces.

Si bien ha reconocido que los Gobiernos tienen la potestad de “controlar las fronteras” y tratar de “ordenar” los flujos de persona, ha reclamado que la gestión de la situación actual se lleve a cabo “desde la legalidad vigente teniendo en cuenta las necesidades de las personas”.

El responsable de Migraciones de la Conferencia Episcopal insistió en que la Iglesia quiere “poner el acento en la cuestión humanitaria”. Además, ha destacado que la Iglesia, especialmente, la diócesis de Cádiz y Ceuta ha puesto a disposición todos sus recursos para atender las necesidades básicas de las personas llegadas del otro lado de la frontera.

En este sentido, remarcó la necesidad de garantizar “un trato digno a las personas migrantes en cualquier circunstancia”, por lo que ha pedido a las Administraciones que velen por que todas las personas sean tratadas “con la dignidad que merecen”.

Igualmente ha criticado el uso como “arma arrojadiza” de la cuestión migratoria, al tiempo que ha pedido no utilizar lo que está ocurriendo para “criminalizar las personas migrantes”, ni tampoco “generar miedo”.

“Lo que está pasando no tiene nada que ver con la regularización extraordinaria, que ha sido muy positiva y era necesaria”, ha recordado Redondo.

sábado, 25 de julio de 2026

EE.UU: Obispos piden respeto a la dignidad humana en operativos migratorios


 Los obispos de Estados Unidos hacen un llamado a las autoridades a actuar con responsabilidad, transparencia y justicia en los procesos migratorios, ante recientes operativos que, advierten, han menoscabado o ignorado la dignidad de personas y comunidades. Ante estos hechos presentan una feflexion sobre la dignidad humana y la necesidad de acompañar con justicia y respeto a quienes viven situaciones de vulnerabilidad migratoria

Rocío García - Ciudad del Vaticano

"Nos preocupa ver entre nuestro pueblo un clima de miedo y ansiedad en torno a cuestiones como la discriminación racial y la aplicación de las leyes de inmigración". En Estados Unidos, los recientes incidentes relacionados con la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado una creciente preocupación, especialmente tras la muerte de dos ciudadanos latinoamericanos durante operativos migratorios. Se trata de Johan Sebastián Durán Guerrero, ciudadano colombiano que murió por disparos de agentes de ICE en Maine, y de Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano fallecido durante otro operativo en Texas. Ambos casos han reavivado el debate sobre el uso de la fuerza en la aplicación de las leyes migratorias y el respeto a la dignidad de las personas.

Toda persona ha sido creada con una dignidad inviolable

A la luz de estos acontecimientos, el obispo Daniel E. García, presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación, y el obispo Brendan J. Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, publicaron una reflexión pastoral donde recuerdan que toda vida humana posee una dignidad inviolable. "Como católicos, creemos que todas las personas han sido creadas a imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, lamentamos todas las situaciones en las que la vida humana llega a un fin antinatural".

Los prelados recuerdan que la dignidad humana constituye uno de los principios fundamentales de la fe cristiana y una verdad que la Iglesia está llamada a anunciar permanentemente. En este contexto, retoman el mensaje publicado por el episcopado estadounidense en noviembre pasado, en el que expresaron su preocupación por la situación que viven numerosas comunidades migrantes: “Nos preocupa ver entre nuestro pueblo un clima de miedo y ansiedad”, ante los actos de discriminación racial y las consecuencias que generan las actuales políticas de aplicación de las leyes migratorias.

La discriminación racial atenta contra la dignidad humana

A partir de esta realidad, los obispos advierten que la discriminación racial no solo atenta contra la dignidad otorgada por Dios a cada persona, sino que también hiere profundamente a individuos, familias y comunidades, al alimentar el miedo, debilitar la confianza y favorecer consecuencias injustas e incluso trágicas.

Por ello, los Obispos subrayan que la misión pastoral de la Iglesia va más allá de los límites de la legislación civil y que estos actos de violencia “menoscaban o ignoran la dignidad de cualquier persona o grupo de personas” afirman, ademas precisan que no deben normalizarse en la sociedad  la deshumanización de los inmigrantes, independientemente de su situación migratoria.

Se requieren reformas migratorias que respondan con humanidad a la realidad migrante

Al mismo tiempo, los obispos reconocen que el derecho y el deber de las autoridades civiles es hacer cumplir la ley, pero recuerdan que esa responsabilidad debe ejercerse siempre con humanidad y con pleno respeto a los derechos fundamentales, especialmente el derecho a la vida y al debido proceso. En este sentido, enfatizan que "el poder del Estado debe ejercerse siempre dentro de los límites de la ley moral".

Ante este panorama los pastores hacen un llamado a las autoridades "Exigimos responsabilidad, transparencia y justicia, lo cual requiere que se realicen reformas significativas en nuestro sistema migratorio".

Finalmente, en su reflexion expresan tambien su cercanía espiritual con las familias de las víctimas y aseguran sus oraciones por quienes han perdido la vida, elevan sus oraciones a Dios para que  cese la retórica que deshumaniza, desaparezcan los prejuicios raciales y toda forma de violencia, y que renazca en la sociedad el compromiso de reconocer y proteger la dignidad inherente de cada persona como hijos de Dios.


Jóvenes africanos: «Somos el futuro, pero también el presente de la Iglesia»


 En la asamblea de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Oriental, que se celebra en Nairobi, los delegados que representan a las nuevas generaciones pidieron tener una mayor participación: «Imaginamos la Iglesia como una casa donde podamos sentirnos agentes de transformación».

Giovanni Zavatta - Ciudad del Vaticano

Escuchar las preocupaciones de los jóvenes, incorporándolas como materia en el proceso de toma de decisiones y en la planificación pastoral de las diócesis, porque ellos "no son solo el futuro de la Iglesia, sino también el presente". En la Universidad Católica de Nairobi -donde hasta el domingo 26 se celebra la asamblea plenaria de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Oriental (Amecea)-, durante una jornada la palabra pasó a los jóvenes, quienes dirigieron un llamado a los obispos, exhortándolos a "escuchar nuestras voces, reflexionar sobre nuestras realidades y acompañarnos en nuestro camino con el corazón". Por otra parte, el tema de la asamblea, El camino sinodal de la Amecea con los jóvenes: construyendo puentes de comunión, esperanza, justicia y buena gobernanza, no puede sino situar a los jóvenes como protagonistas del debate.

Un largo proceso de consulta

Hayat Abdi, delegada de la Arquidiócesis de Adís Abeba, agradeció a los prelados por haber invitado a los jóvenes a participar en la plenaria, afirmando que este gesto demuestra el compromiso de la Iglesia de acompañarlos en su camino de fe y no simplemente de hablar con ellos.

El proceso de consulta juvenil comenzó en Zambia en 2024, con ocasión de un foro convocado por la Secretaría de la Amecea, y posteriormente se amplió mediante encuentros a nivel regional después de una reunión celebrada en Dar es Salaam, Tanzania, en 2026. De ahí surge la petición que ahora se hizo escuchar en Nairobi y que recoge tanto preocupaciones como esperanzas.

Los jóvenes de la región afrontan una compleja interacción de desafíos sociales, económicos, políticos, culturales y espirituales. Sin embargo, a pesar de ello, poseen grandes dones que continúan enriqueciendo a la Iglesia: "Los jóvenes están llenos de vitalidad, entusiasmo y un fuerte deseo de realizarse", afirmó la representante etíope.

Ampliar la formación y la representación

Blessings Kachepa, delegado de la Conferencia Episcopal de Malawi, pidió un mayor compromiso institucional con la pastoral juvenil en toda la región, elevando los departamentos al rango de dirección o comisión e incrementando la representación en las estructuras de gobierno a todos los niveles.

"Los jóvenes han expresado la necesidad de contar con capellanes y animadores que comprendan su realidad y estén adecuadamente formados para servirles", acotó Kachepa, quien posteriormente realizó una petición concreta: ampliar la formación en competencias relacionales y ofrecer una preparación y un acompañamiento adecuados a las parejas jóvenes casadas: "Muchos jóvenes contraen matrimonio sin una preparación suficiente, lo que contribuye a los altos niveles de conflicto y divorcio", sostuvo.

Herramientas digitales para la catequesis

Otro de los temas abordados fue la evangelización digital, convertida en un "medio esencial para llegar a los jóvenes allí donde se encuentren y fortalecer su fe y su testimonio cristiano".

De ahí la exhortación dirigida a los obispos a realizar un "uso eficaz de las herramientas digitales para la catequesis".

En conclusión, la Iglesia que los jóvenes imaginan es "unida y misionera, una casa donde los jóvenes sean empoderados como líderes y reconocidos como agentes de transformación".

sábado, 18 de julio de 2026

La Iglesia Católica lidera la ayuda humanitaria en Venezuela y apoya el inicio de la recuperación


 A tres semanas de los devastadores terremotos que azotaron el país, Cáritas Venezuela ha presentado su tercer boletín que, asegura la organización, llega en un momento de transición: “mientras la emergencia inmediata comienza a convivir con los primeros pasos hacia la recuperación”.

La organización señala que mantiene su operación en el terreno, especialmente en la ciudad costera de La Guaira, donde la destrucción es abrumadora. Con estos boletines, Cáritas Venezuela “rinde cuenta de lo que la solidaridad ha hecho posible” y por eso han decidido identificar su labor con el lema: Tras el temblor, el amor.

“Cada cifra que presentamos representa a familias acompañadas y esperanza que sigue llegando, y responde a nuestro compromiso permanente con la transparencia y la solidaridad organizada”, explica la organización de asistencia humanitaria.

En total, Cáritas Venezuela ha recibido un total de 19.058 toneladas de ayuda, de las cuales ha conseguido repartir —hasta ahora— unas 15.963 toneladas, lo que representa un 84% de lo recibido. El resto de la ayuda “permanece en stock, lista para las próximas entregas”.

El dato más significativo de este último boletín, publicado el miércoles 16 de julio, radica en la capacidad de entrega de la organización. En la última semana, Cáritas Venezuela aumentó un 11% el total de la ayuda entregada a las comunidades afectadas (pasando de 73% al 84% ya mencionado).

“Es una señal que la ayuda está saliendo más rápido de lo que entra”, precisa la organización en el boletín.

sábado, 11 de julio de 2026

Obispo español consuela tras un trágico incendio: La fe no elimina las lágrimas, pero nos sostiene


 

El Obispo de Almería (España), Mons. Antonio Gómez Cantero, envió sus condolencias a los familiares y amigos de los al menos 12 fallecidos en el curso de un incendio declarado el miércoles 8 de julio en el municipio de Los Gallardos.

Algunos de los fallecidos a causa del fuego se vieron sorprendidos en el interior de sus vehículos mientras trataban de huir de las llamas por un camino alternativo señalizado por los servicios de emergencias que se convirtió en un destino sin salida.

Al menos cuatro personas fueron trasladadas en helicóptero a centros hospitalarios para ser atendidas de quemaduras de gravedad, mientras que se busca a unas 23 personas desaparecidas.

En su mensaje, Mons. Cantero afirma que “el corazón se nos ha encogido al conocer la tragedia del incendio”, añadiendo que “no hay palabras que puedan aliviar un dolor tan inmenso. Solo queda el silencio, la oración y la cercanía”.

“Quiero hacer llegar mi abrazo más sincero a las familias de los fallecidos, a quienes esperan noticias de sus seres queridos, a los heridos y, de manera especial, a los vecinos de Bédar y Los Gallardos, que viven estas horas con una angustia difícil de expresar”, añade en el mensaje.

“Dios no permanece lejos del sufrimiento humano”

El prelado ofrece además palabras de esperanza cristiana en medio de la tragedia: “Cuando la muerte irrumpe de forma tan cruel, la fe no elimina las lágrimas y el dolor, pero nos sostiene para no perder la esperanza”.

“Creemos que Dios no permanece lejos del sufrimiento humano, sino que lo abraza y camina con nosotros en las noches más oscuras. Él conoce cada nombre, cada historia y cada vida truncada”, añade Mons. Gómez.

Por último, el Obispo de Almería pidió a las comunidades cristianas de la diócesis “que recen por las víctimas, por sus familias y por quienes están trabajando sin descanso en las labores de auxilio y atención”, invocando a Santa María, Madre del Consuelo, para que “nos sostenga ante la tragedia y el dolor y nos ayude a todos a ser instrumentos de cercanía, ayuda y esperanza”.