sábado, 3 de octubre de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

LA VIÑA DEL SEÑOR ES LA CASA DE ISRAEL

    La semana pasada se nos proponía para reflexionar el tema de la obediencia a la palabra de Dios con la parábola de los dos hermanos que fueron invitados a ir a trabajar a la finca del padre con la que Jesús proponía a los sumos sacerdotes y ancianos para que fuesen jueces en ese caso que era el propio de ellos, su misma causa. Hoy el tema es el de la propiedad de la viña. La  fidelidad a Dios, la conciencia de que el Reino de los Cielos es de Dios y no es de ellos que solamente son arrendatarios que han de cumplir con lo acordado. Esa finca ya tiene heredero y rendir cuentas es lo propio de los arrendatarios desde el compromiso con el amo de la finca. Además de eso hay un débito por el que no se debe ni puede escatimar ningún tipo de esfuerzo de forma que la finca de los frutos  correspondientes  junto con el ya mencionado de rendir cuentas y el de cuidar de la propiedad que es del amo.

Con esta parábola que Jesús propone a los sumos sacerdote y ancianos y que ya oíamos en el profeta Isaías aunque con algunas variante, les está indicando la importancia de la fidelidad a la misión recibida que es también fidelidad al que envía. No podemos apropiarnos de algo que no es nuestro y mucho menos matando a los enviados e inclusive al heredero para así usurpar al dueño de la finca su propiedad. Eso, dice Jesús, no va a quedar impune porque van a ser ellos lo que queden sin nada ya que resulta que el heredero, nos dice, al final es quien sostiene todo el edificio; eso que se llama la piedra angular. Jesús se refiere a sí mismo desde el salmo que ellos conocen bastante bien y con el que rezan. Les denuncia sus malas intenciones, su sordidez y su afán de apropiarse de algo que no les pertenece usando malas artes.


   En la sentencia final de la parábola se dice: “ Por eso os digo que se os quitará a vosotros el Reino de los cielos y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.” Se quedarán sin nada. Eso no debió gustarle ni una pizca.

Vamos ahora al contrapunto de la parábola que encontramos en la segunda lectura en donde Pablo sigue animando a los de Filipo a ser fieles al Señor en quien han de depositar su confianza con la oración, el buen hacer en todo y con todos, valorando lo bueno, la virtud y el mérito,  manteniéndose en la fe que han recibido. También el salmo que hemos rezado nos dice: “ No nos alejaremos de ti; danos vida para que invoquemos tu nombre. Señor de los ejércitos, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.”

   Es desde ahí desde donde se decide la ambición de los arrendatarios de la viña y desde donde Jesús empieza a ser la piedra decisiva en la construcción de la Iglesia cuya misión-trabajo es anunciar, vivir y propagar el Reino de los cielos. Ese es nuestro trabajo; ahí nuestra tarea conservar la hacienda del Señor.

¡¡ FELIZ DÍA DEL SEÑÓR !!

José Rodríguez Díaz

NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA

Entrados ya en el mes de Octubre, el mes del rosario y de las misiones, tenemos en este fin de semana la fiesta de San Francisco de Borja  gran jesuita y el domingo San Francisco de Asís.  Empezada la semana para el día siete la virgen del Rosario que es  el miercoles y el jueves ocho, Santa Brígida.
 Eso en lo que respecta  al santoral  y en cuanto a la vida de pastoral tenemos que ya iniciamos ayer el encuentro con los padres de los niños de catequesis que estuvo bastante concurrido; asistieron  todos prácticamente y ya empezamos.

Par el día diez y seis tenemos programadas las confirmaciones  pero además habrán  dos bautismos de adultos y tres primeras comuniones en ese mismo acto.
Los encuentros de Biblia  sigue adelante y aún están a tiempo de incorporarse las personas que lo deseen. Miércoles a las cinco.

Caritas, seguimos atendiendo y acogiendo los lunes  a partir de las cinco de la tarde.

Si te sientes llamado por el Señor  a colaborar en cualquier  ámbito en donde se  desenvuelve la parroquia, no esperes,  supera el primer momento y acude; seguro que hay un sitio esperándote además de amistad y una familia alegre y creyente.

Estamos en la parroquia  de martes a  viernes a partir de las cuatro treinta de la tarde. Tf. 928 25 12 91.
 

Mons. Mazuelos: «Ceuta vive una crisis humanitaria que nos interpela a todos»


 El obispo de Canarias, Mons. José Mazuelos, ofrece una reflexión sobre la situación que vive Ceuta, a partir de las palabras del papa León XIV, quien la ha definido como una «crisis humanitaria».

 

Desde la experiencia vivida en Canarias ante el fenómeno migratorio, Mons. Mazuelos plantea cuatro principios para afrontar esta realidad: la defensa de la dignidad de toda persona, el bien común y la atención a la población que acoge, la responsabilidad de los países de origen y tránsito y la lucha contra las mafias.

 

Una reflexión que parte de una convicción: acoger y proteger al migrante no puede significar olvidar a quienes viven en los territorios de acogida. Ambas realidades deben ser atendidas desde la dignidad humana, la responsabilidad y el bien común.

 

Compartimos íntegramente la reflexión del obispo de Canarias:
 

Ceuta: una crisis humanitaria que nos interpela a todos

Mons. José Mazuelos Pérez
Obispo de Canarias

El papa León XIV ha definido lo sucedido en Ceuta como una «crisis humanitaria». La expresión nos ayuda a situarnos ante una realidad que no puede reducirse a cifras, fronteras o debates políticos. Estamos hablando, ante todo, de personas y de una situación que exige respuestas desde la dignidad humana, la responsabilidad y el bien común.

Desde Canarias conocemos bien esta realidad. Durante años hemos visto llegar a nuestras costas a miles de personas después de atravesar una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo. Hemos conocido sus historias, sus sufrimientos y también la enorme respuesta solidaria de nuestra sociedad. Pero esta experiencia nos ha enseñado igualmente que la acogida, siendo imprescindible, no basta.

La respuesta cristiana no consiste en escoger entre defender al migrante o defender a la población que acoge. No podemos aceptar esa falsa disyuntiva. La dignidad de quien llega y la dignidad de quien acoge forman parte de una misma preocupación por la persona y por el bien común.

Ante lo sucedido en Ceuta quisiera señalar cuatro principios que considero fundamentales.

El primero es la defensa incondicional de la dignidad humana.

En Arguineguín, ante el drama que conocemos tan de cerca en Canarias, León XIV afirmó: «Aquí llegan tantas vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad». Y añadió después: «La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera».

Este debe ser siempre nuestro punto de partida. Quien atraviesa una frontera sigue siendo una persona con derechos, una historia y una familia. Nunca puede convertirse en una cifra, un problema o un instrumento al servicio de otros intereses.

Pero precisamente porque defendemos la dignidad humana debemos contemplar la realidad completa. También debemos cuidar a las sociedades que reciben, especialmente cuando soportan una presión extraordinaria. Defender al migrante y cuidar a la población que acoge no son objetivos contrapuestos. La dignidad de unos no puede construirse a costa de la inseguridad, el abandono o el deterioro de las condiciones de vida de otros.

El segundo principio es la defensa del bien común y la atención efectiva a la población de Ceuta.

La acogida necesita recursos, organización y responsabilidad. Cuando miles de personas llegan en un periodo muy breve a un territorio limitado, no basta con apelar a su solidaridad. Es necesario proporcionar los medios humanos y materiales adecuados y hacerlo con rapidez.

La experiencia de Canarias nos ha enseñado que no se puede dejar solos a los territorios que están en primera línea. Y esto vale también para Ceuta. La respuesta a una crisis humanitaria no consiste únicamente en atender a quienes han llegado. El Estado tiene también la responsabilidad de cuidar a los ciudadanos que están soportando directamente sus consecuencias.

Ceuta necesita una presencia efectiva y suficiente del Gobierno de España: funcionarios que permitan agilizar los expedientes, personal sanitario y social, recursos para atender dignamente a los menores y a las personas más vulnerables y fuerzas de seguridad suficientes para preservar la convivencia y la tranquilidad de la población. Las medidas adoptadas deben traducirse cuanto antes en una mejora real de la situación que viven los ceutíes.

No podemos pedir a una población que sea solidaria y, al mismo tiempo, hacer que se sienta sola ante una situación que la supera. La solidaridad necesita estructuras que la hagan posible. De lo contrario, quienes llegan no reciben la atención que merecen y quienes acogen terminan soportando una carga que no pueden asumir solos. Defender la dignidad del migrante y garantizar el bien común de los ciudadanos de Ceuta son dos obligaciones que deben caminar juntas.

El tercer principio es mirar hacia los países de origen y tránsito y exigir también su responsabilidad.

En Arguineguín, León XIV pidió un «examen de conciencia» a las naciones de origen, a las de tránsito, a Europa y a la comunidad internacional. También recordó que existe «el derecho a no tener que migrar»: el derecho de una persona a poder permanecer en su tierra y construir allí una vida digna.

Esta llamada adquiere una importancia particular ante lo sucedido en Ceuta. Marruecos no es un país en guerra ni puede ser contemplado únicamente como víctima de circunstancias externas. Es un Estado con instituciones propias, mantiene una estrecha relación política y económica con España y con la Unión Europea y recibe importantes recursos y cooperación precisamente en ámbitos relacionados con el desarrollo y la gestión migratoria.

Esa cooperación debe llevar aparejada responsabilidad. No sería coherente mantener importantes acuerdos económicos, comerciales y de cooperación y, al mismo tiempo, eludir las obligaciones que corresponden a cada Estado respecto a sus ciudadanos y al control de sus fronteras.

La solidaridad internacional no puede convertirse en un camino de una sola dirección. España y Europa deben colaborar con Marruecos, pero también deben pedirle que asuma plenamente sus responsabilidades. Y entre ellas está impedir que las personas, especialmente los menores, puedan ser utilizadas como instrumento de presión o queden expuestas a situaciones que ponen en peligro su integridad y su vida.

No estamos hablando de señalar a un pueblo ni de buscar culpables. Estamos hablando de corresponsabilidad entre Estados. Precisamente porque existe cooperación y porque Marruecos es un socio relevante para España y para Europa, debe existir también una exigencia clara de cumplimiento de los compromisos asumidos.

Y aquí vuelve a aparecer el principio que debe orientar toda nuestra reflexión: la persona. Quien llega a Ceuta merece ser acogido y tratado dignamente; quien vive en Ceuta merece sentirse protegido y acompañado; y quien permanece en Marruecos tiene derecho a que su propio país vele por su futuro y por su dignidad.

El cuarto principio es combatir con firmeza las mafias y las redes que trafican con personas.

También aquí las palabras de León XIV en Canarias fueron muy claras. El Papa denunció la existencia de «mafias que trafican con la desesperación» y de «tratantes que esclavizan mujeres y niños».

Quienes hemos conocido de cerca la ruta canaria sabemos hasta qué punto estas redes se aprovechan de la necesidad. Prometen un futuro que muchas veces termina en explotación, sufrimiento o muerte.

Combatir a las mafias no significa criminalizar al migrante. Es exactamente lo contrario: significa protegerlo. La acogida y la persecución de quienes comercian con seres humanos forman parte de una misma defensa de la dignidad humana.

La situación de Ceuta vuelve a recordarnos que estamos ante una realidad demasiado compleja para responder con consignas. No podemos caer ni en la indiferencia ante quien necesita ayuda ni en una visión ingenua que ignore las responsabilidades, las causas y las consecuencias de estos movimientos de población.

Canarias ha demostrado que una sociedad puede responder con humanidad y solidaridad. Pero nuestra experiencia también nos dice que ningún territorio puede afrontar solo una realidad de esta magnitud.

Por eso, hablar de crisis humanitaria no significa renunciar al análisis de sus causas. Al contrario. Nos obliga a ampliar la mirada.

Acoger a quien llega, cuidar a quien acoge, exigir responsabilidad a los Estados y combatir a quienes trafican con seres humanos no son cuatro caminos diferentes. Son cuatro dimensiones de una misma respuesta.

Una respuesta que debe colocar siempre en el centro a la persona y su dignidad.

En Kazajistán comienza el II Coloquio Conjunto Interreligioso


 Promovido por el Centro Internacional para el Diálogo Interconfesional e Interreligioso de la República de Kazajistán, junto al Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede, este año el congreso se centra en el tema “Promover la salud, promover la paz: un compromiso compartido para la protección de los niños vulnerables”. Cuenta con la presencia de numerosos ponentes y expertos, tanto laicos como religiosos.

Vatican News

Iniciaron hoy en Astaná los trabajos del II Coloquio Conjunto Interreligioso, promovido por el Centro Internacional para el Diálogo Interconfesional e Interreligioso de la República de Kazajistán junto con el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede. El evento, que concluirá mañana 3 de octubre, lleva por título “Promover la salud, promover la paz: un compromiso compartido para la protección de los niños vulnerables” y sigue a la edición precedente del 2024 celebrada en el Vaticano, en presencia del Papa Francisco.

Encuentro bilateral

Luego del almuerzo oficial de bienvenida, el congreso dio inicio en la Biblioteca de Ciencias de la sede del Museo Nacional con un encuentro bilateral entre Erlan Karin, vicepresidente de la República de Kazajistán y jefe de la Secretaría del Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, y el cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

Realidades conectadas

El cardenal Koovakad, citó el título del congreso durante el discurso pronunciado en la ceremonia de apertura, y subrayó que este reúne dos realidades que, a primera vista, podrían parecer distintas: la salud y la paz. Sin embargo, resultan estar profundamente conectadas. “La paz es un proceso continuo. Es también la creación de condiciones en las que los seres humanos puedan vivir con dignidad, recibir atención, desarrollar su potencial y saber que no son abandonados cuando se vuelven vulnerables”.

La verdad fundamental

Cada niño que sufre —añadió— “nos recuerda una verdad fundamental que precede a nuestras diferencias religiosas, culturales y nacionales: la vulnerabilidad humana exige solidaridad humana. Esta convicción pertenece de manera especial a las tradiciones religiosas. Aunque nuestros lenguajes teológicos y nuestras creencias difieran, nuestras tradiciones nos invitan repetidamente a proteger a los débiles, a cuidar de quienes sufren, a acompañar a las familias en los momentos de prueba y a reconocer en la persona humana una dignidad que no puede medirse en función de la fuerza, la salud, la utilidad o el estatus social. Es precisamente aquí donde el diálogo interreligioso puede convertirse en algo muy concreto”.

Debate intenso

En este II Coloquio Conjunto Interreligioso participan numerosos ponentes y expertos que están debatiendo sobre una amplia variedad de temas, como los niños en situación de vulnerabilidad vinculada a las enfermedades, el desplazamiento y la radicalización, así como el compromiso de las distintas tradiciones religiosas para afrontar las dimensiones espirituales y morales del cuidado de los más pequeños.

Víctimas de abusos en Lourdes: El Papa nos escuchó profundamente


 Cinco de las siete víctimas que hoy se han encontrado con León XIV en Lourdes han contado después a la prensa internacional detalles de este momento de diálogo. Todos se han declarado impresionados por la «empatía» del Pontífice y por el conocimiento profundo de sus historias, de la «sistematicidad» de los casos de abuso a lo largo de los años y del trabajo que queda por hacer: «No es ingenuo, sabe que hay que permanecer vigilantes».

Salvatore Cernuzio – Enviado a Lourdes

Han tardado una hora antes de encontrarse con los periodistas. Primero querían interiorizar la emoción por el encuentro con el Papa, hombre de «escucha profunda» y de «increíble empatía», «impresionado» y «herido» por las historias escuchadas. Cinco de las siete víctimas que este domingo 27 de septiembre han tenido dos horas de diálogo y oración con el Papa en Lourdes, por la noche se han encontrado con un grupo reducido de medios internacionales -entre ellos los medios vaticanos- en un hotel de la localidad de los Pirineos para contar lo vivido con León XIV y también la preparación de esta importante cita.

El Papa: Las guerras no tienen sentido, Rusia y Ucrania deben sentarse a dialogar


 En el vuelo de Metz a Roma, al reunirse con los periodistas, León XIV habla de los conflictos y de los intereses económicos que los sustentan: «La Iglesia sigue alzando la voz para anunciar el Evangelio. Son pocos los que se están enriqueciendo con la industria bélica; con esos miles de millones se podrían resolver problemas como el hambre en el mundo».

Vatican News 

«Estos cuatro días han estado, literalmente, llenos de bendiciones. Casi milagros, diría yo, sobre todo el tiempo que pasé en Lourdes, caminando y acompañando a tantas personas enfermas y que sufren, y viendo cómo la gracia de la presencia de Dios, manifestada de tantas formas diferentes, toca el corazón de las personas, transforma sus vidas y devuelve la dignidad a los enfermos, a los mayores y a aquellos que, en algunos sectores de la sociedad, son marginados». El Papa León XIV comenta con entusiasmo el viaje apostólico a Francia que ha concluido hoy, lunes 28 de septiembre. En el vuelo de regreso de Metz a Roma, el Sumo Pontífice saluda y da las gracias a los 80 periodistas que le han acompañado en este viaje al otro lado de los Alpes: «Una vez más, gracias a vosotros por el trabajo realizado. Creo que estáis bastante cansados tras estos últimos cuatro días. En cierto sentido, ha sido un programa muy intenso…».

«Personalmente —dice el Pontífice—, me he sentido muy bendecido por haber tenido el privilegio de visitar Francia para animar sobre todo a los jóvenes que, obviamente, están buscando algo. Quedó patente en el estadio, aquella noche en la que se reunieron 80 000 jóvenes procedentes de toda Francia, con su entusiasmo, su alegría y el sentido de esperanza que transmitieron, pero sobre todo, creo, que han recibido y que serán capaces de compartir con los demás».

A continuación, el Papa responde —en inglés, español e italiano— a algunas preguntas. La lacra de los abusos sexuales y el «carácter sistemático» con el que se han cometido en Francia, así como la cuestión de la laicidad, fueron algunos de los temas abordados por el Pontífice en respuesta a las preguntas de los periodistas franceses. Luego, cuestiones internacionales como la guerra en Europa y el valor de las negociaciones, el temor a un aumento de los extremismos en el continente, la inteligencia artificial y la amenaza de las grandes empresas tecnológicas, la emergencia de la vivienda y los próximos viajes.

El Santo Padre junto a un millón de niños rezan por la paz


 Rezar el rosario junto a niños de todo el mundo este 1 de octubre se estableció como la ocasión ideal para que el Santo Padre clamara por la paz de los infantes, “especialmente para aquellos que viven donde hay guerra”.

Ariana Pernía Paolini – Ciudad del Vaticano

Antes de meditar los misterios luminosos junto a cientos de niños en la Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos, el Papa León manifestó la petición por la cual se reunieron a recitar el Santo Rosario; “la paz de todos los niños, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra”.

Tras expresar una calurosa bienvenida a las 1300 personas presentes, reconoció su alegría al estar reunido con los infantes “para estar junto a con las dos personas que nos aman más que nadie (…) El Señor Jesús y su madre, María” y recordó a los asistentes que no se encontraban en oración solos, sino que, alrededor del mundo, un millón de niños están rezando con ellos, con una sola intención: pedir la paz.

“Piensen: cincuenta millones de Ave María que se elevan al Cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra”

El Rosario: Todos lo pueden rezar

El Pontífice destacó la importancia del Santo Rosario al ser una oración sencilla que permite que todos puedan rezar y meditar, en la medida en que avanza, los momentos más importantes de la vida de Jesús.

Los misterios contemplados en esta oportunidad permitieron a los presentes profundizar en las etapas en las que Jesucristo “llevó luz y paz a tantas personas: cuando fue bautizado en el río Jordán, cuando convirtió el agua en vino en las bodas de Caná, cuando anunció su Reino, cuando mostró su gloria en el monte Tabor y cuando, en el Cenáculo, durante la Última Cena, nos dejó la Eucaristía”.

Una oración por la paz y la reconciliación

La iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario”, que nació del corazón de la fundación “Ayuda a la Iglesia que sufre” en comunión con el Día Mundial del Rosario, fue presentada al Santo Padre desde la Gruta de Lourdes por su eminencia, el cardenal Kurt Koch, quien resaltó que se trata de una oportunidad para orar junto a los más pequeños “por la unidad, la reconciliación y la paz”.

Así mismo, destacó que la actividad se llevará a cabo desde el 1 hasta el 7 de octubre en las parroquias, familias y escuelas alrededor del mundo, siempre la misma oración con una sola intención: “las lenguas y las distancias son diferentes, pero única es la esperanza que nos une”.