DANDO SABOR Y LUZ A LA VIDA
Volvemos
a retomar el tema de la luz a partir de los textos que en este
domingo se nos ofrecen para la reflexión. Ser alumbradores de la
verdad de Dios para el hombre, de la vida que necesita ser
reconocida, de las oscuridades que hay que disipar. La palabra de
Dios se nos muestra siempre como una invitación a apostar por la
novedad a la que nos evoca la verdad de cada momento.
Entramos
en los textos y en primer lugar nos encontramos con el profeta Isaías
( Is. 58,7-10 ) que invita a socorrer al necesitado sin miramientos. Ese socorrer al que necesita es en realidad el ayuno que el Señor
quiere. Esto lo dice a las gentes piadosas que estan preocupados por
cumplir la norma del ayuno establecido, olvidando lo importante: como es el
socorro al necesitado, al desvalido. El profeta nos invita también a
prestar atención a la situación que se vive para hacerla mas
llevadera a los indigentes, a los que no tienen nada. Nos situamos en
el momento en el que el profeta Isaías escribe y nos damos cuenta
de que es justo despues del regreso de Babilonia del pueblo de
Israel; una situación difícil puesto que al regresar todo estaba en
ruinas y por eso el profeta invita a los seguidores de Dios a realizar una
serie de acciones en beneficio de los hermanos mas necesitados y
explotados al observar que mientras muchas personas llamadas creyentes estaban
muy preocupadas en hacer ayunos con el fin de agradar a Dios, el resto andaba en auténticos apuros. De esta manera se presentarán, les
dice, como una luz en medio de la situación desastrosa del pueblo.

Hasta
ahí la primera lectura . Ahora vamos con la segunda que es de San
Pablo a los de Corinto en su primera carta ( 1a Cor. 2,1-5 ) y nos
damos cuenta del esfuerzo que hace Pablo por acercarse a esta
comunidad para que entiendan que no se trata de mandar sino de servir, de
estar atentos a las necesidades de los demás, de buscar la verdad en
Cristo que es el que nos salva. Les recuerda que el siempre entre
ellos ha estado como uno mas y que esa cercanía no les debe llevar a despreciar
la enseñanza que han recibido que ha sido con la fuerza del Espíritu
Santo y les pide que se apoyen no en la sabiduría de los hombres,
sino en el poder de Dios.
El
texto del evangelio es de Mateo ( Mt. 5,13-16 ) en donde vemos que
despues de la propuesta novedosas de las Bienaventuranzas, Jesús
invita a los que quieran seguirle ha hacerlo desde la sinceridad, la
transparencia, la verdad, a no hacer trampas. Les dice: como la sal
que da sabor, como la luz, que alumbra; de esa forma los hombres
viendo las buenas obras que ustedes hacen darán gloria a Padre
Dios y les reconocerán y aceptaran en su vida y todos podremos
alcanzar el disfrute de sabernos amados, protegidos, reconocidos de
Dios.
El
salmo de hoy abunda en ello cuando nos dice:
“ En
las tinieblas Brillará como una luz el que es justo, clemente y
compasivo.”

Un
deseo: que todo esto nos ayude a saber vivir la fe con alegría y esperanza y sobre todo, con confianza en el Dios de la vida. A saber estar atentos al devenir de la historia y las necesidades de los demás, a pensar que Nuestro Padre Dios hace salir el sol para todos y que nosotros hemos sido señalados para desde la humildad de nuestra existencia, acompañar, ayudar, consolar, compartir y ayudar a vivir a los que ya no pueden mas. Eso es lo que el Señor nos pide y espera de nosotros.
¡¡Feliz
día del Señor !!
José
Rodríguez Díaz