VIVIR DESDE, CON Y EN EL MISTERIO DE DIOS.
Los textos que nos ofrece la liturgia para celebrar la solemnidad de hoy estan llenos de sugerencias que apuntan a la naturaleza de Dios, al misterio de Dios revelado por Jesús, sobre todo, en el evangelio de Juan y que se refiere a la unidad en la que Dios es y a la diversidad desde la que se expresa. (Ex.34,4b ss; ) (2a Cor.13,11-13; (Jn.3,16-18 ) Estos son los textos.A modo de preámbulo hemos de decir que la primera Iglesia, al entrar en contacto con la cultura de los diversos pueblos a donde llega se ve en la obligación y necesidad de explicar y definir su fe mostrando el rostro del Dios en quien cree. Esto lo hace en dos concilios el primero, el de Nicea ( 325 ) (Arrio ) diciendo que Jesús es consustancial con el Padre, de la misma sustancia y luego, mas tarde, en el de Constantinopla ( 381 ) con el que completó el dogma trinitario al definir la divinidad del Espíritu Santo, tal y como lo rezamos hoy. Y despues está el concilio de Éfeso ( Nestorio ) en donde se confiesa la única naturaleza divina y humana de Jesús y por ende la figura de María como madre de Jesús, madre Dios y hombre verdadero .
Con este preámbulo vamos ahora al tema que nos ocupa hoy pues lo que hasta ahora hemos visto a vuela pluma es lo que nos dice el pensamiento: la filosofía y teología juntos, pero nos queda otra parte que es la que a nosotros nos llega más: la parte vivencial, de nuestro espíritu. Hasta ahora lo que hemos visto está muy bien, pero ¿ y a nosotros,? ¿eso en que nos concierne? ¿En que afecta a nuestra vida cotidiana en donde hemos de estar continuamente tomando decisiones ? Lo primero que descubrimos es que Dios se nos escapa de nuestro entendimiento; no obstante, sabemos que está, que habita y lo experimentamos en nuestro mundo interior, allí donde reside nuestro amor que a su vez necesita ser completado y sublimado por el mismo amor de este Dios Trinitario que nos ha hecho a su imagen. ( Jn.3,16-18 )
Por supuesto que este hacernos a su imagen pide entrar en un proceso de crecimiento desde nuestra libertad, actuando en el mundo con nuestro quehacer y desde nuestro compromiso como ya hemos dicho, junto con el creador y todo lo creado ( Gén, 1,26 )
Este amor creador del que hablamos que está llamado a habitar en nosotros cada vez con mas fuerza tambien está destinado a transportarnos mas allá de lo que somos, sentimos o imaginamos: Entrar, formar parte del Dios revelado, el Dios Trinitario que se manifiesta en todo su obrar como amor. ( 2a de Jn. ) Así, cuando este amor de Dios se acerca a nosotros es capaz de cambiar nuestro destino, de ponerlo todo patas arriba regando nuestra sequia, devolviéndonos la paz y el consuelo, despertando la alegría, posibilitando que nuestros ojos miren el mundo de forma diferente, como el lo mira, con ternura y compasión; sembrando generosidad nos hace generosos y entregándose, no invita a lo mismo a la entrega, poniéndose en camino se hace y nos invita a hacernos caminantes con los que hacen su propio camino unas veces alegres y otras con tristeza porque sucede que para Dios nada de lo que pasa o acontece en el mundo o sucede al hombre le es indiferente( Ex.3,7 ).
Ahí se abre una posibilidad que nos invita a ir descubriendo en el devenir de nuestros días esa presencia de Dios tan única y silenciosa que nos susurra al oído, que nos ayuda a comprender, que se nos revela como el Dios creador, pero tambien como el padre, el amigo o la fuerza que sostiene la vida y que abriendo su corazón, mostrándose, acogiéndonos, nos invita a vivir su misma vida de formar total y completa. Vivir desde, con y en el misterio de Dios, eso es lo que digo.¡¡Feliz día de la Santísima Trinidad !!
José Rodríguez Díaz










