sábado, 19 de septiembre de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XXV DELTIEMPO ORDINARIO.CICLO A.

 NI DUEÑOS NI SEÑORES.

   Nos encontramos  este domingo con  el capitulo 20 del Evangelio de San Mateo en donde se nos advierte y anima a vivir con fidelidad la misión que de administrar el encuentro de Dios con los demás que se nos ha encomendado. También hemos visto en la primera lectura, que es del profeta Isaías, como se nos invita a buscar al Señor en todo momento porque El es piadoso y no rechaza la verdad, dice, ofreciendo al hombre caminos nuevos de salvación.  Y en la segunda lectura que ya no es de la carta a los Romanos entramos, con la carta a los Filipenses. Esta comunidad de Filipos fué visitada por Pablo en varias ocasiones, le apreciaban mucho en esta Iglesia y le envían donativos con Epafrodito para su subsistencia y para el resto de los hermanos. Es en esta carta donde aparece un himno a Jesucristo al tiempo que invita a los de Filipos a llevar una vida digna del Evangelio de Cristo, eso es lo importante, les dice.

   Volviendo el capitulo 20 del texto del Evangelio nos damos cuenta de que existe una unidad en la enseñanza en todo el que se inicia con el tema de los trabajadores llamados a horas distintas a trabajar en la viña del Señor; es el mismo Señor quien se preocupa de salir a buscarlos e invitarles a ir a su viña y quien trata a todos por igual al finalizar la jornada; a continuación se recoge un anuncio de la pasión por parte de Jesús; es el tercero y en donde dice que el siervo fiel se entrega para que los demás tengan vida y como contrapunto a todo lo que viene dicho se nos relata el deseo de los hijos de Zebedeo con su madre al frente, que quieren cargos importantes en el Reino. Se desata  el enfado en el grupo y oímos la catequesis de Jesús sobre la voluntad del Padre subrayándoles que no se trata de mandar sino de servir. El capítulo termina con los dos ciegos que piden ver, colofón a simple vista un tanto ingenuo, pero que indica el camino que se ha de hacer.

Mirando el conjunto vemos que la enseñanza está clara, se trata de ser fieles a la misión que es de servicio y acogida, no debemos andar buscando el poder ni usar en nuestro provecho la elección y mucho menos apropiarnos de la voluntad de Dios; es decir, pretender que Dios sea como nosotros queremos, que vaya al ritmo de nuestros intereses a veces no muy claros. La coda final es que con Jesús podemos salir victoriosos.  

 Aplicando todo ello a nuestra vida  nos percatamos de que  nosotros tambien andamos  como ciegos y hemos de pedir al Señor que nos abra los ojos y las entendederas para  así recobrar la vista y poder ver mas allá de nuestros egoísmos, para poder aprender, para saber aceptar la voluntad del Padre que se muestra tal cual y que es generoso con todos. Lo importante está en lo que ya le hemos oído a Pablo cuando escribe a los Filipense diciéndoles y animándoles a que lleven una vida digna del Evangelio de Cristo, el obediente, según aparece en el capítulo dos de Filipenses. Tampoco debemos olvidar la sugerencia de Isaías en la primera lectura de buscar al Señor. Buscar al Señor para aceptar su voluntad y laborar con dignidad, sin apropiarnos de nada, en la misión que se nos ha encomendado.  

   Lo mismo que entonces, la Iglesia hoy necesita saber, tener bien claro, cual es su misión y el anuncio que ha de hacer. Ahí está lo que dicen Isaías, Pablo y Jesús. No podemos andarnos por las ramas como los que no tienen fe tratando de manipular, de adueñarnos o hacer nuestro o a nuestro antojo el mensaje que es servicio puro y no mando.  Necesitamos tener bien claro cómo debemos comportarnos y es en Jesús donde hemos de encontrar esa la luz que necesitamos para actuar según el evangelio;  entonces no andaremos ni quejándonos, ni buscando puestos, ni enfadándonos por los otros, sino  pidiendo al Señor  que no deje de alumbrar nuestra vida porque somos siervos, enviados, ni dueños ni señores.

¡¡Feliz día del Señor !!

José Rodríguez Díaz. 


NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA


 Habiendo pasado ya el mes de septiembre nos estamos disponiendo a reiniciar el curso con la ilusión de siempre.

 Decir que seguimos recibiendo a los padres que deseen inscribir a sus hijos en catequesis. Ya pronto empezamos. En horas de archivo de martes a viernes de 4,30 a 6 de la tarde

El miercoles  día 23 reiniciamos  los encuentros de Biblia: " Los miercoles de la Biblia"  y lo haremos con la carta a los Filipenses.

Este domingo tendremos bautizos.

 Los grupos de confirmación  han iniciado sus encuentros  semanales  ya en las puertas de celebrar el sacramento.

La isla de Fuerteventura  celebra las fiestas de su patrona,:" La Virgen de la Peña".  Les enviamos nuestras felicitaciones.

Las jornada de Pastoral se inician y  duran dos días 25 y 26 de este mes en el colegio Claret con el lema: Alzando la mirada: unidos en la fe, la esperanza y la caridad".

 Para mas información en este blog o en la página de la Diócesis. 



Las Jornadas de Pastoral te esperan: dos días para encontrarnos y seguir caminando juntos


 Los próximos 25 y 26 de septiembre, el Colegio Claret de Tamaraceite acogerá las IV Jornadas Diocesanas de Pastoral, una cita que quiere reunir a personas de parroquias, comunidades, movimientos y realidades distintas de nuestra diócesis.

 

Bajo el lema «Alzando la mirada: unidos en la fe, la esperanza y la caridad», las Jornadas quieren ayudarnos a dar un paso más después de todo lo vivido con la visita del papa León XIV a Canarias. Una oportunidad para encontrarnos, escucharnos, compartir lo que hacemos en nuestras comunidades y descubrir juntos por dónde seguir caminando. Como recoge el propio programa, la visita del Papa quiere impulsar «un nuevo paso en el camino sinodal».

 

Y estas Jornadas no están pensadas únicamente para sacerdotes o responsables de pastoral. Están abiertas a todas aquellas personas que quieran participar, conocer mejor la vida de nuestra Iglesia y compartir dos días con gente llegada desde distintos lugares de la diócesis.

 

El programa comenzará el viernes 25 por la tarde y contará, entre otros momentos, con la participación de Mons. Francisco Conesa, obispo de Solsona, y el testimonio de Aisha Ruah, cantante de rap católica. El sábado continuarán las ponencias, el diálogo, la celebración de la Eucaristía y, especialmente, espacios para la participación y el discernimiento compartido. Copia de Programa JP2026.pdf

 

Pero, más allá del programa, hay algo sencillo que también merece la pena: encontrarnos. Salir por unas horas de nuestra realidad habitual, conocer lo que otros están haciendo, poner rostro a quienes trabajan cada día en otras parroquias y comunidades y sentir que formamos parte de una misma Iglesia.

 

Todavía estás a tiempo de inscribirte. La diócesis anima especialmente en estos últimos días a participar y a hacer extensiva la invitación a otras personas de nuestras comunidades.

 

*Inscríbete aquí en las IV Jornadas Diocesanas de Pastoral⁠*


 

https://forms.gle/6nRhHj1taiLKYz4B8

 

Datos para el pago:

•    Bizum: 04823 

•    Transferencia bancaria: ES55 0049 1881 41 2810287724 (Indicar en el concepto: Nombre, apellidos e IV Jornadas de Pastoral)

 

25 y 26 de septiembre · Colegio Claret, Tamaraceite. Una ocasión para volver a encontrarnos y seguir caminando juntos.

La Santa Sede ante la ONU: el desarrollo como deber y derecho para todos


 

El arzobispo Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, intervino el 14 de septiembre, en la 73ª sesión del Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD, subrayando que la pobreza se agrava en «una economía cada vez más digitalizada», en la que «el acceso a la tecnología, a la conectividad y a las competencias digitales es esencial para el desarrollo»

Vatican News

«El desarrollo sigue siendo una aspiración legítima para todos los países y, al mismo tiempo, uno de los retos decisivos de nuestro tiempo», concretamente «un deber y un derecho, como afirmó León XIV» en la «Magnifica humanitas». Así lo afirmó el arzobispo Ettore Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, en su intervención durante la 73.ª sesión de la Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD. Y, sin embargo, subraya, «la pobreza sigue siendo uno de los mayores obstáculos para alcanzar el desarrollo humano integral», una situación ante la que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de intervenir y que se agrava en «una economía cada vez más digitalizada», en la que «el acceso a la tecnología, a la conectividad y a las competencias digitales es esencial para el desarrollo».

Los retos específicos de los pequeños Estados

Además, existe el «peso paralizante de la deuda», añade el arzobispo, que compromete las inversiones en sectores como la sanidad y la educación: por lo tanto, sería necesaria «una arquitectura financiera internacional más justa y equitativa, complementada con mecanismos adecuados». Pero la justicia y la equidad, subraya de nuevo, se miden «por la atención que se presta a quienes se encuentran en las situaciones más vulnerables». Balestrero centra su atención en los «retos específicos de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), los países menos adelantados (PMA) y los países en desarrollo sin litoral (PDSL)»: para ellos, solicita asistencia con el fin de hacer frente a los «desastres relacionados con el clima y los costes de transporte», así como «un compromiso constante en materia de facilitación del comercio y de corredores de tránsito».

 

Ir más allá de los parámetros relacionados únicamente con el PIB

Además de «manifestaciones concretas de solidaridad», concluye Balestrero, «las vulnerabilidades de estos países» deberían ocupar un lugar más destacado «en las estadísticas oficiales y en los indicadores tradicionales de desarrollo», superando así los parámetros relacionados únicamente con el PIB, que «descuidan aspectos esenciales para el bienestar general de las personas y del medio ambiente». Retos que requieren «políticas y medidas centradas en la persona».

El padre Faltas: La piedad humana sepultada en Gaza. Reconocer a los inocentes


 

Nuevo llamado del franciscano, director de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa: “Sigamos hablando, escribiendo, pidiendo y haciendo la paz, porque la paz es urgente, necesaria e indispensable para la vida; no nos detengamos, porque el silencio mata”. Al día siguiente del derrumbe de un edificio ruinoso debido a los ataques israelíes, el religioso insiste: es difícil esperar que sean los últimos escombros, ya que desde hace casi un año una tregua falsa e hipócrita sigue generando muerte

Por el padre Ibrahim Faltas*

Los escombros de Gaza aumentan en volumen y altura. Miles de edificios que aún se mantienen en pie en la ciudad de Gaza han sufrido daños por ataques aéreos y terrestres en los últimos tres años, pero siguen siendo un refugio para personas que ya ni siquiera tienen una tienda de campaña, no saben adónde ir y sobreviven a la espera de nuevas y viejas esperanzas. Para esta pobre gente, una pared, un techo, aunque estén a punto de derrumbarse, pueden representar una posibilidad de salvación.

El edificio que se derrumbó tras viejos ataques tenía un nombre hermoso y particular, pero que ya no representaba el drama de Gaza. Se llamaba “Palacio de la Alegría”. Bajo los escombros altos y voluminosos aún se encuentran unas cien personas; más de veinte ya han sido rescatadas, de las cuales más de la mitad son niños. Una mamá y un niño murieron abrazados: yacían sobre un colchón polvoriento que no amortiguó el peso de la muerte, pero les permitió un último y cálido abrazo de un amor tierno que ya no puede dar vida. La imagen de la piedad sepultada en Gaza, la imagen de una mamá abrazando a su hijo, me lleva a ver en esa imagen a María, a tratar de comprender su corazón destrozado por el dolor ante la muerte de su Hijo. Imágenes similares pero diferentes: María, la Dolorosa y sufriente, madre del Redentor, tenía en sus brazos a Cristo muerto, certeza de salvación para la humanidad. La madre de Gaza, las madres de todos los niños que mueren en la guerra, abrazan su dolor, que no genera amor, sino que sigue expandiéndose hasta hundirse en el torbellino de la venganza.

El enésimo colapso de la humanidad ha vuelto a poner a Gaza en el centro de la atención. Sigamos hablando, escribiendo, pidiendo y haciendo la paz, porque la paz es urgente, necesaria e indispensable para la vida; no nos detengamos, porque el silencio mata. Volvamos a reconocer el valor de la vida, reconociendo el mal que sufren los inocentes, los indefensos, los oprimidos y los últimos. Cuántas historias, cuánto dolor bajo esos escombros. No son los primeros escombros que sepultan vidas y es difícil esperar que sean los últimos, ya que desde hace casi un año una tregua falsa e hipócrita sigue generando muerte, sufrimiento y destrucción.

Personas que comparten el mismo dolor están ayudando a otros seres humanos desesperados a excavar con sus propias manos, con la esperanza de poder rescatar a quienes aún están vivos. Un niño hizo oír su débil voz a su tío, quien lo llamaba. Le decía: “Tío, estoy vivo. Ven a buscarme”. Una voz suave, un rayo de esperanza, pero hasta ahora el polvo y los escombros solo devuelven muerte. Otros muertos permanecen bajo otros escombros que siguen ocultando cifras elevadas y olvidadas de una tragedia que parece no tener fin. Nos estamos acostumbrando a escribir la historia con las cifras de los boletines de guerra: detrás de esas cifras hay personas, rostros, historias de vidas vividas, esperanzas robadas y truncadas. Los niños, que como siempre son las primeras víctimas de la violencia, ocupan el primer lugar en esta triste lista. Hablemos de paz, pidamos paz, no nos detengamos: nuestra conciencia lo exige para dar verdad y justicia a los inocentes.

El Papa: Promover una formación para la vida pública al servicio del bien común


 Este viernes, 18 de septiembre, el Santo Padre ha recibido en la Sala del Consistorio del Vaticano, a los miembros del “Centro Internacional de Estudios Papa León XIV”, una organización de investigación y producción cultural que, nació en octubre de 2025, por iniciativa de la Orden de San Agustín para promover la figura y el magisterio de León XIV. A ellos, el Pontífice los alentó a ser “expertos en la novedad de Dios: en la que Él obra silenciosamente”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Su misión de esperanza consiste en promover, en Italia y en todo el mundo, una formación para la vida pública y política entendida como servicio al bien común”, este fue el centro de la reflexión del Santo Padre en su discurso que dirigió a los miembros del “Centro Internacional de Estudios Papa León XIV”, a quienes recibió en audiencia la mañana de este viernes, 18 de septiembre, en la Sala del Consistorio del Vaticano.

Promover la figura y el magisterio de León XIV

A los miembros de esta organización de estudios, investigación y producción cultural que, nació en octubre de 2025, por iniciativa de la Orden de San Agustín para promover la figura y el magisterio de León XIV, el Pontífice les manifestó su alegría de poder acompañarlos en los primeros pasos de esta iniciativa.

“Les agradezco especialmente esta oportunidad, dada la importancia de la reflexión y el pensamiento crítico en la construcción de una civilización del amor, a la cual la Doctrina Social de la Iglesia tiene mucho que aportar.

León XIV se encuentra con los obispos uruguayos en visita ad limina


 En diálogo con Vatican News, el cardenal Daniel Sturla y monseñor Milton Tróccoli destacan la calidez de la reunión con el Papa y los principales desafíos de la Iglesia en Uruguay: laicidad, familia, violencia, evangelización y paz. La audiencia se produce a pocas semanas del viaje apostólico del Obispo de Roma al país.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano

La Iglesia en Uruguay llegó a Roma con sus preocupaciones, búsquedas y esperanzas. En el marco de la visita ad limina Apostolorum, los obispos se encontraron este viernes 18 de septiembre de 2026 con el Santo Padre León XIV.

Entre los gestos más significativos del encuentro estuvo la entrega al Papa de un documento colectivo que reúne las voces de personas de distintos lugares del Uruguay ante la próxima visita del Pontífice. Son sueños, anhelos, preocupaciones y expectativas compartidos por los uruguayos, a los que se sumaron también cartas y dibujos de niños que quisieron expresar qué esperan de la llegada de León XIV.