ENVIADOS PARA SEMBRAR VIDA.
Siguiendo la línea de los domingo anteriores nos encontramos en este domingo catorce del tiempo ordinario con el capítulo 11 de Mateo, en donde Jesús con un corazón agradecido da gracias al Padre por todo lo que ve que está sucediendo al tiempo que invita a lo que le escuchan a vivir desde donde el está viviendo, es decir desde la dimensión del hijo que se entrega al Padre en agradecimiento y que se ve correspondido por El. Jesús da gracias al Padre por este grupo que le ha dado y que ha aceptado la propuesta de anunciar con el el Reino de Dios haciéndolo todo desde la óptica de la comunión y la entrega en libertad y la confianza.
Hacemos un poco de repaso y mirando domingos atrás nos damos cuenta de cómo ha sido el proceso que a nosotros nos ha de ayudar. Veíamos como en el capitulo 5 de este evangelio de San Mateo Jesús anuncia su proyecto de vida y del Reino de Dios con las Bienaventuranzas; luego en el capítulo 6 nos hablaba de la necesidad de vivir desde el Padre enseñando el Padre Nuestro, la comunión con el Padre y los hermanos necesaria para poder llegar a hacer la vida una realidad bien concreta de fe y acción; ya en el capitulo 8 nos encontramos con el deseo de los que le escuchan y que quieren seguirle, pero que no están abiertos a la radicalidad que exige el anuncio; en el capítulo 10 nos encontramos con la elección, llamando al grupo, uno a uno y por su nombre y los envía y les advierte y les da consejos para la vida cotidiana. Ya en el texto de hoy que es el capítulo 11 Jesús da gracias al Padre por ellos, por la sencillez con la que han acogido la palabra y la disponibilidad con que se echan a los caminos y da gracias porque Dios se les ha revelado y ellos han comprendido y aceptado y se van a recorrer los senderos por los que los hombres transitan, los caminos del mundo, sin mas seguridad que la palabra que se les ha dado, la fe y la confianza que el amor y la fidelidad del Padre despierta en ellos. Eso es lo mejor que a ti te ha parecido, dirá Jesús en su oración.
Esto a grandes rasgos en lo que respecta al evangelio pero no queremos olvidar las otras lecturas que hoy se nos ofrecen y que no dejan de ser interesantes. En la primera tenemos al profeta Zacarias ( 9.9-10 ) que recupera algo que ya dijo Isaías siglos atrás y que con la deportación y vuelta de la esclavitud de Babilonia, había caído en cierto olvido; lo que se prometió a David y que luego los profetas, pero sobre todo Isaías recalcó y remachó: la profecía del Mesías Rey que vendrá y traerá la paz con su entrega y sin hacer aspavientos, eso es lo que recupera Zacarías y pone sobre el candelero y se lo devuelve a la gente como signo de esperanza y que va ha hacer que el pueblo salga de su postración, como pueblo rescatado y reconciliado.De ese mesías que recupera el profeta, del mismo que hemos visto en el Evangelio de Mateo que prepara, envía y acompaña a los primeros discípulos, de ese Mesías es de quien nos habla Pablo en la segunda lectura que pertenece a la carta que envía a los de Roma y en donde les anima a vivir desde el Señor en unidad de criterio entre acción y fe en todo momento y no manifestando una cosa ahora y la contraria después . Hemos de esforzarnos por vivir en total comunión con Cristo en cuerpo y espíritu, en alma y carne; la carne es morada del Espíritu y el Espíritu es vida de la carne y eso somos nosotros, criaturas de Dios que nos llama a la vida eterna en Cristo Jesús resucitado, les dice. Somos y estamos a ser cada vez mas, comunión en el misterio del Dios Trinitario.
Así que enviados a anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios confiando siempre en el Padre, sabiendo que la palabra dada se ha de cumplir a pesar de las adversidades y que Jesús nos dará la paz . Sabiendo también que es necesario vivir en la comunión con el Dios de la vida y no solo eso, sino en comunión tambien con la vida que Dios derrama en su entorno y que tiene que ver con la nuestra propia, con el mundo y que no deja de ser por ello tambien, la misma vida de Dios. La vida no es Dios, pero si que Dios es el Dios la vida.¡¡Feliz día del señor !!
José rodríguez Díaz






