sábado, 10 de octubre de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

MI TRAJE PARA LA BODA.

    Hoy somos testigo de un nuevo encuentro de Jesús con los sumos sacerdotes y ancianos o senadores del pueblo que como siempre, hecha mano de los acontecimientos relevantes de la vida de la gente para hablarles del Reino de los Cielos, de la necesidad de convertirse y cambiar. En esta ocasión que ya es la tercera, lo hace con el ejemplo de los convidados a una boda, que son ellos mismos. Les habla y cuenta la parábola del amo que invita a los suyos a la boda de su hijo. Nadie va a querer ir pero sí que hay alguien que sin el traje de fiesta va a querer colarse.. pero no le van a dejar pasar.

En domingos anteriores veíamos como Jesús a estos mismos hombres les hablaba del padre que enviaba a sus hijos a trabajar o de los arrendatarios que querían quedarse con todo los bienes del amo sin que el asesinato les detuviera; en este domingo haciendo alusión a Isaías como en la semana pasada hizo con la viña, hoy lo hace con una fiesta de bodas, entiéndase de Nueva Alianza. Jesús de miles forma y maneras les está intentando decir que hay que cambiar y estar atentos a la Palabra de Dios y hacerla vida propia. Es la misma invitación que hace a Nicodemus en el evangelio de San Juan.

Pero vamos ahora a la primera lectura ( Is. 25,6-10)  en donde veíamos que el profeta Isaías dice al pueblo y a nosotros hoy, que el Señor hará una fiesta para todos los pueblos en el monte de Sion; que les va a salvar y enjugara las lágrimas, que les sacará del oprobio, que rasgará el velo que le oculta a todas las naciones; es decir, que todos los pueblos le van a poder conocer. En esa fiesta que se anuncia, la mano de Dios se posará sobre el monte y se podrá decir: “ aquí está nuestro Dios”. Clara alusión a la muerte de Jesús por la que todos vamos a ser y somos rescatados, recuperados, pudiendo experimentar el poder salvador de Dios que por la entrega de uno salva a muchos y que los evangelistas recogen en su testimonio.

    En la segunda lectura que sigue siendo de Pablo a los filipenses el apóstol trata de tranquilizarles manifestándoles donde esta el origen de su fuerza y su animo para sobrellevar las adversidades. Se lo dice con estas palabras: “Todo lo puedo en Aquel me conforta”. Luego les habla de la esperanza y confianza en Dios que les proveerá por medio de Cristo Jesús y les dará lo que necesiten. Dios será glorificado en vosotros  por todo ello, termina diciendo.

Hoy. Hoy somos nosotros los invitados a esa boda, los llamados a saber vivir frente a las adversidades confiando en la providencia, los que somos llamados a seguir poniendo en valor la entrega de Jesús en el mundo y hacerlo llegar a todos, a pesar del descalabro que esto suponga  para nuestra seguridad y nuestra vida. El Señor hará posible que la boda, la Alianza, se siga celebrando y que todo el que quiera y le busque con sinceridad pueda sentarse a su mesa como su invitado siempre que se deje ganar por su palabra y su amor, que es el traje de la fiesta sin el que no se puede entrar.

¡¡ Feliz día del Señor !!

José Rodríguez Díaz

NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA


 Entrando en  esta semana del 12 al 18  nos preparamos para ciertos acontecimientos que no dejan de ser importantes en nuestra parroquia.

Mañana domingo día 11 en la misa de  nueve y media, tendremos la unción de catecúmenos en nuestra parroquia  a dos  de los que se han de bautizar antes de confirmarse.

 Este mismo día domingo 11 despues de la misa de  nueve y treinta, tendremos encuentro con todo el grupo que se confirma para informarles sobre el tema del rito que se lleva a cabo en la confirmación. Es muy importante que acudan todos.

El lunes  doce  es la fiesta de la Virgen del Pilar y de la Hispanidad. En 1942 un día como este España descubrió América. No es  día de precepto, por lo que no tendremos misa en nuestra parroquia al coincidir con el lunes.

El día 15 es la fiesta de Santa Teresa de Jesús.

 El día 16 a las siete de la tarde tendremos las confirmaciones en donde se incluyen dos bautizos y una primera comunión. Vendrá el Sr. obispo a presidir la celebración.

El fin de semana del 17 y 18  será la colecta del Domund y además se  repartirán los programas de la fiesta de San Antonio María Claret que  es el 24.



  

El Vaticano pide en la ONU la abolición de la pena de muerte


 El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Christophe El-Kassis, instó a la comunidad internacional a abolir la pena de muerte.

Durante una reunión de la Tercera Comisión ayer 7 de octubre, el arzobispo señaló que la defensa de los derechos humanos debe ser "coherente y universal, extendiéndose a toda persona, en cualquier etapa y circunstancia".

Las declaraciones de Mons. El-Kassis llegan tras la ejecución fallida —ocurrida el 30 de septiembre en Tennessee— de la condenada por asesinato Christa Pike, quien sobrevivió a la administración de dos jeringas de pentobarbital letal y está recibiendo tratamiento médico.

Una semana después, Texas ejecutó a un hombre, marcando así la trigésima ejecución llevada a cabo en Estados Unidos en 2026. Por otra parte, el 5 de octubre, el presidente Donald Trump aprobó una ejecución mediante un pelotón militar de fusilamiento.

"La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona", dijo El-Kassis, citando el Catecismo de la Iglesia Católica. "Esta dignidad, dada por Dios, nunca se pierde, independientemente de la gravedad del delito. Los avances en los sistemas penales permiten ahora a los Estados proteger a la sociedad de manera eficaz sin cerrar la puerta a la posibilidad de arrepentimiento y redención".

El Arzobispo El-Kassis subrayó que "no hay remedio posible" si se ejecuta la pena de muerte contra una persona inocente.

"Por el contrario, las víctimas y sus familias tienen derecho a la solidaridad, al apoyo y a una justicia pronta, imparcial y humana. Sin embargo, quitar otra vida no puede restaurar lo que se ha perdido", afirmó.

Encuentro sobre Amoris laetitia busca respuestas a por qué muchos jóvenes no quieren casarse

En el encuentro internacional sobre la familia que se celebrará hasta el 14 de octubre en el Vaticano, a puerta cerrada y con la participación de los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, los asistentes intentan responder a una pregunta cada vez más urgente: por qué disminuye el número de jóvenes que se casan por la Iglesia y cómo entiende hoy la sociedad la relación entre la sexualidad, la procreación y el vínculo sacramental del matrimonio.

El presidente de la Conferencia Episcopal Australiana, Mons. Timothy Costelloe, aseguró en su intervención de este jueves 8 de octubre, en la sesión de la tarde, que en su país, y probablemente en muchos otros, “el concepto de un vínculo necesario entre la actividad sexual y la procreación, así como la importancia de dicho vínculo en el matrimonio cristiano, ya no se comprende ni se acepta de forma general.

Para ilustrar esta realidad, citó el testimonio de un director de Educación Religiosa de Australia Occidental, casado y padre de familia, quien constató que muchos jóvenes “han heredado supuestos culturales sobre la sexualidad que difieren sustancialmente de los de la Iglesia”.

Para Mons. Costelloe, esta situación pone de manifiesto “la tensión entre la visión de la Iglesia y algunas corrientes dominantes de la sociedad contemporánea (…) que a menudo presentan una visión de las relaciones humanas que privilegia la realización personal, la autonomía y la felicidad inmediata frente a la permanencia, el sacrificio y la alianza”.

Fallos morales de los líderes eclesiásticos

A ello se suma que muchos jóvenes afrontan experiencias dolorosas, “como el fracaso matrimonial en sus propias familias, la violencia doméstica, las desigualdades entre mujeres y hombres y los fallos morales de los líderes eclesiásticos, cuya credibilidad y testimonio se han visto comprometidos”. “Competimos con muchas otras propuestas sobre el significado del matrimonio”, constató.

León XIV participará en un congreso internacional que tratará sobre la infertilidad


 El Papa León XIV abrirá el próximo 16 de octubre un congreso internacional dedicado a la fertilidad, una iniciativa que reunirá durante tres días a especialistas de distintos ámbitos para abordar los desafíos científicos, antropológicos y éticos relacionados con la sexualidad y la reproducción.

El encuentro, titulado “El esplendor de lo humano: custodiar la fertilidad, curar la infertilidad”, se celebrará del 16 al 18 de octubre en la sede romana de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.

León XIV vuelve a Sudamérica: 12 días, tres países y un continente que espera al Papa


 Uruguay, Argentina y Perú se preparan para recibir al Papa León XIV en un viaje apostólico que lo llevará desde las calles de Montevideo hasta la Amazonía peruana. Durante 12 días, el Pontífice se encontrará con jóvenes, familias, trabajadores, migrantes, comunidades indígenas, enfermos, sacerdotes y millones de fieles.


Hay viajes que se miden en kilómetros. Y hay otros que se miden en encuentros.


Del 6 al 17 de noviembre de 2026, el Papa León XIV emprenderá su primer gran viaje apostólico por Sudamérica como Pontífice. Su recorrido tendrá tres países como protagonistas: Uruguay, Argentina y Perú, y lo llevará por diez ciudades en una intensa peregrinación marcada por la oración, la Eucaristía, los jóvenes, la vida de la Iglesia y el encuentro con las realidades más diversas del continente.


Será también un viaje con un significado especial para León XIV, especialmente en Perú, país donde desarrolló buena parte de su ministerio pastoral antes de ser elegido Papa.


Durante casi dos semanas, el Santo Padre recorrerá plazas, catedrales, universidades, santuarios, comunidades populares, centros de atención y territorios amazónicos. Y en cada lugar llevará el mismo mensaje: la Iglesia quiere caminar junto a su pueblo y anunciar a Cristo en medio de las esperanzas y desafíos de nuestro tiempo.

León XIV: la fe y la vida diaria no se pueden separar


 León XIV ha retomado en la audiencia general su reflexión sobre la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo. El Papa ha subrayado que la Iglesia no puede apartarse de la realidad que la rodea y ha llamado a todos los cristianos a contribuir, desde la fe y la caridad, a construir un mundo más justo, en paz y fraterno.

Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

Retomando la reflexión sobre la Constitución concicliar Gaudium et spes (GS), hoy consideramos el cuarto capítulo de la primera parte dedicado a la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo.

Ante todo, el Concilio recuerda que la Iglesia no está “por encima de” o “junto” al mundo, sino que está injertada en él. «Mundus reconciliatus Ecclesia», escribía San Agustín (Sermón 96): la Iglesia es un mundo ya reconciliado con Dios; somos peregrinos en la tierra y con este mundo compartimos la fragilidad y la belleza (cf. GS, 40).

Como el Hijo de Dios se encarnó para dar la vida al mundo y reconciliarlo con el Padre, así la Iglesia habita en el mundo como señal de la encarnación de Dios para manifestar su plan de hacernos a todos hijos suyos en una única gran familia humana. Por ello, la Iglesia camina en la historia en medio de las gentes y de las culturas y «este entrelazamiento de vida con los pueblos le hace comprender cada vez más que su misión tiene un alcance histórico e implica una responsabilidad respecto a la forma en que se tejen las relaciones sociales» (Carta enc. Magnifica humanitas, 19).

La primera misión de la Iglesia es la de ayudar a las personas a prestar atención a las preguntas profundas de la vida: aquellas sobre nuestro origen y nuestro destino, así como aquellas sobre el sentido del amor y del dolor (cf. GS, 41). La lógica del beneficio a toda costa y la manipulación de la información corren el riesgo de ejercer una presión indebida para que las personas se adapten a un estilo de vida centrado en el consumo de bienes materiales, pero nuestro corazón está hecho para mirar hacia lo alto.