NO HAY MEDIDA, SIN MEDIDA.
El sustento de cada día
es algo que no solo preocupa al hombre, sino que también preocupa a
Dios. Aún así, no debemos olvidar la otra dimensión del sustento
que ya Jesús habiendo aprendido y tomado de la experiencia de su pueblo, lo leído en los profetas y la suya propia , lo anuncia y
recuerda cuando dice aquello de que no solo de pan vive el hombre,
sino que la palabra de Dios es ese otro pan que el hombre necesita
para mantenerse en la fidelidad y en la alianza con Dios y con los hermanos. Es bueno que recordemos que nuestra alianza no es solo con
Dios que es también con los hombres, con la creación, con la
vida... ahí están las bienaventuranzas, lo de aquello de ¿“
Cuando te dimos de comer o te vestimos” ?( Mt. 25, 31ss. )Así que los textos de
hoy van de comida, descanso, reparto, servicio y esa sensibilidad
para preocuparnos por los otros sabiendo ver la necesidad aunque no
se exprese. Esto lo encontramos tanto en la primera lectura que es
del profeta ( Isaías 55,1- 3 ), como en el evangelio ( Mt.
14,13-21 ) y en medio del bocadillo tenemos a San Pablo a los de
Roma ( Rom. 8,35.37-39 ) que habla de la fuerza y eficacia del
amor de Dios que se nos da en Jesús, nuestro amado Jesús, y que es
tan fuerte que con ese amor y desde el, somos capaces de vencer todo
el mal que pueda llegar a nosotros aun haciéndonos mella, porque si
el amor que nosotros conocemos es grande y con el podemos llegar muy,
muy lejos, imaginamos el amor de Dios hasta donde puede alcanzar,
sanar, reconfortar, sostener, aupar y sobre todo, consolar; consolar
hasta el infinito, es puro consuelo. El salmista nos lo dice cuando
se refiere a este amor: tu que habitas en lo alto de los cielos y te
abajas hasta lo profundo de los mares, tu que das vida y sentido a
todo , tu que me sabias ante de ser engendrado, tu que me has
regalado con la existencia y tu amistad, tu que hacer salir el sol
para todos y con la lluvia riegas y empapas la tierra y controlas
los mares y los vientos y el rayo y el granizo; tu que sostienes
todo con tu poder para el bien y beneficio del hombre … Tu abres
la mano, Señor, y nos sacias de favores. No hay medida... No hay
medida.

Dicho todo esto nos vamos
a la primera lectura en donde somos todos invitados a abrir nuestros
oídos y nuestros ojos para saber de la oferta del Señor que nos
da lo necesario; para ver cómo actúa en nuestro favor frente de
nuestros enemigos. Isaías, el gran visionario de la entrega de Dios,
hoy nos regala esa fe suya que traspasando los tiempos llega hasta
nuestra vida. El Señor siempre está dispuesto a renovar su alianza
refrescando nuestro corazón cansado con su solicitud, con cuidado,
con amor, con cercanía. En el texto del
evangelio nos encontramos mas de los mismo. Tenemos a Jesús el
maestro, cercano y solícito, que no solo enseña a la gente, sino
que tambien lo hace con los discípulos a quienes trata de
sensibilizar ante el sufrimiento y la generosidad de la gente que
pasa hambre por escuchar la palabra; esto no puede pasar desapercibido,
hay que dar un paso mas y ese paso es el servicio, hay que poner a
disposición y ante la necesidad, lo poco o mucho que se tenga; y es
lo que Jesús les propone cuando les dice “Denles ustedes de
comer” . Y ya, ante la escases de medios, el Señor se preocupa y
encarga de que sobre, de que nadie se quede en el desconsuelo de no
haber alcanzado nada . Esta es la nueva alianza que se renueva de la
vieja – recordemos en el Éxodo el maná -- y se planta ante la
necesidad del hombre de hoy.
Desde aquí es desde donde hemos de
entender aquello de : “Hagan esto en memoria mía”, y además, da
sentido a lo otro de “ Padre en tus manos está mi vida” . Es
desde ahí desde donde hay que concretar lo de “Vayan por el mundo
y anuncien la buena noticia”. Buena noticia que no puede andar
separada de la realidad vital que muchas veces acucia a la gente.
La Buena noticia la podemos concretar en la resolución de Dios que
quiere seguir expresando su amor a los hombres y, mira por donde,
para eso necesita, quiere contar, con todos y cada uno de nosotros. ¡¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR
!!
José Rodríguez Díaz