sábado, 25 de julio de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

MÁS ALLÁ Y MÁS ACÁ

    Los textos que se nos ofrecen este domingo para la reflexión nos hablan de la sabiduría de Dios que se entrega al hombre para que este pueda alcanzar la plenitud como hijo suyo; es decir, Dios comparte su ser con el hombre, para que este se realice cada vez mas desde su propia realidad, desde la misma vida que se le ha regalado y crezca en conocimiento inteligencia y santidad.

Decimos desde estos textos que Dios se entrega al hombre; entrega que se va realizando a lo largo de los tiempo de forma total y completa aunque el hombre la perciba de forma paulatina, esparcida en lo temporal hasta que llegada del momento en que alcanza su culmen; culmen que encontramos, ni mas ni menos, que en el mismo Jesús. Por este Jesús, su Hijo Amado, es por quién nosotros somos llamados e invitados a incorporarnos a la total vida del Padre en el Espíritu. Por el se nos abren las puertas de la vida al Misterio de Dios Uno Trino; la vida en plenitud.

Así en la primera lectura de hoy del primer Libro de los Reyes ( Re. 3,5.-12 ) se nos dice que Salomón, hijo de David, se encuentra que, siendo aún muy joven, debe asumir la responsabilidad de guiar al pueblo como rey por los senderos de Dios. No sabe como hacerlo, tiene miedo a equivocarse; pide ayuda al Señor en la oración y el Señor le da su ayuda e inteligencia; le da sabiduría para saber hacer justicia en todo momento de forma que el pueblo perciba que Dios, por medio de su rey, les asiste y ayuda.

     El segundo texto es de la carta de Pablo a los romanos ( Rm. 8,28 8,28-30 ) en donde el Apóstol de los Gentiles hace una reflexión que derivando desde una la elección conduce hacia la misma vida de Dios despues de un proceso en donde el hombre se ha de percatar de la sabiduría que se encierra en ese amor que ha sido puesto en su corazón y que le conduce a la plenitud de la vida. Pablo nos lo detalla como una una sucesión de estadios por donde el hombre pasa hasta llegar a ese momento culmen del encuentro definitivo con el Padre y todo por medio de Jesús, en quien se da y provoca, como decíamos antes, esa plenitud en el encuentro.

El texto del Evangelio sigue siendo de Mateo ( Mt. 13,44-52 ) en donde Jesús sigue hablando del Reino de los Cielos, como un tesoro escondido, como un comerciante en perlas finas, como la red que se echa en el mar.

Parece como si no terminara de encontrar el ejemplo adecuado y hecha mano a uno y a otro en un esfuerzo porque el que le escucha entienda de la importancia de lo que les habla, del momento que se esta viviendo, de la gracia de Dios que está llegando a ellos, de ese tiempo del que hablaron los profetas y que ya es, ya está  que ya ha llegado y que toma cuerpo y humanidad en el mismo Jesús.

Hasta ahí llega la sabiduría de Dios que se derrama para todo el que la pida lo mismo que el sol que sale para bueno y malos, como la lluvia que empapa la tierra, como el perdón que se ofrece a todos. Esa es la sabiduría que Dios da al hombre para que sepa conducirse en la vida y no dejarse arrastrar por el mal. Dios muestra su rostro al hombre cuando este es capaz de aceptarle, reconocerle e invocarle. Dios se deja reconocer por y desde el acontecer de la vida y en el devenir de los tiempos. Hay es donde hemos de aprender a ser.

Las parábolas son ejemplo en donde y desde donde, podemos descubrir la bondad, la sabiduría  la cercanía y la maternidad de Dios para con todos y de forma especial para el desvalido o el que le busca con lealtad. Son un intento de hacer a Dios cercano y de decirnos que en la vida, en lo de cada día, desde lo cotidiano, desde eso que nos duele, nos preocupa, nos entristece o alegra es desde donde se hace presente y encontradizo, desde donde nos tiende la mano, desde donde se nos acerca el Dios de la vida que alza la nuestra y nos incrusta en su mismo ser completando nuestra mismísima y pobre humanidad.

¡¡Feliz día del Señor !!

José Rodríguez Díaz




NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA


  Hoy 25 de Julio celebramos la fiesta de Santiago Apóstol, Santiago el Mayor, el hijo de Zebedeo y hermanos de Juan; Patrón de España. La tradición nos habla de tres momentos de la presencia del Apóstol en nuestro país, a saber:  La Virgen del Pilar, que se le aparece para ayudarle en la misión, en Zaragoza;  la batalla de Clavijo, en donde ayuda en la reconquista a Ramiro I  con el tema de las diez doncellas y  Santiago el peregrino, en Santiago de Compostela.

Como podemos observar  hay una fuerte tradición y muy antigua de la presencia del Apóstol en España y que además origina que a lo largo de los siglos  los  creyentes acudan a su sepulcro buscando protección, ayuda y salud y nacen ríos de peregrinación hacia su sepulcro que hasta hoy día sigue corriendo. Ya en la edad media existían tres lugares de  peregrinación que eran Jerusalén, el sepulcro de Cristo; Roma, el sepulcro de Pedro y Compostela, el sepulcro del Apóstol Santiago. Esto origina una  gran trasvase de cultura y encuentro entre los pueblos; posibilita el conocimiento de las artes, las letras y las lenguas, la medicina y  hace posible que las noticias  corran por los caminos de aquella Europa que  anda  en esos tiempos buscando su identidad. El románico se implantará como arte distintivo de estos siglos. 

Mañana celebramos la festividad de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Cristo. Nuestra catedral, la catedral de Canarias, esta dedicada a Santa Ana junto con la plaza que  preside su fachada renacentista y que conforma un hermoso pórtico que invita al encuentro y esparcimiento antes de  entrar en el recinto consagrado.

 La celebración de Santa Ana hace unos años se ha vuelto a recuperar  en Nuestra catedral con procesión incluida; primero se llevó a cabo por el interior del recinto y ya sale a la calle rodeando  la catedral.

 En lo que respecta a nuestra parroquia avisamos que durante el mes de Agosto  tendremos misa sólo los domingos a las 9,30 exceptuando  el día 15  que es la Virgen de Agosto, la Bisila de la Comunidad Guineana, que se celebra en sábado. La misa como en el domingo, a las 9,30

 El archivo permanecerá  cerrado durante este mes.

Las diócesis de Ávila y Getafe ponen las parroquias a disposición de los damnificados por los incendios


 

Varios sacerdotes se han desplazado a los puntos habilitados para acoger a los evacuados con el fin de ofrecer acompañamiento humano y espiritual. "Uno se siente impotente, pero hay que confiar en Dios. Rezamos y estamos pendientes de todo lo que suceda"

Los obispos de Ávila y del sur de Madrid siguen con "preocupación" la evolución de los incendios que arrasan numerosos municipios de ambas comunidades y han puesto a disposición sus medios materiales y humanos para ayudar a los damnificados.

Ante esta emergencia, sacerdotes y parroquias de la diócesis de Getafe --que abarca toda la zona sur de Madrid, incluyendo Aldea del Fresno, Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Pelayos de la Presa, Villa del Prado o San Martín de Valdeiglesias-- se han hecho presentes junto a las comunidades afectadas, acompañando a quienes han tenido que abandonar sus hogares y poniéndose al servicio de las personas que más lo necesitan, según informa la diócesis en un comunicado.

El obispo de la diócesis, Ginés García Beltrán, ha declarado seguir con preocupación el incendio y ha agradecido a los servicios de emergencias el trabajo incansable que están realizando para acabar con el fuego y cuidar a la población.

EE.UU: Obispos piden respeto a la dignidad humana en operativos migratorios


 Los obispos de Estados Unidos hacen un llamado a las autoridades a actuar con responsabilidad, transparencia y justicia en los procesos migratorios, ante recientes operativos que, advierten, han menoscabado o ignorado la dignidad de personas y comunidades. Ante estos hechos presentan una feflexion sobre la dignidad humana y la necesidad de acompañar con justicia y respeto a quienes viven situaciones de vulnerabilidad migratoria

Rocío García - Ciudad del Vaticano

"Nos preocupa ver entre nuestro pueblo un clima de miedo y ansiedad en torno a cuestiones como la discriminación racial y la aplicación de las leyes de inmigración". En Estados Unidos, los recientes incidentes relacionados con la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado una creciente preocupación, especialmente tras la muerte de dos ciudadanos latinoamericanos durante operativos migratorios. Se trata de Johan Sebastián Durán Guerrero, ciudadano colombiano que murió por disparos de agentes de ICE en Maine, y de Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano fallecido durante otro operativo en Texas. Ambos casos han reavivado el debate sobre el uso de la fuerza en la aplicación de las leyes migratorias y el respeto a la dignidad de las personas.

Toda persona ha sido creada con una dignidad inviolable

A la luz de estos acontecimientos, el obispo Daniel E. García, presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación, y el obispo Brendan J. Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, publicaron una reflexión pastoral donde recuerdan que toda vida humana posee una dignidad inviolable. "Como católicos, creemos que todas las personas han sido creadas a imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, lamentamos todas las situaciones en las que la vida humana llega a un fin antinatural".

Los prelados recuerdan que la dignidad humana constituye uno de los principios fundamentales de la fe cristiana y una verdad que la Iglesia está llamada a anunciar permanentemente. En este contexto, retoman el mensaje publicado por el episcopado estadounidense en noviembre pasado, en el que expresaron su preocupación por la situación que viven numerosas comunidades migrantes: “Nos preocupa ver entre nuestro pueblo un clima de miedo y ansiedad”, ante los actos de discriminación racial y las consecuencias que generan las actuales políticas de aplicación de las leyes migratorias.

La discriminación racial atenta contra la dignidad humana

A partir de esta realidad, los obispos advierten que la discriminación racial no solo atenta contra la dignidad otorgada por Dios a cada persona, sino que también hiere profundamente a individuos, familias y comunidades, al alimentar el miedo, debilitar la confianza y favorecer consecuencias injustas e incluso trágicas.

Por ello, los Obispos subrayan que la misión pastoral de la Iglesia va más allá de los límites de la legislación civil y que estos actos de violencia “menoscaban o ignoran la dignidad de cualquier persona o grupo de personas” afirman, ademas precisan que no deben normalizarse en la sociedad  la deshumanización de los inmigrantes, independientemente de su situación migratoria.

Se requieren reformas migratorias que respondan con humanidad a la realidad migrante

Al mismo tiempo, los obispos reconocen que el derecho y el deber de las autoridades civiles es hacer cumplir la ley, pero recuerdan que esa responsabilidad debe ejercerse siempre con humanidad y con pleno respeto a los derechos fundamentales, especialmente el derecho a la vida y al debido proceso. En este sentido, enfatizan que "el poder del Estado debe ejercerse siempre dentro de los límites de la ley moral".

Ante este panorama los pastores hacen un llamado a las autoridades "Exigimos responsabilidad, transparencia y justicia, lo cual requiere que se realicen reformas significativas en nuestro sistema migratorio".

Finalmente, en su reflexion expresan tambien su cercanía espiritual con las familias de las víctimas y aseguran sus oraciones por quienes han perdido la vida, elevan sus oraciones a Dios para que  cese la retórica que deshumaniza, desaparezcan los prejuicios raciales y toda forma de violencia, y que renazca en la sociedad el compromiso de reconocer y proteger la dignidad inherente de cada persona como hijos de Dios.


Jóvenes africanos: «Somos el futuro, pero también el presente de la Iglesia»


 En la asamblea de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Oriental, que se celebra en Nairobi, los delegados que representan a las nuevas generaciones pidieron tener una mayor participación: «Imaginamos la Iglesia como una casa donde podamos sentirnos agentes de transformación».

Giovanni Zavatta - Ciudad del Vaticano

Escuchar las preocupaciones de los jóvenes, incorporándolas como materia en el proceso de toma de decisiones y en la planificación pastoral de las diócesis, porque ellos "no son solo el futuro de la Iglesia, sino también el presente". En la Universidad Católica de Nairobi -donde hasta el domingo 26 se celebra la asamblea plenaria de la Asociación de las Conferencias Episcopales de África Oriental (Amecea)-, durante una jornada la palabra pasó a los jóvenes, quienes dirigieron un llamado a los obispos, exhortándolos a "escuchar nuestras voces, reflexionar sobre nuestras realidades y acompañarnos en nuestro camino con el corazón". Por otra parte, el tema de la asamblea, El camino sinodal de la Amecea con los jóvenes: construyendo puentes de comunión, esperanza, justicia y buena gobernanza, no puede sino situar a los jóvenes como protagonistas del debate.

Un largo proceso de consulta

Hayat Abdi, delegada de la Arquidiócesis de Adís Abeba, agradeció a los prelados por haber invitado a los jóvenes a participar en la plenaria, afirmando que este gesto demuestra el compromiso de la Iglesia de acompañarlos en su camino de fe y no simplemente de hablar con ellos.

El proceso de consulta juvenil comenzó en Zambia en 2024, con ocasión de un foro convocado por la Secretaría de la Amecea, y posteriormente se amplió mediante encuentros a nivel regional después de una reunión celebrada en Dar es Salaam, Tanzania, en 2026. De ahí surge la petición que ahora se hizo escuchar en Nairobi y que recoge tanto preocupaciones como esperanzas.

Los jóvenes de la región afrontan una compleja interacción de desafíos sociales, económicos, políticos, culturales y espirituales. Sin embargo, a pesar de ello, poseen grandes dones que continúan enriqueciendo a la Iglesia: "Los jóvenes están llenos de vitalidad, entusiasmo y un fuerte deseo de realizarse", afirmó la representante etíope.

Ampliar la formación y la representación

Blessings Kachepa, delegado de la Conferencia Episcopal de Malawi, pidió un mayor compromiso institucional con la pastoral juvenil en toda la región, elevando los departamentos al rango de dirección o comisión e incrementando la representación en las estructuras de gobierno a todos los niveles.

"Los jóvenes han expresado la necesidad de contar con capellanes y animadores que comprendan su realidad y estén adecuadamente formados para servirles", acotó Kachepa, quien posteriormente realizó una petición concreta: ampliar la formación en competencias relacionales y ofrecer una preparación y un acompañamiento adecuados a las parejas jóvenes casadas: "Muchos jóvenes contraen matrimonio sin una preparación suficiente, lo que contribuye a los altos niveles de conflicto y divorcio", sostuvo.

Herramientas digitales para la catequesis

Otro de los temas abordados fue la evangelización digital, convertida en un "medio esencial para llegar a los jóvenes allí donde se encuentren y fortalecer su fe y su testimonio cristiano".

De ahí la exhortación dirigida a los obispos a realizar un "uso eficaz de las herramientas digitales para la catequesis".

En conclusión, la Iglesia que los jóvenes imaginan es "unida y misionera, una casa donde los jóvenes sean empoderados como líderes y reconocidos como agentes de transformación".

El Papa: Se da testimonio de Dios compartiendo bienes materiales y espirituales


 En una carta con motivo del 70.º aniversario de la Conference of Major Superiors of Men de Estados Unidos, León XIV exhorta a los institutos religiosos a ofrecer un testimonio «unido, gozoso y auténtico», considerando la vida comunitaria como «lugar de santificación y fuente de inspiración»

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano

Compartir «todo»: desde los bienes materiales hasta los valores y los ideales espirituales, que a su vez se plasman en acciones de caridad concreta. Una apertura que da testimonio de una unidad auténtica y alegre, devolviendo a la vida comunitaria su naturaleza de «lugar de santificación». Este es el aliento que el Papa León XIV ofrece a la Conference of Major Superiors of Men de Estados Unidos en una carta con motivo del 70.º aniversario de su fundación, publicada hoy, 22 de julio. Fue leída por el nuncio apostólico en EE. UU., Gabriele Giordano Caccia.

Reforzar el testimonio de los consagrados

El texto, enviado al padre palotino Frank Donio, director ejecutivo de la organización que representa a los superiores de los institutos religiosos masculinos, los monasterios y las sociedades de vida apostólica del país, se centra en la asamblea nacional que se inauguró el 20 de julio y que continúa hasta mañana, 23 de julio, en Phoenix, Arizona, bajo el lema «Uno en Cristo: la vida comunitaria hoy» .

En vuestro compromiso por ofrecer un espacio de diálogo y por apoyar el liderazgo de las comunidades que forman parte de la Conferencia, habéis contribuido a reforzar el testimonio público de los consagrados que dedican su vida al servicio del Evangelio.

La fuerza del apostolado

Retomando sus propias palabras dirigidas a los participantes en los capítulos generales y asambleas de diversas congregaciones e institutos, pronunciadas el pasado 18 de septiembre, el Pontífice anima a los religiosos a considerar la vida comunitaria como «lugar de santificación y fuente de inspiración, testimonio y fuerza en vuestro apostolado». Además, advierte del riesgo de egoísmos inútiles, en la línea de lo afirmado por san Juan Pablo II en su exhortación apostólica Vita consecrata.

Es precisamente a través del compartir de todo, incluidos los bienes materiales, las experiencias espirituales, los ideales apostólicos y el servicio caritativo, como se manifiesta entre vosotros la presencia oculta del Señor resucitado.

El deseo final del Papa es que la reflexión, el diálogo y la oración común abran un camino de profundización hacia la ansiada comunión. Tanto entre los distintos institutos como entre las propias personas, para que así se pueda ofrecer un testimonio «unido, gozoso y auténtico».


León XIV: el verano, un tiempo para vivir el Evangelio de la paz y de la misericordia


 El Papa responde a un lector de la revista Piazza San Pietro, quien le pregunta cómo vivir las vacaciones no solo como «un paréntesis de la rutina cotidiana», sino como un camino espiritual dentro de la propia vida de fe, y exhorta a hacer de este tiempo una experiencia de fraternidad y comunión. También dirige su pensamiento a quienes no pueden disfrutar siquiera de «un breve período de descanso» y recomienda que, «durante las vacaciones», se eviten «los excesos y el despilfarro».

Vatican News

Que las vacaciones sean «un espacio de pausa respecto a las ocupaciones y preocupaciones, en el que sea posible vivir auténticas experiencias de amistad y de compartir», para «experimentar un anticipo de esa fraternidad y comunión que podemos vivir y viviremos en el Reino de Dios». Ese es el deseo que expresa León XIV al responder a la carta que le envió Maurizio, desde Roma, publicada en el número de julio y agosto de la revista Piazza San Pietro.

El lector, agradecido al Papa «por su constante e incansable compromiso en el guiarnos a los fieles con palabras de paz, esperanza y luz en este tiempo de gran inestabilidad entre los pueblos», marcado por «el recrudecimiento de los conflictos», reflexiona sobre «el significado de la fe en la vida cotidiana» y sobre cómo «alimentar una espiritualidad más consciente y más auténtica», capaz de «traducirse en gestos concretos» hacia «los demás». Asimismo, pide al Pontífice un consejo «sobre cómo vivir este tiempo de verano para que se convierta también en un camino espiritual y no solamente en un paréntesis de la rutina diaria».

«Para hacer crecer nuestra fe», responde León XIV, es necesario «aprovechar también el tiempo del verano para vivir el Evangelio de la paz y de la misericordia».

No olvidar a los más frágiles

Al reflexionar sobre este tiempo de vacaciones, el Papa dirige ante todo su pensamiento a «los pobres» y a «todos aquellos que no pueden disfrutar ni siquiera de un breve período de descanso, porque están aplastados por el peso de dificultades de todo tipo»; a «los enfermos, a las personas que han perdido la confianza en la vida»; a quienes están devastados «por el dolor de la pérdida de sus seres queridos»; a «las víctimas de las guerras, del odio, del terrorismo y de la violencia»; así como a «los perseguidos por causa de la fe y de la justicia, los presos, quienes han perdido el trabajo o el hogar y los migrantes que no son acogidos con humanidad».

Después desea «a los cristianos» que el período estival pueda ser «una oportunidad para vivir experiencias sociales y religiosas fructíferas, profundizando en la misión dentro de la Iglesia y de la sociedad».  «Que a los enfermos no les falte durante estos meses de verano la cercanía de sus familiares y de los voluntarios», continúa, expresando el deseo de que haya quienes decidan «dedicar una parte de sus vacaciones a un compromiso fraterno de solidaridad».

En su respuesta, el Pontífice también invita a las familias a no dejar solos a los ancianos y anima «a los voluntarios» a comprometerse para «llevar humanidad y esperanza a quienes sufren». «Verán los frutos de la gracia» y comprobarán cuánto «amor», «alegría» y «felicidad» llenarán «sus vidas», añade, explicando además que es un «privilegio» sostener «a los pobres» y dar testimonio «de la pobreza evangélica. Este es un servicio que prestamos al mismo Cristo».

Recomendaciones para las vacaciones

León XIV recomienda también que, «durante las vacaciones», se eviten «los excesos y el despilfarro, el materialismo y el consumismo», y de educarse «a la sobriedad». Recuerda «que la acumulación de bienes dificulta la evangelización» y exhorta a vivir con coherencia «un estilo de vida cristiano».

«El amor y la gracia de Dios nos alcanzan cada día, siempre», asegura, alentando la ayuda mutua «en cada comunidad», para que no se pierda «este valioso patrimonio de humanidad y de paz, la única esperanza para dar un futuro al mundo amenazado por la guerra», un mundo que no podrá ser salvado por «el poder terrenal», sino únicamente por «el poder divino del amor de Jesús».