sábado, 9 de mayo de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO SEXTO DE PASCUA. CICLO A.

LA REVOLUCIÓN DEL AMOR.

El texto del evangelio de este domingo sigue perteneciendo al capítulo 14,15-21 del Evangelio de Juan en su relato de la Ultima Cena del Señor, en el momento de la despedida y en donde Jesús promete a los discípulos, además de invitarles a permanecer en el amor, promete, digo, el Espíritu Santo que también estará presente y les acompañará en la misión que ellos han de iniciar. Una misión que  ellos con su sola fuerza no van a poder llevar a cabo y que va a ser revolucionaria, porque consiste en una propuesta de vida que es ajena a lo que el mundo suele ofrecer al hombre, es algo que está llamado a renovarlo todo a cambio de paz, armonía y esperanza. Ahí su originalidad. Su dinámica es, nada mas y nada menos, que la del amor. El amor siempre ha sido revolucionario.

Jesús no da otra arma a sus discípulos para salir al mundo mas que el arma del amor y con ella se han de valer y apañar; esto exige una entrega generosa que muchos van a entender, otro no.

El amor siempre ha sido capaz de ponerlo todo de revés; mal usado muchas veces, manipulado otras, incomprendido, agredido por nuestras torpezas pero no por ello perdiendo su esencia de novedad exigente y reclamo de pureza y verdad que lo hace tan válido. Solo el amor nos salvará y salvará al mundo y no hay otra arma ni otro método capaz de ello.

Jesús también habla del misterio Trinitario muy unido a lo que venimos comentando. Misterio al que estamos encaminados y en el que hemos de sumergirnos y que nos permitirá estar, vivir y actuar en desde y por Dios, en el mundo, como hizo Jesús. Todo ello mezclado con lo que es la frugalidad de la vida, el devenir de los días y en muchas ocasiones, la inconciencia, el dolor del hombre o la banalidad de sus actos.

La Promesa de Jesús es clara cuando nos dice que no nos dejará desamparados, que nos iluminará para que podamos entrar en la inteligencia del misterio de Dios y en la comunión con el hombre. Nos invita a aceptar y cumplir sus mandamientos como prueba de nuestro amor y adhesión hacia el y como camino a seguir.

Ese amor que nos pide, del que nos habla y del que nos ha mostrado el camino está llamado a cambiar toda nuestra existencia, a dar sentido a lo absurdo, a poner vida donde hay muerte, a renovar constantemente nuestros buenos deseos provocando una entrega, tan aparentemente descabellada, como fue la suya. Ese amor quiere ser la revolución en nuestra existencia con un cambio de perspectiva hacia un horizonte que ni imaginamos.


    Será vivir en la conciencia real, total y absoluta de ser morada, casa, lugar, donde habita el mismo Dios Uno y Trino ( 1Cor. 6,19 ) y ahí la fuerza y la presencia del misterio Trinitario en nuestra vida, morando en nosotros y de ahí nacerá el hombre nuevo que estamos llamados a ser.

¡¡ Feliz Domingo Sexto de Pascua !!

José Rodríguez Díaz.

NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA


 Iniciamos  las noticias comunicando que este domingo tenemos bautizos a las diez y media de la mañana. 

El Miércoles día 13  celebramos la Virgen de Fátima y el viernes 15 es San Isidro Labrador. Los tendremos presente en la s eucaristías respectivas de la siete de la tarde.

El Jueves día 14 tendremos este encuentro:

 


El domingo 17 celebramos la Ascensión del Señor a los cielos.

Seguimos  apuntando a las personas que quieran asistir a la misa con el papa en el estadio de Gran Canaria . El domingo en las  misas de 9,30 y de 12.

León XIV a la Guardia Suiza: “Más que soldados, ustedes son servidores”


 El Papa recibió a los miembros de la Guardia Suiza Pontificia y a sus familias con ocasión de la ceremonia anual del Juramento. El Pontífice agradeció su servicio “humilde y discreto” y los animó a vivir su misión como un camino de fe, fraternidad y santidad al servicio del Sucesor de Pedro.

Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano

“Más que soldados, ustedes sn servidores”. Con estas palabras, el Papa León XIV definió la misión de la Guardia Suiza Pontificia al recibir este 7 de mayo a los miembros del cuerpo armado más antiguo del mundo y a sus familiares, reunidos en el Vaticano con motivo de la ceremonia anual del Juramento de los nuevos alabarderos que tuvo lugar el miércoles 6 en el Aula Pablo VI.

El Pontífice saludó al comandante, a los oficiales y a todos los guardias, así como a las autoridades civiles y militares presentes, expresando también su reconocimiento a Suiza, país de origen de las jóvenes reclutas que llegan al Vaticano “con alegría” para ponerse al servicio del Papa. “Ellos son motivo de orgullo para vuestro país y traen al Vaticano los valores culturales y espirituales en los que han crecido”, afirmó.

En su discurso, León XIV agradeció el servicio “humilde y discreto” que los guardias realizan “día y noche”, destacando también el papel de las familias que los acompañan en este camino. Las alegrías compartidas, las pruebas y las amistades que nacen dentro del cuerpo, dijo, forjan “el sentido del honor y del deber”, vivido hasta “el don de la vida” por la protección del Sucesor de Pedro.



Una misión unida a la santidad

El Papa reflexionó además sobre el profundo significado espiritual del servicio de la Guardia Suiza. Recordó que los guardias desempeñan su misión en lugares cargados de historia y fe -como el Palacio Apostólico o las Basílicas Mayores-, espacios que invitan “a la reflexión y a la oración”.

“La belleza viene de Dios y conduce a Dios”, afirmó el Pontífice, subrayando que la tarea de la Guardia, aunque de carácter militar, está “inseparablemente unida a la vocación a la santidad propia de todo bautizado”.

León XIV se mostró convencido de que la decisión de dedicar algunos años al servicio del Papa y de la Santa Sede forma parte de un camino personal de fe. Por ello, exhortó a los guardias a verse no solo como custodios, sino como hombres llamados a servir a los demás “a imagen de Cristo”, especialmente a peregrinos, turistas y a quienes necesiten ayuda.

“Recuerden siempre estas palabras de Jesús: ‘Todo lo que hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron’”, señaló citando el Evangelio de M

El silencio, la oración y la fraternidad

El Santo Padre se detuvo también en los momentos silenciosos de la vida cotidiana de los alabarderos. Los turnos nocturnos, dijo, pueden convertirse en ocasiones privilegiadas para la oración, la lectura espiritual y el encuentro interior con Dios.

En ese contexto, propuso a los guardias la oración de san Nicolás de Flüe: “Señor mío y Dios mío, quítame todo lo que me impide ir hacia Ti; dame todo lo que me conduzca hasta Ti”.

Finalmente, el Papa alentó a los miembros de la Guardia Suiza a cultivar la solidaridad fraterna, la humildad y la generosidad en la vida compartida del cuartel, para construir “un clima de armonía y alegría” que se refleje en todos aquellos con quienes se encuentren.

Antes de impartir la Bendición Apostólica, León XIV encomendó a los guardias y a sus familias a la protección de la Virgen María y de los santos patronos de la Guardia Suiza: san Martín de Tours, san Sebastián y san Nicolás de Flüe.

ONU y Guterres denuncian: "Migrantes deshumanizados con fines políticos"


 El Secretario General de la ONU denuncia la creciente deshumanización de los migrantes y pide una respuesta global a la trata y la explotación: "La migración debe ser una elección, no una necesidad".

Stefano Leszczynski - Ciudad del Vaticano

Los migrantes son cada vez más utilizados como chivos expiatorios para obtener réditos políticos, mientras que la deshumanización en el discurso público y las violaciones de los derechos fundamentales van en aumento. Esta fue la contundente advertencia del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, durante su intervención en el Foro de Migración de la ONU, un evento que se celebra cada cuatro años para revisar la implementación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

En su discurso, Guterres recordó cómo la migración siempre ha formado parte de la historia de la humanidad, contribuyendo al desarrollo económico, social y cultural de las sociedades. «Los migrantes construyen comunidades, fortalecen las economías y enriquecen las culturas», enfatizó el jefe de la ONU, al tiempo que denunció el clima cada vez más hostil que rodea a millones de personas obligadas a abandonar sus países.

Las cifras de la crisis migratoria mundial

El Secretario General de la ONU llamó la atención sobre los datos contenidos en informes recientes de las Naciones Unidas, que describen una situación dramática en las rutas migratorias mundiales. En los últimos cuatro años, al menos 200.000 personas, en su mayoría mujeres y niñas, han sido víctimas de la trata de personas. En los últimos dos años, más de 15.000 migrantes han muerto o desaparecido mientras viajaban a otros países.

Según Guterres, estas cifras ocultan una realidad de violencia, explotación y privación de derechos fundamentales. Familias enteras y niños siguen detenidos en muchos países, mientras que millones de trabajadores migrantes permanecen expuestos a abusos, salarios insuficientes y falta de protección social. Según el Secretario General, esta situación corre el riesgo de empeorar aún más si los gobiernos siguen abordando la migración únicamente como una cuestión de seguridad.

“Los derechos humanos en el centro”

En su discurso, Guterres expuso una serie de prioridades para una gestión migratoria más eficaz y humana. El primer paso, explicó, debe ser el pleno respeto de los derechos humanos. Por ello, instó a los Estados a poner fin a las prácticas discriminatorias y a promover alternativas a la detención administrativa de migrantes. Se prestó especial atención a la protección de los menores.

El Secretario General pidió que se pusiera fin a la detención de niños y familias migrantes, garantizando en su lugar el acceso a la educación, la atención sanitaria, la vivienda y la protección social. 

La lucha contra los traficantes 

Uno de los puntos clave del discurso fue la lucha contra las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas. Guterres hizo un llamado a una "ofensiva global" contra lo que denominó "redes criminales transnacionales", e instó a una mayor cooperación entre gobiernos, fuerzas policiales y sistemas judiciales nacionales.

Según el líder de la ONU, la lucha contra los traficantes no puede limitarse al control de fronteras, sino que requiere una estrategia internacional coordinada capaz de atacar los flujos financieros y las estructuras operativas de las organizaciones criminales que se lucran de la desesperación de los migrantes.

“La migración debe ser una elección”.

En sus palabras de clausura, Guterres reiteró la necesidad de abordar las causas profundas de la migración forzada. El Secretario General hizo un llamamiento a una mayor inversión en educación, empleo y desarrollo económico en los países de origen, para que abandonar la patria deje de ser una necesidad impuesta por la guerra, la pobreza o la falta de perspectivas.

«La migración debe convertirse en una elección, una verdadera elección», afirmó Guterres, haciéndose eco del llamamiento de la ONU a favor de una gobernanza internacional basada en la cooperación y la protección de la dignidad humana.

El Papa: la Iglesia anuncia el Evangelio. Si alguien me critica, que lo haga con la verdad


 

León XIV, en Castel Gandolfo, responde a las preguntas de los periodistas y comenta las últimas declaraciones críticas del presidente estadounidense Trump: «La Iglesia lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares. Espero que se me escuche por el valor de la palabra de Dios». Sobre el encuentro con el secretario de Estado estadounidense Rubio, el Pontífice expresa su esperanza de un «buen diálogo» para «entendernos bien».

Vatican News

«La misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad». Tras el cardenal Pietro Parolin esta mañana, es el propio Papa León XIV quien comenta las declaraciones de hoy del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, quien ha vuelto a criticar al Pontífice.

A la salida de Villa Barberini, su residencia en Castel Gandolfo,  este martes 5 de mayo de 2026, el Obispo de Roma se detuvo con el grupo de periodistas y respondió a sus preguntas: «La Iglesia lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares, así que ahí no hay ninguna duda», dijo el Papa, respondiendo a las afirmaciones de Trump, según las cuales el Pontífice consideraría aceptable que Irán poseyera el arma nuclear, poniendo en peligro a todos los católicos.

«Simplemente espero que se me escuche por el valor de la palabra de Dios», subrayó el Sucesor de Pedro, reiterando que «ya he hablado desde el primer momento en que fui elegido y ya nos acercamos al aniversario. He dicho: “La paz esté con vosotros”».

Sobre la reunión con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, prevista para la mañana del jueves 7 de mayo, el Papa expresó su esperanza de que sea «un buen diálogo» para llegar «con confianza» y «con apertura» a «entendernos bien». «Creo que los temas por los que viene no son los de hoy. Ya veremos...», añadió León, refiriéndose de nuevo a las declaraciones del presidente de los Estados Unidos. 

León y sus más de 400 llamados a la paz: Una "flor silvestre" entre los escombros del mundo


 En un año de pontificado, el Papa ha instado cientos de veces a una reconciliación «desarmada y conciliadora». A los «señores de la guerra» que convierten su poder en un «ídolo mudo, ciego y sordo», les ha respondido con la invitación a escuchar una «melodía superior a nosotros mismos». Una armonía para bailar cuando el mundo parece olvidar incluso «la luz».

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano

«Desarmado y desarmador». Así, al atardecer del 8 de mayo de 2025 , que también marcó el inicio de su pontificado, el Papa León XIV plasmó su idea de paz. No el silencio de las armas que surge de un «alto el fuego», especificó la mañana de Navidad , hablando con aún más vehemencia contra los frágiles acuerdos de la geopolítica internacional. Esos acuerdos que corren el riesgo de hacer que cualquier llamado a la reconciliación suene desarmante, en el sentido negativo de privar de la voluntad de reaccionar, responder u oponerse. Ese «gran cansancio» que amenaza con infiltrarse en los corazones y en las palabras vacías. Y así, aquí está el horizonte de la «paz salvaje», inspirada por el poeta Yehuda Amichai, nuevamente durante la Bendición Urbi et Orbi el 25 de diciembre. Una reconciliación que brota «de repente», como «flores» silvestres, aquellas que obstinadamente, con aparente ingenuidad, crecen entre las grietas del hormigón. «Que llegue esa armonía», había 

Más de 400 veces “paz”

Desde la calidez de estas palabras hasta las cifras, frías pero significativas: la palabra «paz» aparece más de 400 veces en los discursos pronunciados por el obispo de Roma durante su primer año de pontificado. Se ha utilizado en diversos contextos, comenzando por los medios de comunicación, cuyos operadores fueron figuras destacadas en el primer encuentro del Papa en el Aula Pablo VI. «Ustedes están en primera línea» al narrar las guerras y descubrir las ambiciones de reconciliación intrínsecas a ellas», afirmó el Pontífice, alentando a promover la comunicación «capaz de ayudarnos a salir de la 'Torre de Babel' en la que a veces nos encontramos, de la confusión de lenguajes sin amor, a menudo ideológicos o sesgados». Porque la paz no descansa bajo banderas. Sobre todo, la paz no es ingenua. Y por lo tanto, es inútil que los «señores de la guerra» finjan «no saber que un momento basta para destruir, pero a menudo una vida no basta para reconstruir». Que finjan, de nuevo, «no ver que se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar, pero no se encuentran los recursos necesarios para curar, educar y elevar».

Por lo tanto, es inútil disimular, ya que «la gente desconoce cada vez más la cantidad de dinero que va a parar a los bolsillos de los mercaderes de la muerte», afirmó León en su encuentro con los participantes en la sesión plenaria de la Reunión de Agencias de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO). ¡Qué paradoja que con ese dinero "se podrían construir hospitales y escuelas; y en cambio, los que ya estaban construidos son destruidos!"

Las consecuencias de la guerra

Desde las primeras menciones de paz en el Vaticano hasta las más recientes, pronunciadas hace menos de un mes en el corazón de África, en Bamenda, Camerún, durante el encuentro  en la Catedral de San José, para promover la reconciliación con la comunidad local. Esto demuestra que el mensaje de comunión de León XIV se extiende a través de diferentes dimensiones: temporal y espacial. Pero, sobre todo, la armonía evocada por el Papa se extiende profundamente: más allá de los imponentes edificios donde los mencionados "señores de la guerra" deliberan "acciones mortales", se inclina sobre los cuerpos devastados e indefensos de aquellos que "se alimentan únicamente de la desesperación, las lágrimas y la miseria". Estas palabras resonaron en la sede de la FAO , la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en memoria de uno de los muchos efectos secundarios dramáticos del conflicto: el hambre. Profundidad, cercanía: la rodilla se dobla, ofreciendo, como se describe en la homilía de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo , la imagen de un Dios omnipotente al servicio.


Los ídolos que alimentan los conflictos

La Semana Santa representó uno de los puntos culminantes de los llamamientos a la paz del Obispo de Roma. En la mañana del Domingo de Ramos , reiteró que nadie puede justificar la guerra en nombre de Dios: «No escucha las oraciones de quienes hacen la guerra y las rechaza, diciendo: “Aunque multiplicaras tus oraciones, no te escucharía: tus manos están manchadas de sangre”». El Papa, como sucesor de Pedro, se inclina así sobre las heridas de la guerra: mira hacia arriba desde abajo, pero al mismo tiempo se eleva por encima de aquellos que están «esclavizados a la muerte» porque han dado «la espalda al Dios vivo para hacer de sí mismos y de su propio poder un ídolo mudo, ciego y sordo». Así, al igual que sus palabras abarcan todo el conocimiento de la paz, León XIV no pasa por alto ninguno de los ídolos que alimentan los conflictos actuales. Si no es la sed de poder, a menudo es la sed de dinero, como recordó durante su viaje al Principado de Mónaco .

La levedad de la reconciliación

Las solemnes palabras pronunciadas durante la Semana Santa tras el Rosario para invocar el don de la paz se contrarrestan con una sensación de armonía que también evoca ligereza. Una armonía que la tierra no pisotea, salvo para danzar al ritmo de la música, como recordó el Papa en el Líbano . «Es como un movimiento interior que fluye hacia afuera, permitiéndonos ser guiados por una melodía superior a nosotros mismos, la del amor divino», aseguró, en un país que percibe los gemidos de la guerra como pocos. Entre la danza y el camino, pues, debe alcanzarse la paz, con la certeza de que un día se alcanzará. De lo contrario, el tema elegido por el Pontífice para la 59.ª Jornada Mundial de la Paz carecería de sentido: «hacia», orientado hacia una paz que es precisamente «desarmada y desarmante

Los llamamientos, incluso en este texto, vuelven a la realidad, tocando de primera mano la concreción de los conflictos y uno de sus detonantes más evidentes: la carrera armamentística que, como recordó el propio Obispo de Roma, ha visto aumentar el gasto militar mundial en un 9,4% a lo largo de 2024, confirmando una tendencia ininterrumpida de diez años y alcanzando la cifra de 2.718 billones de dólares, o el 2,5% del PIB mundial.

«¡Guardad vuestras espadas!», exhortó el Papa a los poderosos del mundo, haciéndose eco de las palabras de Jesús e invitándolos a tener «valentía en el desarme» en la Vigilia Mariana por la Paz en octubre de 2025. Hoy, los armamentos han cambiado: de espadas a drones que distorsionan la imagen de la guerra convirtiéndola en un «escenario de videojuego». Pero es una realidad dramática a la que no debemos acostumbrarnos, como instó enérgicamente al final de la audiencia general del 18 de junio de 2025 .

Deporte y cultura, herramientas para la reconciliación

Por el contrario, es necesario encontrar formas creativas de evitar la «indiferencia a la ley». Estas palabras provienen de una carta que el Papa escribió precisamente para identificar uno de estos vehículos de comunión: el valor del deporte, que enseña que en una competición, pero sobre todo en la vida, «una caída nunca es la última palabra».

Los propios cristianos, afirmó León XIVI en la audiencia general del 3 de septiembre de 2025 , no vencen el mal con la fuerza, «sino aceptando plenamente la debilidad del amor». La comunión, además, se alcanza a través de la contemplación y el valor del estudio, promoviendo, como solicitaron los obispos italianos , «caminos de educación en la no violencia».

Hablando de paz, el Pontífice reconoció la necesidad de «una reorientación de las políticas» relacionadas con la educación que fomente una «cultura de la memoria» que preserve la «conciencia desarrollada en el siglo XX y no olvide a sus millones de víctimas». «¿Cómo se puede creer, después de siglos de historia, que la guerra trae la paz y no se vuelve en contra de quienes la libraron?», preguntó, dirigiéndose de nuevo a ROACO. Porque uno puede olvidarlo todo, incluso «la luz», admitió el Pontífice. Y así, que llegue la «paz salvaje», la flor obstinada en medio del cemento. De una belleza cautivadora.

Primer año del Papa León XIV. En Cristo somos uno: testimonios de comunión


 En el primer aniversario del pontificado de León XIV, las Iglesias de Chile, Perú y Argentina expresaron su gratitud por un Papa que ha puesto en el centro la unidad en Cristo, la cercanía con los pobres y un firme llamado a la paz, destacando su voz profética en favor del diálogo, la fraternidad y la reconciliación entre los pueblos.

Vatican News Al cumplirse el primer aniversario del pontificado de Su Santidad León XIV, diversas voces de la Iglesia en América Latina han elevado su acción de gracias por el ministerio del Papa, destacando su testimonio como un firme llamado a la unidad, la reconciliación y la paz en un mundo marcado por tensiones, guerras y divisiones. Desde Chile, Perú y Argentina, obispos y pastores han subrayado la fuerza espiritual de su lema «In Illo uno unum», que recuerda que la comunión en Cristo es el horizonte de la vida eclesial y el fundamento de una humanidad más fraterna.

Los mensajes coinciden en un mismo reconocimiento: el pontificado de León XIV se consolida como un testimonio misionero y pacificador, profundamente unido a los pobres y orientado a construir comunión. Su llamado a vivir la unidad en Cristo se presenta como un signo de esperanza para la Iglesia universal y como una invitación a trabajar por un mundo reconciliado.

Conferencia Episcopal de Chile

En este contexto, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile expresó su gratitud a Dios por el servicio del Papa León XIV como Sucesor de Pedro, resaltando su capacidad de confirmar en la fe con sabiduría evangélica, discernimiento pastoral y apertura a los signos de los tiempos. Los obispos chilenos valoraron especialmente su llamado a construir “una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo y se convierte en fermento de concordia para la humanidad”, reafirmando así la necesidad de ser testigos del Evangelio en medio de la historia concreta de los pueblos.

El Episcopado chileno manifestó además su plena adhesión al Santo Padre, destacando que su voz frente a los conflictos internacionales es una palabra nacida del Evangelio de Jesucristo, orientada al bien común, la dignidad humana y la paz entre las naciones. En su mensaje, encomendaron su vida y ministerio a la Santísima Virgen del Carmen, pidiendo que la Iglesia camine unida en la fe, la esperanza y el servicio a los más necesitados.

Perú. Cardenal Carlos Castillo

Desde el Perú, el cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, recordó que la elección de León XIV fue un signo de discernimiento del Espíritu Santo ante “el reto de la paz en medio del mundo”. Subrayó que cada tiempo histórico exige un perfil pastoral particular, y reconoció en el actual Pontífice una continuidad del legado del Papa Francisco, especialmente por su cercanía con los pobres y su impulso de una Iglesia en salida.

El cardenal Castillo destacó de manera especial la experiencia misionera de Robert Prevost en el Perú, particularmente en Chiclayo, donde su ministerio se desarrolló en contacto directo con “los más pobres y los pueblos olvidados”. Esa vivencia, afirmó, ha marcado profundamente el estilo de su pontificado, sostenido en la convicción del amor universal de Dios, sin distinciones, con apertura a todos y con una opción clara por los más frágiles.

Asimismo, el purpurado resaltó que, durante este primer año, León XIV ha promovido una paz “desarmada y desarmante”, inspirada en el modo de actuar de Jesús: una paz construida desde el diálogo, la ternura, la escucha y la fraternidad. En esa perspectiva, el Papa invita a salir del egoísmo, abrir el corazón y reconocer al otro como hermano, fortaleciendo una sociedad más justa, solidaria y humana.

Conferencia Episcopal Argentina

A estas expresiones de gratitud se sumó la Conferencia Episcopal Argentina, que en una carta dirigida al Santo Padre le hizo llegar su saludo filial y agradecido en comunión con el Pueblo de Dios que peregrina en el país. Los obispos argentinos dieron gracias al Señor por su entrega generosa como Sucesor de Pedro, destacando que su ministerio anima a la Iglesia universal a caminar con esperanza en tiempos complejos.

En su mensaje, el Episcopado argentino reconoció con particular fuerza la voz clara y perseverante del Papa León XIV en favor de la paz, una voz que tiende puentes entre los pueblos y no se cansa de reclamar el fin de la violencia y de las guerras. Señalaron que, en un tiempo atravesado por conflictos y divisiones, su palabra se vuelve un llamado firme y profético a la fraternidad, al diálogo y al cuidado de la vida humana.

La carta también expresó agradecimiento por su primera carta apostólica, descrita como una exhortación profundamente evangélica centrada en el amor hacia los pobres, recordando que en ellos se hace presente “la misma carne de Cristo”. Esta enseñanza, afirmaron, ilumina y fortalece el compromiso pastoral de la Iglesia, invitando a renovar una comunidad cristiana cercana, misericordiosa y comprometida con los más frágiles.

Finalmente, los obispos argentinos encomendaron el ministerio del Pontífice a la protección de Nuestra Señora de Luján, pidiendo que lo acompañe con ternura maternal en su servicio a la Iglesia y al mundo.