viernes, 22 de marzo de 2013



‘Jesús y el Imperio Romano, en ‘Haciendo Iglesia’
‘Jesús y el Imperio Romano’ es el tema que nos  ocupa esta semana en la entrevista que  haremos al sacerdote y profesor José Antonio Rodríguez Roca. 
También tendremos la reflexión de la quinta catequesis de cuaresma y concluiremos, como siempre, con la lectura del evangelio del domingo y el poema habitual.

martes, 19 de marzo de 2013

El Papa en la Misa inaugural de su pontificado: El verdadero poder es el servicio

Papa Francisco
  En su homilía por la Misa de inauguración de su pontificado, celebrada esta mañana en la Plaza de San Pedro ante cientos de miles de fieles, el Papa Francisco aseguró que “el verdadero poder es el servicio”.
Ante los cerca de 200 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre señaló que “ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas”.
“Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz”.
El Papa, dijo el Santo Padre, “debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de San José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños”.
Los más pequeños y débiles, indicó, son los que “Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado. Sólo el que sirve con amor sabe custodiar”.
Reflexionando sobre la Solemnidad de San José, que se celebra hoy, el Papa Francisco recordó al hoy Obispo emérito de Roma Benedicto XVI, señalando que “es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud”.
El Papa reflexionó sobre el Evangelio de Mateo, en el que se relató que “José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer”.
“En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia”.
El Santo Padre señaló que José ejerce esta custodia “con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende”.
José, indicó el Papa, “desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor”.
“¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio”.
El Santo Padre subrayó que José es custodio “porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas”.
“En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación”.
En el fondo, señaló el Papa, “todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios”.
“Cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen ‘Herodes’ que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer”.
El Santo Padre pidió “a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos ‘custodios’ de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente”.
“No dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro”.
Pero, para custodiar, advirtió, “también tenemos que cuidar de nosotros mismos”. “Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida”.
“Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura”, aseguró.
El Santo Padre indicó que “en los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”.
El Papa pidió a los fieles “custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos”.
“He aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado”.
Al concluir su homilía, Francisco imploró “la intercesión de la Virgen María, de San José, de los Apóstoles san Pedro y San Pablo, de San Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Orad por mí. Amen”.

SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA

EL DIOS QUE SORPRENDE.
Hoy celebramos el día de San José. En medio de la cuaresma somos invitados a  fijarnos  en aquel a quien Dios escogió para proteger y guardar a los suyos  en la vida cotidiana.
 

 Para nosotros no deja de ser una señal de su misericordia, bondad y fidelidad, expresadas en la vida de este judío,  justo y piadoso, que no tuvo reparo en cambiar sus planes para obedecerle. Mas aún,  se vio obligado por la evidencia de la palabra de Dios a  desembarazarse de su conciencia judía, impregnada del cumplimiento de la ley, no sin sufrimiento y empezar a vivir una nueva forma de fidelidad, la que Dios quería y esperaba de El.
Entra así por la puerta grande del proyecto salvador de Dios que necesita de la docilidad y escucha de los hombres para llevar a cabo sus promesas.
Decíamos mas arriba que es propuesto en medio de la cuaresma como modelo para todos los creyentes y no en vano lo es, pues en este año de la fe  y con todos los acontecimientos que se han estado sucediendo, unos cargados de sombras y otros  llenos de luz, como sucedió en la vida de
San José,estamos llamados a Creer contra toda esperanza, como nos dice san Pablo en la segunda lectura.

 José es  llamado justo y bueno, no porque fuera judío piadoso  y cumplidor de la ley, sino porque se  fió de la palabra de Dios dejando a un lado sus planes y acogiendo el proyecto que se le ofrecía sin importarle lo que ello pudiera significar  de  contradicción o burla ante los que le obserbavan y conocian.
 El tuvo que aprender a saber de quien se fiaba. Así, también nosotros,  hemos de aprender a saber de quien nos estamos fiando y en manos de quien hemos puesto nuestra vida. Estamos llamados a dejarnos sorprender por la juventud eterna de Dios que  siempre actúa y es capaz de poner en nuestras pobres manos el mejor de los proyectos en cualquier momento de nuestra existencia.
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sábado, 16 de marzo de 2013

LA DESGRACIA DE NACER ALBINO EN ÁFRICA

Por María Sámchez
 Desde tiempos inmemorables los hombres y mujeres negros fueron denigrados, humillados, vendidos a los blancos como esclavos. Se les dio caza como mano de obra barata o matándolos, sencillamente, por su color.
 



 
Pero, como ya se sabe, el hombre es el lobo para el hombre. De este modo se comportan en los países africanos con sus congéneres, cuando nacen con un color diferente al suyo, cuando nacen albinos.
 Estos seres son repudiados por su propia familia al ser considerados como una maldición, sufren el desarraigo social, no son admitidos en los colegios, y no es extraño verlos mendigar por las calles en busca de alimento. Aquellos que logran sobrevivir, si no son asesinados antes, sufren todos los problemas que la enfermedad conlleva. Por un lado padecen en su delicada piel los estragos de un sol de justicia que no les abandona un solo día, con el agravante de carecer de la medicación necesaria. Esto les lleva a padecer cáncer de piel que, irremediablemente, les lleva a la muerte.
Sus ojos, de un color excesivamente claro no son protegidos por la luz del sol, como sería lo correcto con gafas oscuras, al carecer de medios económicos con los que poder adquirirlas.
 Sin embargo no terminan aquí sus problemas. Existen otros de mayor envergadura y más graves. Son perseguidos para matarlos con el fin de quitarles; las extremidades, la  piel, los huesos y los ojos. Con esto los brujos preparan pócimas que adquieren los fanáticos que desean poseer unos poderes de los que carecen como puede ser: suerte, riqueza, e inclusive la fertilidad. Los hay que, cegados por una incultura altamente fanática, beben la sangre del recién fallecido para, según sus creencias, no contraer la enfermedad del Sida.
 Aunque son muchos los países africanos donde nacen albinos, es en Tanzania donde se estima la mayor población de ellos. Se sospecha que existen  unas 170.000 personas padeciendo la enfermedad.
Los datos oficiales no son todo lo cierto que debieran, pero existe el recelo que unos 40 albinos fueron asesinados en 2012. Este hecho ha provocado tal alarma en la comunidad internacional, que hizo presión en el gobierno de Tanzania para que apoyara el nombramiento de una parlamentaria albina.
Al mismo tiempo se ha suspendido la licencia a todos los curanderos, se calcula que son más del 40% de la población, la que acude a ellos.
 Mientras que el porcentaje de albinos, en Europa y América es de uno por cada 20.000 personas, en África hay un albino por cada 4.000 nacimientos. La razón para que ocurra este desfase es causada por otras de sus costumbres y cultura. Esta enfermedad es hereditaria y la proliferación de la endogamia dispara las cifras de los enfermos.
¿Cómo se puede vivir siendo albino en un país donde el sol castiga 
 desde el amanecer hasta las cuatro de la tarde y sin protección alguna? Desgraciadamente no pueden vivir ni bien ni mucho. La mayoría muere antes de cumplir los 40 años.
CELEBRACION PENITENCIAL DE LA CUARESMA.  2013.
 EL PRÓXIMO LUNES DIA 18 DE MARZO A LAS 7,30 DE LA TEARDE TENDREMOS EN NUESTRA PARROQUIA LA CELEBRACIÓN PENITENCIAL DE LA CUARESMA.

























 ES UN MOMENTO HERMOSO PARA REDONDEAR TODO EL CAMINO QUE VENIMOS RECORRIENDO Y EXPERIMENTAR DEFINITIVAMENTE LA MISERICORDIA Y EL PEDÓN DEL PADRE BUENO.
HABRÁ VARIOS SACERDOTES PARA PODER CELEBRAR EL SACRAMENTO DEL PERDÓN CON AGILIDAD. 

DOMINGO V DE CUARESMA.CICLO C.

 NUESTRA VARA DE MEDIR
 "Tampoco yo te condeno."  Es la frase clave que oímos en este evangelio del quinto domingo de cuaresma  y que expresa de forma radical y absoluta el deseo de Dios manifestado en Jesús de  ayudar al hombre a ponerse en pie y seguir su camino con un corazón totalmente renovado.


 La justicia del hombre no es la justicia de Dios. Aquella va  impregnada de cumplimiento y  radicalidad que condena y esta de misericordia y compasión que salva al hombre. La justicia de Dios no se caracteriza por la pena impuesta, sino por la liberación y la libertad que ofrece a aquel que la experimenta aún antes de pedirla, solo basta un corazón arrepentido y ese breve diálogo con el Maestro
Todos necesitamos el perdón, todos  necesitamos la palabra acariciadora que no nos pregunta por lo que hemos hecho sino que se fija en el arrepentimiento, en la actitud humilde de la postración y no se hace esperar.
¡Que magnífica lección para todos, que somos tan ligeros a la condena y tan duros para el perdón! ¡Que radicalidad de la opción de salvar al hombre  por encima y mas allá de todo lo que haya podido hacer!
Sí es necesario que se produzca el encuentro del corazón roto y humillado. Humillado no  tan  solo por los que acusan sino desde el interior. El reconocimiento de que somos pecadores, de nuestra debilidad y necesidad de la salvación que nos viene del mismo Dios, que se acerca nosotros con  una oferta nueva, distinta y diferente y que nada tiene que ver  con la que el mundo ofrece y propone, esa es la garantía que provoca que Dios tienda su mano ofreciendo el perdón y la ilusión de un volver a reanudar el camino, totalmente esperanzados.
Con la forma de comportarse con esta mujer, Jesús nos dice abiertamente que es lo que piensa para el pecador, para el que ha iniciado un camino de alejamiento y que quiere desandar y quiere volver  a empezar.
 Es a partir de los pies de Jesús, a donde ha sido arrojada esta mujer por los que piden el cumplimiento de la ley, y que ya habían condenado, desde donde se inicia un nuevo camino, porque la ley de Dios es otra, no es la de la condenación o aborrecimiento del hombre, sino la de la salvación por el amor misericordioso que habita y define el mismo corazón de Dios y que pone al hombre en pie dejándole libre y dueño de sus actos.
La lección es muy sencilla: si Dios no condena yo no soy quien para condenar al hermano, que en muchas ocasiones es mejor, mucho mejor que yo.
FELIZ DÍA DEL SEÑOR.