sábado, 10 de abril de 2021

Papa Francisco a los jóvenes: «Dios tiene sed de que tengamos sed de Él. Búscalo con todo el corazón, reza, pregunta, invoca, grita, y Él se dejará encontrar»


   «Dios que nos invita a llamar, en realidad se presenta primero a la puerta de nuestro corazón: «He aquí que estoy a la puerta y llamo. Si alguien oye mi voz y abre la puerta, vendré a él, cenaré con él y él conmigo» (Ap 3,20)… Cuando el Señor nos llama a Él, no quiere acomodos ni vacilaciones de nuestra parte, sino una respuesta radical. Jesús diría: «Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos» (Mt 8,22)… El Señor no se cansa de venir a nuestro encuentro, de buscarnos como el pastor busca la oveja perdida, como la mujer de la casa busca la moneda extraviada, como el Padre busca a sus hijos. Él sigue llamando y espera pacientemente que respondamos como lo hizo María: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). Si tienes el valor de dejar tus seguridades y abrirte a Él, se te abrirá un mundo nuevo, y tú a su vez te convertirás en luz para otros hombres»

jueves, 8 de abril de 2021

MONICIONES PARA EL DOMINGO SEGUNDO DE PASCUA. CICLO B.

 MONICIÓN DE ENTRADA.

¡¡El Señor ha resucitado!! Si, ¡¡Cristo vive!! y está entre nosotros  atrayéndonos hacia el e impulsándonos  hacia adelante con su presencia, con  la energía de su fidelidad y su amor. Celebremos su pascua que también es la nuestra y dejemos  que nos cambie el corazón para que nuestra vida  empiece a  tener un nuevo horizonte de paz, certeza y alegría. Celebremos con gozo .

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA

 ( Act.  4,32-35)

La experiencia de la resurrección del señor   es capaz de transformar los corazones y la vida de aquellos que le aceptan obrando el milagro de  vernos y sentirnos  hermanos entre nosotros.

SALMO RESPONSORIAL ( Sal. 117) " Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia" 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA 

( 1ª Jun. 5,1-6)

Juan nos recuerda que no solo el bautismo es importante, también lo es la eucaristía.  Y el espíritu  es quien da testimonio, porque  el Espíritu es la verdad.

MONICIÓN AL EVANGELIO ( Jun.  20, 19-31)

Confesar nuestra fe  en el Resucitado no sólo se sustenta  en el testimonio de los demás, sino que precisa del encuentro personal  del individuo con el Señor. Encuentro que el mismo  Señor facilita y hace posible.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

Se responde: Cristo resucitado, fortalécenos.

 1.- Oremos por toda la iglesia que habiendo celebrado la Resurrección de Jesús está llamada a vivirla anunciarla a todos los hombres sin miedo ni  descanso. R

2.- Oremos por  el papa y todos los que  han sido llamados al servicio de los hermanos  para que sepan hacerlo con humildad y fortaleza. R

3.- Oremos por los inmigrantes, los  que viven solos, los enfermos, las mujeres maltratadas, los niños, los que no tienen casa, para que el Señor les fortalezca en sus penas y nosotros sepamos estar cerca de ellos. R

4.- Oremos por los niños que harán pronto la primera comunión, por sus padres y catequistas, para que  sepan conducirlos  por los caminos del bien y la generosidad. R  



sábado, 3 de abril de 2021

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR.

BUSCANDO EN LA OSCURIDAD

   Nos dice el texto del evangelio que "el primer día de la semana María Magdalena  fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro".

La impaciencia, el deseo de  estar cerca de su Señor  lleva a esta mujer a ponerse en camino desafiando la noche, superando  dificultades y desde un recóndito presentimiento de que todo no podía  quedar como quedó. No espera  que abra el día  para ir hasta el lugar  donde dejaron  el cuerpo del Señor y, al llegar al lugar, se ve sorprendida por lo que observa: la piedra  que cerraba el sepulcro está  removida. El temor  de que  hayan robado  el cuerpo se apodera de ella y corre a dar la noticia.

 Se convierte de esta forma en la primera  que anuncia  la  resurrección de Cristo. Buscaba el Señor  entre los muertos y  ahí no lo  encuentra, algo ha pasado. Poco a poco irá  comprendiendo lo que ha sucedido, pero será  necesario recurrir a la memoria de lo que  el Maestro les había dicho para  ir comprendiendo y encontrar algo de paz, luego, mas tarde, serán las manifestaciones  del Resucitado las que completen  y engrandezcan esta certeza.

Lo que Pedro y Juan encuentran al llegar a la tumba certifica la noticia  de María y de esa forma  entran en el ámbito de de la Resurrección de Jesús y con el testimonio de ellos todo el grupo  que se hallaba recluido por miedo a los judíos. Luego al atardecer de ese mismo día, la plenitud, cuando Jesús se haga presente en medio de ellos dándoles la paz, devolviéndoles la alegría  y  mostrándoles la señal de los clavos  y el costado... no es un fantasma.

   A destacar la  osadía de María que  es la que , superando dificultades y en la oscuridad de la noche, desata  el nudo  de la desesperanza y desánimo. Ella busca al Señor, sabe donde le han dejado y allá que se encamina, no sabe que es lo que puede pasar... la mirada  despierta, el corazón  anhelante, los pies  ligeros  y todo su ser  embargado  por una intuición que le conmueve y la lleva a  andar  el camino  que ella  sabe a donde le conduce aunque el sol no esté alumbrando.

 También nosotros hoy, la iglesia , intuye, presiente, pero en muchas ocasiones el miedo le puede. Quizá nos falte el coraje para el desafío en la búsqueda a pesar de las oscuridades, sinsabores  y miedos que  experiencias pasadas o no, nos hayan podido dejar y que han ido minando la confianza y la experiencia del Señor en nuestra vida. Quizá se haga necesario avivar el primer  amor, el primer encuentro con el Señor, para encontrar el valor  y, aún en la oscuridad, salir al camino en su busca y una vez encontrado  decirlo a los demás. Quizá necesitemos  fiarnos mas de su palabra y fidelidad.

  Recordamos: " el primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro..." 

 ¿ Porque se puso en camino ? ¿ Que la impulso a ello?

 ¡¡ Feliz Pascua de Resurrección!!

José Rodríguez Díaz

 







NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA




 Hoy  Sábado Santo.

Durante todo este día la Iglesia permanece en silencio  orante.

Esta tarde celebramos la Vigilia Pascual a las siete  a la que estamos todos invitados.

 Como venimos haciendo la iglesia la cerraremos a las nueve de la noche.

 Mañana Domingo de Pascua  de Resurrección

  Las Eucaristías serán a las 9,30 de la mañana y a las 12 del día.


Lunes y martes descansaremos


Birmania: «arrodillarse por la paz»


 La foto de la hermana Ann, la monja que se arrodilló frente a los policías durante las manifestaciones por la democracia en Myanmar, se ha convertido en un símbolo de lucha no violenta, de amor a su pueblo. Mientras el país se enrosca en una dinámica de guerra civil, la iglesia católica sigue defendiendo la paz y la democracia plena para la antigua Birmania.

La antigua Birmania, está en plena guerra civil. Durante diez años vivió en democracia, aunque controlada, hasta el golpe de Estado del 1 de febrero del año pasado. La Junta multiplica las acusaciones de crímenes contra Aug San Suu Kyi, líder de la Liga para la Democracia, que se encuentra bajo arresto domiciliario y no responde a los llamamientos internacionales para que se ponga fin a la represión.

Las imágenes de la monja católica javeriana en la ciudad de Myitkyina, capital del estado de Kachin, en el norte de Myanmar, aparecieron en sitios web y periódicos de todo el mundo, mientras se arrodillaba y rogaba las fuerzas de seguridad con equipo antidisturbios que no disparasen a los jóvenes manifestantes que protestaban pacíficamente.

Su nombre es Hermana Ann Nu Thawng, de la congregación religiosa de San Francisco Javier, y su gesto no violento, valiente, sencillo pero eficaz, se ha convertido en el símbolo, sea cual sea su evolución, de la crisis birmana, y seguirá siendo la efigie indeleble de una reivindicación popular de libertad y democracia por ahora no escuchada.

El compromiso de la Iglesia

Desde el comienzo de la crisis política en Myanmar, la Iglesia siempre ha estado en primera línea para que todo vuelva a la senda de la negociación. El cardenal Charles Bo, arzobispo de Yangon y presidente de los obispos birmanos, ha instado personalmente a salvar a Myanmar, ahora convertido en un campo de batalla, mediante un plan nacional de cooperación con las autoridades. La intención de la Iglesia es fomentar y mediar en el diálogo entre las partes. «Sólo el amor, no el odio, vence al odio», fueron las palabras pronunciadas por el cardenal en la homilía de la Santa Misa durante la Cuaresma, «que no se derrame más sangre inocente en esta tierra».

Después del golpe de estado el conflicto bélico se extiende por varias zonas del país, generando refugiados en las fronteras anexas como la de India.

Un país emparedado por dos gigantes geopolíticos (China e India) que vigilan y miran de reojo las imposiciones militares sobre la población.

Han pasado dos meses desde que el ejército birmano se hizo con el poder por las armas. Desde entonces, 1 de febrero, la junta militar acumula más de medio millar de cadáveres y cientos de heridos y detenidos. Además, la violencia de los últimos días ha forzado a miles de personas a buscar refugio en países vecinos como India o Tailandia, donde temen estar a las puertas de un éxodo masivo a consecuencia del derramamiento de sangre.

En India, que comparte una frontera de unos 1.650 kilómetros con Birmania, varios cientos de personas han buscado refugio en los estados nororientales de Manipur y Mizoram, incluidos varios policías que se negaron a seguir las instrucciones de disparar contra los manifestantes. Aunque desde Nueva Delhi llegaron al principio instrucciones de “rechazarlos cortésmente”, las críticas a esta decisión llevaron a cambiar de opinión y ofrecer ayuda.

Reza el Vía Crucis del Viernes Santo presidido por el Papa Francisco en el que ha orado “con y por” los niños del mundo, en la Plaza de San Pedro de Roma, 2-4-2021


 2 de abril de 2021.- (Camino católico)  “Señor, Padre bueno, también este año hemos hecho memoria del Vía Crucis de tu Hijo Jesús, y lo hemos hecho con las voces y las oraciones de los niños, que Tú mismo has indicado como ejemplo para entrar en tu reino. Ayúdanos a ser como ellos, pequeños, necesitados de todo, abiertos a la vida. Haz que volvamos a adquirir la pureza de la mirada y del corazón”, ha sido la invocación que ha dirigido el Papa Francisco al final del Vía Crucis que ha presidido este 2 de abril, Viernes Santo, en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

En su oración, el Santo Padre también ha pedido al Señor que, “bendiga y proteja a todos los niños del mundo, para que puedan crecer en edad, sabiduría y gracia, para que conozcan y sigan el proyecto de bien que Tú has pensado para cada uno. Bendice también a los padres y a cuantos colaboran con ellos en la educación de estos hijos tuyos, para que se sientan siempre unidos a ti al dar vida y amor”.

Las estaciones fueron colocadas alrededor del obelisco de la Plaza de San Pedro y a lo largo del camino que lleva al atrio de la Basílica Vaticana, en toda la trayectoria se colocaron antorchas que iluminaban el recorrido, las mismas que formaban una gran cruz luminosa que se extendía sobre la plaza vacía, escenario que nos recordaba la celebración de la Statio Orbis de hace un año atrás, cuando el Papa en un momento de oración extraordinaria pidió al Señor que salve a la humanidad de la pandemia del coronavirus.

Al igual que los años anteriores, la cruz que presidia la celebración fue llevada por un grupo de jóvenes y educadores que se encargaron de las meditaciones que fueron leídas por los propios autores. A cada meditación correspondía un dibujo que se fue mostrando a través de la televisión en directo. Al confiar las meditaciones del Vía Crucis a los niños, el Papa Francisco nos invita a mirar los sufrimientos de la humanidad -especialmente en este tiempo marcado por la pandemia- a través de los ojos de los más pequeños. Nos pide de alguna manera que nos rebajemos a mirar el mundo a la altura de su mirada. Las meditaciones las han compuesto niños y jóvenes, de entre 3 y 19 años, del Grupo Scout Agesci «Foligno I» (Umbría, Italia) y de la Parroquia de los Santos Mártires de Uganda de Roma.

SÁBADO SANTO ¿ QUE CELEBRAMOS EL SÁBADO SANTO ?


 ¿Qué celebramos los católicos el Sábado Santo?

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección.

Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro. Callan las campanas y los instrumentos. Se ensaya el aleluya, pero en voz baja. Es día para profundizar. Para contemplar. El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.

La Cruz sigue entronizada desde ayer. Central, iluminada, con un paño rojo, con un laurel de victoria. Dios ha muerto. Ha querido vencer con su propio dolor el mal de la humanidad.

Es el día de la ausencia. El Esposo nos ha sido arrebatado. Día de dolor, de reposo, de esperanza, de soledad. El mismo Cristo está callado. Él, que es el Verbo, la Palabra, está callado. Después de su último grito de la cruz “¿por qué me has abandonado”?- ahora él calla en el sepulcro.Descansa: “consummatum est”, “todo se ha cumplido”.

Pero este silencio se puede llamar plenitud de la palabra. El anonadamiento, es elocuente. “Fulget crucis mysterium”: “resplandece el misterio de la Cruz.”

El Sábado es el día en que experimentamos el vacío. Si la fe, ungida de esperanza, no viera el horizonte último de esta realidad, caeríamos en el desaliento: “nosotros esperábamos… “, decían los discípulos de Emaús.

Es un día de meditación y silencio. Algo parecido a la escena que nos describe el libro de Job, cuando los amigos que fueron a visitarlo, al ver su estado, se quedaron mudos, atónitos ante su inmenso dolor: “se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande” (Job. 2, 13).

Eso sí, no es un día vacío en el que “no pasa nada”. Ni un duplicado del Viernes. La gran lección es ésta: Cristo está en el sepulcro, ha bajado al lugar de los muertos, a lo más profundo a donde puede bajar una persona. Y junto a Él, como su Madre María, está la Iglesia, la esposa. Callada, como él.

El Sábado está en el corazón mismo del Triduo Pascual. Entre la muerte del Viernes y la resurrección del Domingo nos detenemos en el sepulcro. Un día puente, pero con personalidad. Son tres aspectos – no tanto momentos cronológicos – de un mismo y único misterio, el misterio de la Pascua de Jesús: muerto, sepultado, resucitado:

“…se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo…se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, es decir conociese el estado de muerte, el estado de separación entre su alma y su cuerpo, durante el tiempo comprendido entre el momento en que Él expiró en la cruz y el momento en que resucitó. Este estado de Cristo muerto es el misterio del sepulcro y del descenso a los infiernos. Es el misterio del Sábado Santo en el que Cristo depositado en la tumba manifiesta el gran reposo sabático de Dios después de realizar la salvación de los hombres, que establece en la paz al universo entero”.

 

LA VIGILIA PASCUAL

La celebración es el sábado por la noche, es una Vigilia en honor del Señor, según una antiquísima tradición (Ex. 12, 42), de manera que los fieles, siguiendo la exhortación del Evangelio (Lc. 12, 35 ss), tengan encendidas las lámparas como los que aguardan a su Señor cuando vuelva, para que, al llegar, los encuentre en vela y los haga sentar a su mesa.

La Vigilia Pascual se desarrolla en este orden:

1.- Breve Lucernario

Se bendice el fuego. Se prepara el cirio en el cual el sacerdote con un punzón traza una cruz. Luego marca en la parte superior la letra Alfa y en la inferior omega, entre los brazos de la cruz marca las cifras del año en curso. A continuación se anuncia el Pregón Pascual.

2.- Liturgia de la Palabra

En ella la Iglesia confiada en la Palabra y la promesa del Señor, media las maravillas que desde los comienzos realizó Dios con su pueblo.

3.- Liturgia Bautismal

Se llama a los catecúmenos, quienes son presentados ante el pueblo por sus padrinos: si son niños serán llevados por sus padres y padrinos. Se hace la renovación de los compromisos bautismales.

4.- Liturgia de la Eucaristía

Al acercarse ya el día de la Resurrección, la Iglesia es invitada a participar en el banquete eucarístico, que por su Muerte y Resurrección, el Señor preparó para su pueblo. En él participan por primera vez los neófitos.

Toda la celebración de la Vigilia pascual se realiza durante la noche, de tal manera que no se vaya a comenzar antes de iniciarse la noche, o se termine la aurora del Domingo.

La Misa, aunque se celebre antes de la media noche, es la Misa Pascual del Domingo de Resurrección. Los que participan en esta misa, pueden volver a comulgar en la segunda Misa de Pascua.

El sacerdote y los ministros se revisten de blanco para Misa. Prepárense cirios para todos los que participan en la Vigilia.