Hola, amigos, soy el párroco de San Antonio María Claret en Las Palmas de Gran Canaria, y en nombre de todos los que trabajamos en la parroquia quiero enviarles un saludo y darles la bienvenida a esta pagina nuestra en donde intentaremos comunicarnos e ir informando de todo el acontecer de nuestra parroquia. Que sean bienvenidos y un saludo.
sábado, 16 de marzo de 2013
viernes, 15 de marzo de 2013
Primera homilía del Papa Francisco
14 de marzo de 2013.- (13 TV/ Camino atólico) El
Papa Francisco ha presidido esta tarde la celebración de la Santa Misa
por la Iglesia con los cardenales en la Capilla Sixtina. En su homilía
el Papa Francisco, comentando las lecturas de esta misa ha invitado a
caminar siempre ante la presencia del Señor: “Caminar
siempre ante la presencia del Señor y a la luz del Señor, tratando de
vivir con ese carácter irreprensible que Dios pide a Abraham en su
promesa”. Y ha proseguido:“Edificar. Edificar la
Iglesia, Se habla de piedras: las piedras tienen consistencia; pero las
piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la
Iglesia, la esposa de Cristo, sobre esa piedra angular que es el mismo
Señor, y con otro movimiento de nuestra vida, edificar”.
En tercer lugar el Papa ha afirmado: “Nosotros podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, la cosa no funciona. Nos convertiríamos en una ONG piadosa, pero no en la Iglesia, esposa del Señor. Cuando no se camina, nos detenemos”. Y ha concluido con este deseo: “Yo deseo a todos nosotros que el Espíritu Santo, y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Así sea”.
En tercer lugar el Papa ha afirmado: “Nosotros podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, la cosa no funciona. Nos convertiríamos en una ONG piadosa, pero no en la Iglesia, esposa del Señor. Cuando no se camina, nos detenemos”. Y ha concluido con este deseo: “Yo deseo a todos nosotros que el Espíritu Santo, y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Así sea”.
jueves, 14 de marzo de 2013
Jorge Bergoglio, el primer Papa latinoamericano
De 76 años, el cardenal argentino fue elegido este miércoles Papa de la Iglesia Católica, convirtiéndose en el primer Sumo Pontífice latinoamericano. Escogió como nombre papal, Francisco.
domingo, 10 de marzo de 2013
LA ABLACIÓN FEMENINA CONTINÚA EN EL
SIGLO XXI.
Por María Sánchez.
Por mucho que nos cueste creerlo, por
mucho que se persiga y castigue esta practica, aún se continúa
realizando la ablación femenina, en más países de los que podemos
imaginar.
Parece imposible que sea la propia mujer la que defienda, y practique, esta denigración hacia las de su género. Esto ocurre en muchos países africanos algunos tan cerca de nosotros como, por ejemplo, El Sahara.
De todos es sabido que, para los
hombres de estos estados africanos, la mujer vale menos que un
camello, que son tratadas peor que animales y que son vendidas al
mejor postor. Se las obliga a ir tapadas de pie a cabeza, es el varón
de la casa quien les asigna marido o, lo que es peor, las casan
siendo niñas de muy corta edad.
La mujer, para ellos nace única y
exclusivamente con un fin, ser madre y esclava del hombre. Éstas no
tienen voz ni voto, no se les consulta nada y su opinión,
sencillamente no existe.
Son ellas las que salen a buscar agua,
leña y comida. Cuidan del ganado, la casa y los hijos no teniendo un
momento de reposo y ni siquiera un instante de alegría, (según la
ley Islámica las mujeres no pueden reír)
Sin embargo y por si esto fuera poco,
el sufrimiento de las mujeres africanas comienza desde la niñez, con
la terrible ablación genital.
Las niñas de corta edad, entre tres y
cuatro años, son llevadas fuera del poblado por su madre, donde se
reunen con una anciana “experta” en tal menester.
La pequeña es sujetada por varias
mujeres, entre ellas su madre, le abren los pies para que la,
supuesta doctora, con un cuchillo, cristal u hojilla
practique un corte, primero en el clítoris, para continuar con los
labios menores que corta y raspa para eliminar toda la carne. Termina
uniendo los labios mayores con espinas de acacia, procurando dejar
sólo un pequeño agujero por donde fluya la orina y la menstruación.
Se le atan los pies desde las caderas
con tiras de telas, para que el cocido no se deshaga. A
continuación la anciana se asegura de que su trabajo queda bien
hecho, introduciendo un dedo por el estrecho agujero.
Cuento esto a grandes rasgos, sin
entrar en detalles tan espeluznantes, que estoy segura les encogerá
el corazón.
Según Amnistía Internacional se
calcula que hay 120
millones
de mujeres que han sufrido la ablación y tres millones de niñas
por año son obligadas, en veintiocho países diferentes.
También según ha podido saber esta
ONG este crimen se está realizando a niñas de menor edad. Son
muchas de estas niñas las que luego mueren cuando, siendo mujeres,
les llega el momento de parir ya que, a pesar de que en la noche de
bodas el marido corta con un cuchillo el orificio para penetrarla en
contra de sus deseos, éste no tiene la apertura suficiente por donde
pueda salir la cabeza del bebe.
En España, y dada la afluencia de
inmigrantes, los servicios sociales visitan los domicilios de etnias
africanas como medida de prevención para evitar así que se continúe
con esa practica tan denigrante. A la vez que se siguen luchando por
los derechos humanos de la mujer.
sábado, 9 de marzo de 2013
DOMINGO CUARTO DE CUARESMA. CICLO C.
"CELEBREMOS UN BANQUETE"
Ante una acusación que se le hace a Jesús , según vemos en el texto del evangelio de este domingo, el responde con una parábola que nos habla de las entrañas del corazón del Padre.
Esto nos indica que Jesús no actúa por su cuenta, su voluntad es la del Padre. En ella encuentra justificación su forma de actuar y ante los recelos y críticas que sobre su persona se vierten, Jesús no se defiende así mismo, revela el proyecto de Dios para con los hombres y su voluntad que es desde donde el actúa y se mueve.
Está invitando a los que le escuchan a que tengan entrañas de misericordia, a que dejen que Dios les cambien el corazón endurecido, por un corazón nuevo y amoroso, tierno.
La parábola es la del Hijo Pródigo, tan traída y llevada y tan poco aprendida, tanto en sus tiempos como en los nuestros. Con ella Jesús no se aparta ni un ápice de las enseñanzas de la ley ni de la de los profetas. Este es el corazón del Padre que es revelado de forma sencilla, cercana y entendible.
No termino de entender cómo teniendo este hermoso relato, se ha hablado tanto tiempo de un Dios justiciero que vigila todos nuestros actos para ver donde está el error y castigarnos.
Leyendo esta parábola han de caerse todas esas ideas raras y extrañas sobre Dios que no tienen cabida en el anuncio del Reino hecho por Jesús y que a tantos hermanos nuestro han hecho sentirse vigilados y extrañados del amor de Dios.
Esta claro, el Dios de Jesús es el Dios de la misericordia que perdona y acoge y hace fiesta cuando volvemos de nuestras aventuras, a veces incofesables. El Dios de los desvelos y de los brazos abiertos para acogernos siempre que nos demos cuenta de que nos hemos equivocado y que queremos volver a su casa. El Dios que es paciente cuando, a veces, como el hermano mayor, nos dedicamos a protestar sin razón porque pensamos que quiere a unos mas que a otros.
Es increíble la capacidad que tenemos de proyectar en Dios nuestra forma de entender la justicia. Lo peor de todo es que, con harta frecuencia, hasta nos lo creemos. No nos damos cuenta de que estamos haciendo un Dios a nuestra medida y sabemos bien y de sobra, que Dios escapa a toda medida humana, porque es mas, mucho mas que todo, porque es amor misericordioso.
Saber esto no nos debe llevar a abusar de su misericordia, pues siendo El como es, inmesamente misericordioso, eso también se manifiesta en el respeto hacia nuestra libertad. Puede suceder que, habiendonos ido de la casa del Padre, no sepamos desandar el camino de vuelta y no porque El no nos ayude, sino porque nosotros hayamos perdido la memoria de su amor. El problema está en nosotros. No en la misericordia amorosa del Padre. En el ser del Padre.
¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!
Ante una acusación que se le hace a Jesús , según vemos en el texto del evangelio de este domingo, el responde con una parábola que nos habla de las entrañas del corazón del Padre.
Esto nos indica que Jesús no actúa por su cuenta, su voluntad es la del Padre. En ella encuentra justificación su forma de actuar y ante los recelos y críticas que sobre su persona se vierten, Jesús no se defiende así mismo, revela el proyecto de Dios para con los hombres y su voluntad que es desde donde el actúa y se mueve.
Está invitando a los que le escuchan a que tengan entrañas de misericordia, a que dejen que Dios les cambien el corazón endurecido, por un corazón nuevo y amoroso, tierno.
La parábola es la del Hijo Pródigo, tan traída y llevada y tan poco aprendida, tanto en sus tiempos como en los nuestros. Con ella Jesús no se aparta ni un ápice de las enseñanzas de la ley ni de la de los profetas. Este es el corazón del Padre que es revelado de forma sencilla, cercana y entendible.
No termino de entender cómo teniendo este hermoso relato, se ha hablado tanto tiempo de un Dios justiciero que vigila todos nuestros actos para ver donde está el error y castigarnos.
Leyendo esta parábola han de caerse todas esas ideas raras y extrañas sobre Dios que no tienen cabida en el anuncio del Reino hecho por Jesús y que a tantos hermanos nuestro han hecho sentirse vigilados y extrañados del amor de Dios.
Esta claro, el Dios de Jesús es el Dios de la misericordia que perdona y acoge y hace fiesta cuando volvemos de nuestras aventuras, a veces incofesables. El Dios de los desvelos y de los brazos abiertos para acogernos siempre que nos demos cuenta de que nos hemos equivocado y que queremos volver a su casa. El Dios que es paciente cuando, a veces, como el hermano mayor, nos dedicamos a protestar sin razón porque pensamos que quiere a unos mas que a otros.
Es increíble la capacidad que tenemos de proyectar en Dios nuestra forma de entender la justicia. Lo peor de todo es que, con harta frecuencia, hasta nos lo creemos. No nos damos cuenta de que estamos haciendo un Dios a nuestra medida y sabemos bien y de sobra, que Dios escapa a toda medida humana, porque es mas, mucho mas que todo, porque es amor misericordioso.
Saber esto no nos debe llevar a abusar de su misericordia, pues siendo El como es, inmesamente misericordioso, eso también se manifiesta en el respeto hacia nuestra libertad. Puede suceder que, habiendonos ido de la casa del Padre, no sepamos desandar el camino de vuelta y no porque El no nos ayude, sino porque nosotros hayamos perdido la memoria de su amor. El problema está en nosotros. No en la misericordia amorosa del Padre. En el ser del Padre.
¡FELIZ DÍA DEL SEÑOR!
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