UNA CITA INELUDIBLE
"Vamos, venir no me dejes, caminito de Teror. Vamos, que allí nos espera ¡linda, la Madre de Dios!"
Así dice una de las canciones canarias dedicadas al día que hoy nosotros, con regocijo y mucha alegría, celebramos.
Hoy es el Día de nuestra madre la Santísima Virgen Del Pino y toda Gran Canaria está pensando en Teror. Y todos, de una forma u otra, vamos a Teror, unos a pie, otros en coche y los que no podemos ir porque nos lo impide los quehaceres, vamos con el corazón.
Hoy estamos todos a los pies de nuestra querida Virgen del Pino porque así lo hemos aprendido de nuestros mayores y porque hemos comprobado después, a lo largo de nuestra vida, que ella nos ayuda y escucha nuestras plegarias.
Cada vez que tenemos un dificultad su nombre no se nos cae de los labios. Sabemos que ella atiende y recoge nuestras plegarias y las presenta al Padre y por eso hacemos nuestra esa frase que aparece en uno de sus himnos " Bendita sea la hora que pusiste tu trono en Teror".
Es, este día, un día muy especial. Un día que nos ennoblece, que nos hace mejores, que nos abre a la amistad y al gozo de sentirnos hermanos, porque es que es la madre, siempre la madre, la que nos reune y nos invita y nos convoca y damos gracias y le rogamos y vamos a verla y nos emocionamos y cantamos y reímos y lloramos. Eso, todo eso, es la presencia de la Santísima Virgen María, nuestra Señora del Pino. Ella es nuestra patrona, la que nos convoca y nos refresca la memoria y nos recuerda con su sonrisa, siempre complaciente, que Dios nos ama, que sigue apostando por nosotros.
Quiero desde este breve comentario felicitarnos y animarnos a subir a ver, un año mas, a nuestra Madre. Hoy es su día. Y si no podemos hoy, en otro momento. Ella, como dice otra canción, ".. que la Virgen nos espera" Nos espera siempre y siempre complaciente nos va a recibir y no nos va a reprochar nada, absolutamente nada. Antes bien, nos acogerá y en ella saldremos renovados, porque de la llena de gracia no puede brotar y llegarnos otra cosa mas que la gracia. La gracia, el perdón y el amor de Dios que en ella se derraman y llegan hasta nosotros. Por eso queremos seguir diciendo cuando ya regresamos a casa despues de visitarla aquello de "¡QUE BONITA ESTÁ LA VIRGEN EN LO ALTO DE SU ALTAR!"
¡FELICIDADES PARA TODOS !
Hola, amigos, soy el párroco de San Antonio María Claret en Las Palmas de Gran Canaria, y en nombre de todos los que trabajamos en la parroquia quiero enviarles un saludo y darles la bienvenida a esta pagina nuestra en donde intentaremos comunicarnos e ir informando de todo el acontecer de nuestra parroquia. Que sean bienvenidos y un saludo.
domingo, 8 de septiembre de 2013
VACACIONES DE AYER Y HOY . Por María Sánchez
Se dice que las vacaciones están destinadas para
ayudarnos a recargar las pilas, aunque luego suframos el moderno
“síndrome vacacional”
Del mismo modo que los niños de esta generación,
yo también deseaba que llegaran las vacaciones para ir con mis
padres a la playa, claro que existían algunas diferencias entre
aquellas y las de ahora. En primer lugar ni proliferaban los hoteles
como hoy ni mis padres, aunque los hubiera, podían permitírselo.
Nuestro apartamento era de pobres, sin agua ni luz pero tenía su
encanto particular.
Sus paredes las formaban unos enormes “enceraos”
(lona fuerte y gruesa que se usaba para cubrir la carga en los
camiones). Algún amigo prestaba a mi padre uno de estos enseraos y,
él con mucha maña y esfuerzo, preparaba lo que durante un mes sería
nuestra residencia a pie de playa.
Con cajas de tómate se formaba el muro de la cocina
y una gran palangana de pisa servia de fregadero. Mi madre, para
hacer la comida, usaba una cocinilla de petróleo aquella con la que
te pasabas mediodía dándole fuelle y destupiéndole el quemador
para que la comida se hiciera.
No éramos los únicos que pasaban el verano de ese modo. Poco, a
poco la parte alta de la playa, donde no llegaba la mar, se iba
llenando de casetas de variadas formas y colores. A los pocos días,
mayores y niños terminábamos siendo amigos. Los pequeños para
jugar y pelearnos, mientras los adultos terminaban siendo una gran
familia y cada caseta era una pequeña tienda donde ibas a pedir
desde un poco de petróleo hasta el destupidor. No sé por que
extraña razón éste siempre se perdía o terminaba por romperse el
alambre cuando más prisa tenía mi madre para acabar la comida.
De todas estas vivencias hay dos que perduraran en
mi memoria mientras viva. Una es el olor del carburo. Este se usaba
para tener un poco de luz por la noche y yo, a escondida de mi madre,
lo olía como el mejor aroma jamás conocido.
Para aquellos que no lo conocieron les relato,
brevemente, como era nuestra maravillosa lámpara de carburo.
Se trataba de un aparato de dos cuerpos. En la parte
baja se ponía el carburo y el cuerpo superior se llenaba de agua. La
intensidad de la luz era controlada por medio de una llave que hacia
caer el agua en mayor o menor cantidad.
La otra nostalgia que guardo de mi niñez es el haber podido
contemplar, desde mi cama cada mañana, la salida del sol por el
horizonte. La sensación que se siente cuando vemos esa enorme bola
de fuego salir poco a poco del agua es indescriptible.
De igual manera disfruté de muchos ocasos, viendo
cambiar a las nubes de color. Si se ponían rojas decíamos “la
Virgen está planchando” Cada amanecer o anochecer era totalmente
diferente al anterior.
Esto por muchas comodidades que se tenga en un hotel
o apartamento es difícil vivirlo, salvo que estés a pie de playa.
Otro de los recuerdos entrañables de aquellas
vacaciones, era el momento del juego con los amigos. Recuerdo que nos
íbamos a los charcos en busca de bullones, estrellas de mar y algún
burgao. Nuestra inocencia era tan grande que, al no tener caña de
pescar, vaciábamos el charco a fuerza de sacar el agua con las
manos. Terminábamos exhaustos y con el pescado medio muerto. Lo malo
de todo esto es que, al llegar a la caseta con la gran pesca, mi
madre lo tiraba diciendo que ese pescado no se comía. ¡Menuda
decepción!Uno de nuestros juegos favoritos era ayudar a los
pescadores a jalar por el chinchorro, coger aquellos troncos con los
que arrastraban la barquilla o meternos en medio para que nos dieran
pescaditos chicos.A todos estos recuerdos se unen los baños en el
mar. Los intentos por ver quien permanecía más tiempo bajo el agua,
o quien nadaba más lejos. Otro momento importante era la hora de la
merienda. No podía faltar el pan con chorizo, (los de Anita Maro)
lógicamente, el pan con mantequilla y azúcar o los bocadillos con
mermelada que elaboraban nuestras madres. La mía por ejemplo la
hacía de tomate. Jamás he vuelto a comerla tan buena ni con aquel
sabor tan especial.
Y por último teníamos los juegos después de la
merienda. El escondite, el clavo, o el de la montaña de piedras,
donde había que ir quitando una a una sin que cayeran las otras.Pero
lo mejor de todo era la noche. Después de la cena se reunían los
mayores a conversar. Los niños teníamos
prohibido estar cerca de ellos pues siempre nos espantaban diciendo
“Esto es conversaciones de mayores”
Ya acostada en la cama, o mejor dicho en el colchón de crin, me
quedaba dormida escuchando el murmullo de las olas, a la vez que
deseaba que llegara el día para ver asomar el sol por el horizonte.Los niños hoy pasan sus días de playa pegados a una tablet o un móvil de última generación. Pero, esto es lo que a ellos les ha tocado vivir.
sábado, 7 de septiembre de 2013
DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO .CICLO C.
AL BUEN ENTENDEDOR...
Nos dice el texto del evangelio de este domingo que mucha gente acompaña a Jesús y El les habla.
Se da cuenta de que necesita ponerles las cosas en claro para que no se lleven a engaño ya que no se trata de acompañar a un líder que está de moda o a alguien que tiene cierto carisma. El asunto es más serio. Por eso les habla, para que reflexionen.
Y les propone las condiciones que exige el seguirle. No se anda con rodeos. Ser discípulo suyo significa dejarlo todo. Pone el dedo en la llaga cuando habla de aquello que es tan íntimo y necesario en la vida de la persona como es el amor a los padres, a la familia y además, invita a cargar con la cruz que seguirle va a significar, no por el hecho de seguirle, sino por lo que el seguimiento va a acarrear de incomprensión, de crítica y de tantas otras cosas que van a sobrevenir por esta causa.
Por eso invita a pensárselo. Esta en juego la vida y la determinación de hacer un camino muy concreto.
El texto termina con una condición: "el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo
mío"
No se lo que pensaran ustedes, pero esto es muy exigente y de verdad que uno, si se para a pensarlo, se asusta y entran ganas de echarse atrás. Renunciar a todo, ¡¡e incluso a sí mismo!!
En el fondo hay una invitación de abandono absoluto en las manos del Padre, no puede ser de otra manera. Es como Jesús vive.Esa es su enseñanza, no solo verbal, sino también la de su estilo de vida cotidiana.
No valen las componendas, es una invitación a la radicalidad de la Buena Noticia. Es una llamada, por otro lado, de atención a la gente y a los que ya han decidido estar con El, a no engañarse. Es una invitación, dicho en otras palabra a poner toda la carne en el asador, sin esperar otra recompensa que la que esperaba El mismo: que el Padre sea reconocido como el que ama y está al lado del hombre en todo y para todo. Es una invitación a dejar espacio total y absoluto a Dios en nuestra vida para que pueda seguir actuando en favor de los demás
Es la conciencia de que estamos en sus manos y el fin definitivo y último, allí donde el hombre encuentra la alegría, es el mismo Dios Padre de todas las criaturas.
Es la lección que no puede olvidar la Iglesia a todos los niveles, desde el papa para abajo, y desde el mas pobre y sencillo seguidor de Jesús hacia arriba. El que quiera ser su discípulo no puede olvidar esto y debe caminar por ahí, debemos caminar por ahí. ¿ Solos? ¿ Sin amparo del ningún tipo? ¿ Al descampado afectivo y familiar ?
La invitación es para lo que quieran estar con El y es ahí donde esta la clave.
No vamos a estar solos, no vamos a estar al descubierto afectivo y social, El nos acompaña: " el que quiera venirse conmigo", es como empieza el texto y esa es la cuestión: Estar con el, para desde El y con El , transformar nuestro corazón, el mundo y la vida de los hombres y, no muy lejos, por ahí, anda lo del Reino de Dios. .
Es una aventura exigente, pero al mismo tiempo apasionante, y por eso nos advierte que no debemos optar por ella a tontas y locas, sin pararnos a pensar si estamos dispuestos a todo lo que conlleva.
Esto no podemos olvidarlo ninguno de los que nos llamamos seguidores suyos y hemos de estar al tanto para que en nuestra vida ese sea el camino. El objetivo: Estar con El que no es solo un estar a su lado físicamente, sino también y sobre todo, desde la voluntad y el intelecto que luego han de traducirse en un estilo de vida concreto, el suyo.
FELIZ DÍA DEL SEÑOR.
Nos dice el texto del evangelio de este domingo que mucha gente acompaña a Jesús y El les habla.
Se da cuenta de que necesita ponerles las cosas en claro para que no se lleven a engaño ya que no se trata de acompañar a un líder que está de moda o a alguien que tiene cierto carisma. El asunto es más serio. Por eso les habla, para que reflexionen.
Y les propone las condiciones que exige el seguirle. No se anda con rodeos. Ser discípulo suyo significa dejarlo todo. Pone el dedo en la llaga cuando habla de aquello que es tan íntimo y necesario en la vida de la persona como es el amor a los padres, a la familia y además, invita a cargar con la cruz que seguirle va a significar, no por el hecho de seguirle, sino por lo que el seguimiento va a acarrear de incomprensión, de crítica y de tantas otras cosas que van a sobrevenir por esta causa.
Por eso invita a pensárselo. Esta en juego la vida y la determinación de hacer un camino muy concreto.
El texto termina con una condición: "el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo
mío"
No se lo que pensaran ustedes, pero esto es muy exigente y de verdad que uno, si se para a pensarlo, se asusta y entran ganas de echarse atrás. Renunciar a todo, ¡¡e incluso a sí mismo!!
En el fondo hay una invitación de abandono absoluto en las manos del Padre, no puede ser de otra manera. Es como Jesús vive.Esa es su enseñanza, no solo verbal, sino también la de su estilo de vida cotidiana.
No valen las componendas, es una invitación a la radicalidad de la Buena Noticia. Es una llamada, por otro lado, de atención a la gente y a los que ya han decidido estar con El, a no engañarse. Es una invitación, dicho en otras palabra a poner toda la carne en el asador, sin esperar otra recompensa que la que esperaba El mismo: que el Padre sea reconocido como el que ama y está al lado del hombre en todo y para todo. Es una invitación a dejar espacio total y absoluto a Dios en nuestra vida para que pueda seguir actuando en favor de los demás
Es la conciencia de que estamos en sus manos y el fin definitivo y último, allí donde el hombre encuentra la alegría, es el mismo Dios Padre de todas las criaturas.
Es la lección que no puede olvidar la Iglesia a todos los niveles, desde el papa para abajo, y desde el mas pobre y sencillo seguidor de Jesús hacia arriba. El que quiera ser su discípulo no puede olvidar esto y debe caminar por ahí, debemos caminar por ahí. ¿ Solos? ¿ Sin amparo del ningún tipo? ¿ Al descampado afectivo y familiar ?
La invitación es para lo que quieran estar con El y es ahí donde esta la clave.
No vamos a estar solos, no vamos a estar al descubierto afectivo y social, El nos acompaña: " el que quiera venirse conmigo", es como empieza el texto y esa es la cuestión: Estar con el, para desde El y con El , transformar nuestro corazón, el mundo y la vida de los hombres y, no muy lejos, por ahí, anda lo del Reino de Dios. .
Es una aventura exigente, pero al mismo tiempo apasionante, y por eso nos advierte que no debemos optar por ella a tontas y locas, sin pararnos a pensar si estamos dispuestos a todo lo que conlleva.
Esto no podemos olvidarlo ninguno de los que nos llamamos seguidores suyos y hemos de estar al tanto para que en nuestra vida ese sea el camino. El objetivo: Estar con El que no es solo un estar a su lado físicamente, sino también y sobre todo, desde la voluntad y el intelecto que luego han de traducirse en un estilo de vida concreto, el suyo.
FELIZ DÍA DEL SEÑOR.
Oración por la Paz de San Francisco de Asís
Señor, hazme un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensas, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tiniebla, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Señor, haz que yo no busque tanto
el ser consolado como consolar,
el ser comprendido, como comprender,
el ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe,
olvidándose de sí es como se encuentra,
perdonando es como se es perdonado,
muriendo es como se resucita para la vida eterna. Amen.
El Papa libra una ofensiva diplomática para evitar la intervención militar
Al
tiempo que el papa Francisco enviaba una carta a Vladímir Putin y a los
líderes del G20 reunidos en San Petersburgo pidiéndoles que eviten
“soluciones militares” al conflicto de Siria, el secretario vaticano de
Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, reunía a los embajadores
de 71 países acreditados ante la Santa Sede —la práctica totalidad de
la representación diplomática— para que trasladen a sus respectivos
Gobiernos la necesidad del cese inmediato de la violencia.
Jorge
Mario Bergoglio no parece dispuesto a contentarse con las previsibles
llamadas a la paz —ya sean desde la plaza de San Pedro o desde las redes
sociales— ni con la jornada de oración y ayuno a la que, el próximo
sábado, ha invitado a los fieles de otras religiones e incluso a los
ateos. El papa argentino pretende que la vieja y siempre bien engrasada
diplomacia vaticana presione con fuerza a favor de la paz.
lunes, 2 de septiembre de 2013
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