sábado, 11 de abril de 2026

En Nigeria no cesa el dolor por las matanzas de Pascua


 Entrevista con monseñor Bulus Dauwa Yohanna, obispo de Kontagora, diócesis de las zonas afectadas por la furia de los bandidos. Este país de África Occidental se ve azotado por una violencia sin límites que está causando miles de muertos y decenas de miles de desplazados.

Federico Piana - Ciudad del VaticanoLa dinámica de las matanzas que en Semana Santa volvieron a ensangrentar Nigeria se revela ahora con toda su cruda claridad y dramatismo, poniendo de manifiesto lo que el mundo sabe desde hace muchos años y, desde hace muchos años, ignora sistemáticamente: este país de África Occidental se encuentra sumido en una violencia sin límites que está causando miles de muertos y decenas de miles de desplazados. 

Lo que ha ocurrido desde el pasado 4 de abril, Sábado Santo, es la enésima y trágica prueba de ello. Así lo relata con dolor en el corazón monseñor Bulus Dauwa Yohanna, obispo de la diócesis de Kontagora, que abarca los estados de Níger y Kebbi. «Los bandidos abandonaron su escondite en la reserva de caza de Borgu, en el estado de Níger, y en las horas siguientes recorrieron más de 100 km en más de 50 motocicletas, deteniéndose en el camino para dormir y reponer fuerzas sin ninguna interferencia por parte de las fuerzas de seguridad nigerianas».

Durante su macabro recorrido, atacaron la aldea de Debe y las localidades vecinas de Kelkemi, Binua y Kaura, en el área administrativa local de Shanga, en el estado de Kebbi. Cabe destacar que todas las zonas arrasadas forman parte precisamente de la diócesis de Kontagora. «La iglesia católica y la casa del catequista en Debe —revela el obispo— han sido arrasadas, y el catequista, su esposa y su familia apenas lograron salvarse, mientras que el pastor pentecostal de la Iglesia Redeemed, también en Debe, fue masacrado». También fue destruida una mezquita.

La furia de los grupos criminales

Es difícil, cuenta el obispo, saber cuántas víctimas ha habido realmente porque «los bandidos permanecieron en Debe hasta hace dos días, lo que hizo imposible enterrar los cadáveres. Sin embargo, a juzgar por los desaparecidos, los muertos deberían ser al menos 24. Mientras tanto, todavía hay unas 500 personas escondidas en la parroquia de Yauri, al otro lado del río Níger, y también en el resto de la diócesis».

La furia de los grupos criminales ha afectado no solo a los cristianos, sino también a los musulmanes y a los seguidores de religiones tradicionales. Monseñor Dauwa Yohanna cree que detrás de estos sangrientos ataques se encuentra la acción de los pastores fulani, cuyo objetivo sería apoderarse de las tierras liberadas mediante la violencia:

«Desde julio de 2025 todo ha cambiado a peor en la diócesis de Kontagora. En toda esta parte de la Iglesia, pero en particular en el decanato de Borgu, al oeste del río Níger y en la frontera con la República de Benín, los bandidos han tomado el control de una zona de más de 10 000 km². Aparte de la presencia del ejército y la policía en las aldeas de Babana, Papiri y Agwara, toda la zona está bajo el dominio de los bandidos, no de las autoridades nigerianas».

Las dificultades de Nigeria

Monseñor Bulus Dauwa Yohanna pide a la comunidad internacional que organice lo antes posible misiones diplomáticas en las zonas afectadas para que los funcionarios extranjeros puedan ver con sus propios ojos lo que realmente está ocurriendo en el país. «En particular, los medios de comunicación internacionales tienen un papel fundamental que desempeñar a la hora de dar a conocer las atrocidades que se producen a cada hora. Nigeria se está convirtiendo en un Estado fallido: quien puede, intenta huir».

Papa León XIV: «Dios no bendice ningún conflicto»


 En un mensaje dirigido a los líderes de la Iglesia oriental en el Vaticano, el papa León XIV afirmó categóricamente que «Dios no bendice ningún conflicto». Destacó que  la fe cristiana no puede utilizarse para justificar la guerra y exhortó a rechazar la violencia como herramienta política o estratégica.

Durante su intervención, el sumo pontífice advirtió que Dios no escucha las oraciones de quienes promueven la guerra. Señaló que es inaceptable situarse del lado de quienes «lanzan bombas», especialmente, en el contexto de la actual escalada militar en Oriente Medio y las tensiones con Irán.

Es importante mencionar que estas declaraciones se producen tras un choque diplomático con el presidente estadounidense, Donald Trump. En este sentido, el papa calificó de «inaceptable» la amenaza de destruir la civilización iraní. Al tiempo, denunció que la diplomacia del diálogo se está sustituyendo por la diplomacia de la fuerza.

Paralelamente, informes periodísticos revelaron presuntas presiones del Pentágono hacia el Vaticano para respaldar la postura de Estados Unidos. Según estos reportes, funcionarios de defensa sugirieron que la Iglesia debería alinearse con el poder militar estadounidense, lo que fue interpretado por algunos responsables vaticanos como una amenaza implícita.

El Papa León XIV planta cara a Trump: «No viajaré a EE. UU. mientras duren estas políticas»


 - El Papa León XIV sacude la política mundial al anunciar que no pisará Estados Unidos mientras Donald Trump sea presidente.

- El Pontífice alega una incompatibilidad ética total con las políticas de Washington, abriendo un cisma diplomático sin precedentes entre el Vaticano y la Casa Blanca.

El Papa León XIV ha tomado una decisión que ha dejado atónita a la diplomacia internacional: el Sumo Pontífice ha rechazado formalmente cualquier viaje oficial a los Estados Unidos mientras Donald Trump sea el presidente. Este «veto papal», que rompe con siglos de tradición de neutralidad vaticana, no es un simple gesto de agenda, sino una denuncia directa contra las políticas migratorias y los muros —físicos e ideológicos— que la administración Trump ha levantado. El máximo líder de la Iglesia católica ha decidido que su presencia en suelo estadounidense sería interpretada como un respaldo que no está dispuesto a dar, marcando una distancia ética infranqueable con la Casa Blanca.

Un cisma diplomático por motivos de conciencia

La negativa de León XIV a cruzar el Atlántico responde a lo que desde el entorno de Santa Marta definen como una «objeción de conciencia apostólica». Resulta evidente que el Papa considera que las directrices de Washington en materia de refugiados y cambio climático son diametralmente opuestas a la doctrina social de la Iglesia. Al suspender cualquier visita pastoral o de Estado, el Pontífice envía un mensaje nítido al mundo: la Santa Sede no será cómplice de una retórica que, a su juicio, fractura la dignidad humana.

Este desplante histórico ha generado un terremoto en los sectores católicos conservadores de EE. UU., que ven en el gesto de León XIV una interferencia política sin precedentes. Sin embargo, para millones de fieles en todo el mundo, la firmeza del Papa representa un retorno a una Iglesia valiente que no teme plantar cara al poder más grande del mundo. El Despacho Oval se queda, por primera vez en décadas, sin la validación moral que supone una visita del sucesor de Pedro.

sábado, 4 de abril de 2026

LA PALABRA DEL DOMINGO . SABADO DE ESPERA.

 SÁBADO SANTO.

ESPERANDO EN EL SILENCIO.


 Silencio, está todo en silencio, no solo los hombres sino tambien las aves que surcan el cielo, la naturaleza toda,  no se mueve  ni un ápice, ni  las hojas de los árboles y menos las de las palmeras que derraman su alegría cuando el viento las mueve y zarandea. Silencio... La creación esta incrédula y expectante con lo que ha sucedido hace dos mil veinte y seis años y  aún sigue  causando espanto  en algunos corazones, pero sobre todo en la creación que no termina de entender  lo que en sus entrañas sucedió.

 Silencio porque a pesar de todo, todos esperan que todo vuelva a la  alegría de aquel primer momento en donde  la existencia se hizo presente y el hombre era amigo de todo y no enemigo de su hermanos. Silencio porque la humanidad entera, espera que hoy ese milagro se vuelva a producir y renacer a lo primero, volver al origen.

 Dicen que fueron sus palabras mismas - las del  aquel a quien quitaron la vida - quienes despertaron esa esperanza en el corazón de la creación y  así esperamos porque ya no nos queda nada mas que esperar y nadie mas en quien confiar porque la  desesperanza se ha adueñado del corazón de la misma vida en su centro mas radical y  primigenio. 

Esperamos, no nos queda otra. Esperamos y esperamos poniendo amor, porque hemos aprendido  algo bueno, siempre se aprende: saber poner amor en el dolor, en la desesperación, en el desconsuelo y en la muerte que el hombre provoca. Ese será el bálsamo que despierte la vida, porque aun queda un rescoldo de vida en este nuestro amor que no deja de ser una  chispa del  que enciende todo y lo contagia todo y es capaz de volver ha hacer que la vida surja. Mientras tanto, silencio... Silencio y esperanza y a seguir haciendo lo que hay que hacer en el día a día porque  esperamos que  brote de nuevo  la  alegre algarabía  con la misma vida que se regenera y entrega. Chispa de amor divino que prenderá  y hará hoguera  en el mundo.  Pero por ahora, silencio; hay que saber aguardar en el silencio y dejar que el corazón aprenda a esperar.

¡¡Feliz Pascua de Resurrección. !!

José Rodríguez Díaz

jueves, 2 de abril de 2026

JUEVES SANTO . 1 DE ABRIL DE 2026

NUESTRA  EUCARISTÍA

   Un año mas nos reunimos para celebrar la Ultima Cena del Señor  y en donde como todos sabemos el se queda con nosotros en la Eucaristía, nos  da el mandamiento principal del Amor  Fraterno e instituye el Sacerdocio. Bien, todo eso nosotros lo escuchamos y todos los años lo celebramos con mucha  devoción y piedad; pero quizá nos falte, se haga necesario, dar un paso más y tratar de entrar en el hondón de lo que ahí hay e intentar descubrir  cual es la intención que late en el corazón de Jesús a la hora de sentarse a la mesa con los suyos y celebrar lo que  manda la tradición. Que quiere ahondar en  ello es evidente cuando habla de novedad ( Nueva Alianza , dice ) dando un  toque renovado de esperanza y en donde  el mandato  del amor adquiere una nueva urgencia:  llevarlo acabo, hacerlo en memoria suya, vivirlo desde donde y como el lo vivió. Ya existía en la ley Judía este mandato pero el le da ese aporte personal que  en el fondo lo cambia todo, ya no es ley para cumplir  la cual si podemos, la evadimos,  sino norma que ha de conformar toda la existencia del que quiera seguirle, de comportamiento no puntual sino  cotidiano; se trata de algo, de una actitud que debe conformar en plenitud la vida del que quiera seguirle acompañando, celebrando y sirviendo al Padre, en los hermanos. Jesús nos deja oficio y encargo: oficio de  ocuparnos del otro en todo momento y  encargo de hacerlo  en su nombre. El oficio del ministerio y el encargo de  hacerlo en su memoria.

Nos preguntarnos  ¿ Qué es lo que Jesús persigue con  todo eso?  ¿ Qué es lo que quiere, espera y nos está proponiendo...? Nos situamos en el entorno de la celebración y lo que la motiva. En este día el pueblo se reúne alrededor de la mesa en una cena para reanudar, celebrar, conmemorar, hacer presente, la liberación de la esclavitud de Egipto por mano de Moisés que fué escogido y enviado por Dios. En esa cena se está celebrando y renovando la alianza  con el Señor en  estos términos: "Yo seré tu Dios y tu serás mi pueblo" . Se esta festejando el haber pasado de ser  un pueblo sin esperanza, sin jefe, sin ilusión a  poder ponerse  en camino, a vivir desde un nuevo horizonte porque  ya tienen quien lo guíe: ese que le ha escuchado en la angustia y ha roto sus cadenas y le conduce a una tierra que mana leche y miel  aunque aún no saben donde ubicarla, pero que tendrán, ( se repite lo de Abrahán )  Se está celebrando la fidelidad del Dios de los Padres que por un momento ellos habían pensado les olvidó.  Se está celebrando la liberación de la Esclavitud de Egipto por la que ellos pasan de no ser pueblo a ser pueblo y de Dios y no del Faraón, de haber sido esclavos a tener un señor que les trata con esmero, mimo, cuidado y que le defiende y le alimenta... y aparece la alianza en términos de cercanía e igualdad: tu y yo: " Yo seré tu Dios, tu serás mi pueblo". Y empieza algo nuevo.

Eso es lo que Jesús reivindica  y celebra con los discípulos  en el Jueves Santo y a eso es a lo que se nos invita hoy. Ese "hagan esto en memoria mía"  que el pronuncia nos ha de llevar a la íntima comunión con el y con sus sentimientos, con  su estilo de vida y su forma de  comportarse con la gente y de  vivir desde el Padre. Esto que llamamos la " Última Cena " se convierte de esta forma en la primera cena de una Nueva  Alianza que aporta la novedad de que se viva desde la norma del corazón y no desde lo escrito en piedra. Es ahí donde está el detalle. El actuar en memoria suya va por la entrega y la conciencia del amor eficaz de Dios en nosotros para beneficio de los  otros y de modo especial los mas necesitados. En y con Jesús lo antiguo se renueva y se catapulta hacia el futuro, a la urgencia de la gran novedad en donde la alianza tiene que ver no solo con la vida de los que conforman el pueblo escogido, sino con todo hombre que habita la tierra .

    Los seguidores de Cristo no podemos vivir en la indiferencia ni en el pasotismo, ni  sirviendo a Dios y al dinero, sino en la misericordia y en la piedad para  con todo el mundo que libera y fortalece y abre nuevos horizontes. Somos llamados vivir en una entrega  confiada y generosa que nos ha de llevar a poner la vida en la manos del Padre para poder resistir los embates del mal y estar atentos a los otros sobre todos si andan necesitados de consuelo, alivio o  ganar de vivir;   Para sostener y ayudar a los que buscan liberarse de cualquier esclavitud. Todo esto tiene que ver con  aquello de : " Hagan esto en memoria mía ". Hemos de vivir sin  remilgos ni recortes, lo mismo que Jesús: en Eucaristía, en nuestra personal Eucaristía.

¡¡FELIZ JUEVE SANTO!!

José rodríguez Díaz. 

 A LA DOLOROSA DE LUJÁN PÉREZ



¿ Cómo aliviar tu soledad, tu pena,
esa que ha partido en dos tu corazón?
¿Cómo endulzar o encontrar una razón
cuando es tu hijo quien sufre tal condena?

Contemplo tu rostro de madre buena
y se adueña de mi alma la desazón
subiéndome hasta los labios la agrazón
de tan honda amargura y tan serena.

Tu apacible rostro, rostro valiente,
invita a la piedad y a la ternura
y no te avergüenza de que la gente

vea tus ojos, antes pura hermosura,
rojos de llorar incesantemente
por tu hijo maltratado. ¡Qué locura !

 LO QUE NOS QUEDAS.

Nos dejas la Eucaristía,
lugar de amor y encuentro,
donde el enamoramiento
de tu corazón y el nuestro
es como manso estío,
que manso de deja notar.
Nos reúnes en la Eucaristía
donde palabra y canto,
junto con gozo y llanto,
se transforman en verdad.
Te das en la Eucaristía,
despojado y humilde, en blanco pan.
Nos haces Eucaristía
donde la vida se entrega ,
el perdón se recupera,
la esperanza es mas certera
y tu presencia es razón
para todo corazón
que te busque de veras.
Nos renuevas en la Eucaristía,
encuentro de amor tan tierno
que como dulce calor en invierno
rescoldas y apuras la emoción.
Nos quedas la Eucaristía.
Donde envuelve tu presencia,
desaparecen las ausencias
las sombras y desconsuelos;
donde con amorosos desvelos.
te entregas mansamente,
lazo que enlaza anhelos
entre la tierra y el cielo,
entre el tener y el saberte.
Nos queda la Eucaristía...
Nos quedas tú cada día.
José Rodríguez Díaz