miércoles, 13 de octubre de 2021

MONICIONES PARA EL DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B.

 MONICIÓN DE ENTRADA.

En  la segunda lectura  de este domingo se nos pide  que " nos acerquemos con seguridad al trono de la gracia" , y eso es lo que queremos hacer en  esta Eucaristía donde el Padre, en su infinita misericordia, nos muestra su cercanía desde la entrega del Hijo Amado.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA. (  Is. 53,10-11)

Isaías en el texto que vamos a escuchar nos habla del siervo de Yahvé  que  con la entrega obediente de su vida  justificará a muchos. El Señor hará que su obra prospere.

SALMOS RESPONSORIAL ( Sal.  32) " Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti"

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA  ( Hebr. 4,14-16) 

Se nos dice en este texto que Jesús, como sumo sacerdote, tiene capacidad para compadecerse de todos y cada uno de nosotros. Por eso se nos invita a cercarnos con seguridad al trono de la gracia.

MONICIÓN AL EVANGELIO ( Marc.  10.35-45)

El  seguidor de Cristo ha de estar dispuesto a servir en todo momento, aun  desde los cargos de responsabilidad. No se trata  de alcanzar puestos, se trata de servir.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

1.- Oremos por toda la iglesia que convocada en Sínodo está llamada junto con el Papa y los obispos a mirar se vida desde la misión que le ha sido encomendada. R.

2.- Oremos por los hermanos de la Palma, para que el Señor y todos nosotros les ayudemos a salir adelante. Pidamos también  por intercesión de la Virgen María que el volcán termine pronto. R.

3.- Oremos por todas las naciones de la tierra, para que los hombres y mujeres encuentren  y tengan medios de vida digna, asistencia sanitaria y seguridad. R.

4.- Oremos por los enfermos, los que no tienen hogar, los  que han perdido la fe, los  dirigentes de la sociedad, los que viven solos y en abandono, los niños en riesgo de perder su inocencia y por todos nosotros. R.



sábado, 9 de octubre de 2021

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B.

 SER O TENER

En el  evangelio que se nos propone este domingo  nos encontramos con un hombre que se acerca a Jesús cuando va de camino y  le pregunta qué debe hacer para  heredar la vida eterna . Jesús le contesta que  cumplir con los mandamientos, cosa que el hombre ya esta  haciendo y así lo dice, pero  quiere mas, el cumplimiento de los preceptos no satisfacen sus deseos  de Dios a lo que Jesús le hace una propuesta con la que puede alcanzar  el anhelo que le mueve.

 San Marcos nos dice que el hombre frunció el ceño y se marchó pesaroso porque era muy rico. Jesús le había dicho que se entregara a Dios en plenitud, hay que  optar entre el ser y el tener. En esa entrega en plenitud, no cabe tener el corazón dividido, ese es el inicio de la vida eterna, confianza en la magnanimidad de Dios Padre total y absoluta, que provee de todo.  La riqueza,  con harta frecuencia,  no deja de ser un gran tirano que nos  preocupa y termina por anular los anhelos mas  nobles del hombre  e inclusive  nos puede llevar a enfrentarnos con los otros.

  Por ahí empieza la   vida eterna o salvación, por reconocer  esa necesidad intrínseca de  salvación que nosotros  mismos y menos la riqueza, nos pueden alcanzar y por ahí  el seguimiento que Jesús le ofrece. Se trata de una  nueva forma de entender la vida, la relaciones con los otros , con las cosas y con el mismo Dios. Se trata de empezar con una nueva perspectiva  en donde lo atesorado no puede ocupar y menos satisfacer ese deseo íntimo de  estar y ser de Dios. Nuestra confianza, no puede estar en el dinero.

 No obstante, no están cerradas todas las puertas pues  el mismo Señor  lo dice cuando señala la dificultad que  encuentran lo que  poseen riquezas  de poder estar  en y con Dios. Habla de dificultad y no de imposibilidad. Es difícil para el hombre, dice, pero no para Dios. Dios lo puede todo.

  Hemos de librarnos de enjuiciar a los ricos por ser ricos, eso no nos corresponde a nosotros, eso es terreno de Dios.

¡¡Feliz día del Señor!!

José Rodríguez Díaz


NOTICIAS DE NUESTRA PARROQUIA



Queremos comunicar
que ya en esta semana que termina hemos tenido   encuentro con los padres de los niños de catequesis de Jesús es el Señor, I y II. 

 Ya empiezan las catequesis que este año guarda una estructura nueva en donde los padres  toman mayor protagonismo. 

 El encuentro con los padres de despertar también está próximo. Avisaremos con tiempo.

  Para el próximo domingo día  17 somos convocados por nuestro obispo todos los cristianos  a las 18 horas en la Catedral, donde seremos informados  de  cual es nuestro papel y como podemos participar en el Sínodo. El encuentro terminará con  la Eucaristía.

El próximo martes 12 es día de la virgen del Pilar y también  la conmemoración del descubrimiento de América por España. No es día de precepto, pero si día no laboral, por tanto,  ese día descansaremos en la parroquia.


Francisco convoca el Sínodo de los obispos

 POR UNA IGLESIA SINODAL: COMUNIÓN, PARTICIPACIÓN Y MISIÓN

       La Iglesia de Dios es convocada en Sínodo. El camino, cuyo título es «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión», se iniciará solemnemente el 9-10 de octubre del 2021 en Roma y el 17 de octubre siguiente en cada Iglesia particular. Una etapa fundamental será la celebración de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en el mes de octubre del 2023[1], a la cual seguirá la fase de actuación, que implicará nuevamente a las Iglesias particulares (cf. EC, art. 19-21). Con esta convocatoria, el Papa Francisco invita a toda la Iglesia a interrogarse sobre un tema decisivo para su vida y su misión: «Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio». Este itinerario, que se sitúa en la línea del «aggiornamento» de la Iglesia propuesto por el Concilio Vaticano II, es un don y una tarea: caminando juntos, y juntos reflexionando sobre el camino recorrido, la Iglesia podrá aprender, a partir de lo que irá experimentando, cuáles son los procesos que pueden ayudarla a vivir la comunión, a realizar la participación y a abrirse a la misión. Nuestro “caminar juntos”, en efecto, es lo que mejor realiza y manifiesta la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero.          Una pregunta fundamental nos impulsa y nos guía: ¿cómo se realiza hoy, a diversos niveles (desde el local al universal) ese “caminar juntos” que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la misión que le fue confiada; y qué pasos el Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal?            Enfrentar juntos esta cuestión exige disponerse a la escucha del Espíritu Santo, que, como el viento, «sopla donde quiere: oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va» (Jn 3,8), permaneciendo abiertos a las sorpresas que ciertamente preparará para nosotros a lo largo del camino. De este modo, se pone en acción un dinamismo que permite comenzar a recoger algunos frutos de una conversión sinodal, que madurarán progresivamente. Se trata de objetivos de gran relevancia para la calidad de vida eclesial y para el desarrollo de la misión evangelizadora, en la cual todos participamos en virtud del Bautismo y de la Confirmación. Indicamos aquí los principales, que manifiestan la sinodalidad como forma, como estilo y como estructura de la Iglesia: ·          hacer memoria sobre cómo el Espíritu ha guiado el camino de la Iglesia en la historia y nos llama hoy a ser juntos testigos del amor de Dios; ·          vivir un proceso eclesial participado e inclusivo, que ofrezca a cada uno – en particular a cuantos por diversas razones se encuentran en situaciones marginales – la oportunidad de expresarse y de ser escuchados para contribuir en la construcción del Pueblo de Dios; ·          reconocer y apreciar la riqueza y la variedad de los dones y de los carismas que el Espíritu distribuye libremente, para el bien de la comunidad y en favor de toda la familia humana; ·          experimentar modos participados de ejercitar la responsabilidad en el anuncio del Evangelio y en el compromiso por construir un mundo más hermoso y más habitable; ·          examinar cómo se viven en la Iglesia la responsabilidad y el poder, y las estructuras con las que se  gestionan, haciendo emerger y tratando de convertir los prejuicios y las prácticas desordenadas que no están radicadas en el Evangelio; ·          sostener la comunidad cristiana come sujeto creíble y socio fiable en caminos de diálogo social, sanación, reconciliación, inclusión y participación, reconstrucción de la democracia, promoción de la fraternidad y de la amistad social.          


Todos unidos en Oración por la Palma

 

LOS OBISPOS DEL ARCHIPIÉLAGO CANARIO
CONVOCAN UNA VIGILIA DE ORACIÓN POR LA PALMA

Mons. José Mazuelos, Obispo de la Diócesis de Canarias y Mons. Bernardo
Álvarez, Obispo de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, han hecho pública una
carta conjunta en la que invitan a todos los canarios a orar por la isla de La Palma y sus
habitantes, acudiendo a la Madre de Dios y Madre nuestra para buscar consuelo y
refugio bajo su protección.

Ambos prelados han propuesto que se celebre una Vigilia de Oración
comunitaria el próximo 11 de octubre, víspera de la Bienaventurada Virgen María del
Pilar.
“Para ello les invitamos a acudir a los santuarios marianos y a los templos de
las patronas de cada Isla, pidiéndole a Nuestra Señora, que proteja al pueblo de La
Palma del volcán y frene sus efectos devastadores. Asimismo, invitamos a que, en las
parroquias y otros lugares de oración, según sus posibilidades, se pueda tener algún
momento de oración el mismo día 11”, expresan en la Carta conjunta.

Los obispos de las diócesis Canariense y Nivariense quieren agradecer la labor
de los científicos, que han permitido prevenir los riesgos en esta crisis volcánica; a la
vez que agradecen a las autoridades, fuerzas y cuerpos de seguridad, protección civil, y
a la ciudadanía en general, el acompañamiento a los damnificados. Sobre todo, el
esfuerzo por minimizar los daños personales y por evitar la pérdida de vidas humanas.

Las Palmas de Gran Canaria, a 6 de octubre de 2021

Cáritas: 11 millones de personas en exclusión social en España


 

11 millones de personas en exclusión social, 2,5 millones más que en 2018. Más de 6 millones en exclusión severa, cerca de 2 millones más que hace tres años, lo que convierte a este grupo en el que más ha crecido durante la pandemia.

Pone estos datos en la mesa Cáritas, que ve «una fuga imparable hacia una sociedad más desigual», fenómeno facilitado por «un sistema de protección social incompleto e insuficiente». ¿Y no lo amortigua el Ingreso Mínimo Vital? No, según la principal organización caritativa de la Iglesia católica, que en un informe presentado este miércoles sobre el impacto social de la pandemia alerta con dos datos de que la prestación se queda corta con los que más la necesitan: de los hogares en «pobreza severa», sólo un 26% ha logrado realizar el trámite y casi la mitad del total de solicitantes han recibido ya una denegación por respuesta.

Todo ello lo recoge el informe Sociedad expulsada y derecho a ingresos. Análisis y perspectivas 2021, que lleva la firma de la Fundación Foessa, constituida en 1965 por Cáritas.

El estudio apunta a un salto cualitativo en las consecuencias de la crisis: crece con fuerza el porcentaje de hogares en los que el clima de convivencia es problemático. La principal organización caritativa de la Iglesia católica es expresiva en su diagnóstico. Algunas frases: «Una ola gigante está azotando al conjunto de la sociedad española». «La crisis nos deja un impacto desolador». «La pandemia ha golpeado con más fuerza a los que ya eran los perdedores, a los más frágiles, a los que tenían dificultades para mantenerse a flote, a los que no ha llegado el escudo social ni tenían el soporte de los mecanismos de protección propios, desgastados en la crisis anterior de 2008″.

Son conclusiones soportadas por datos. La integración plena en 2021, es decir, la vida sin ningún rasgo de exclusión en áreas como vivienda, salud, educación, empleo y relaciones sociales, es disfrutada sólo por por algo más de 4 de cada 10 hogares de España, un 41,2%, mientras en 2018 eran el 49,3%. Se ha alcanzado la frontera de los 11 millones de personas en «exclusión social», después de «un ensanchamiento» de dicho espacio, con 2,5 millones más que en 2018. «Se trata de un empeoramiento generalizado de los niveles de integración», señala Cáritas.

Empleo y vivienda

El informe cita varios condicionantes que empeoran la situación, como los hijos a cargo, dada la «debilidad de los apoyos públicos» a las familias. Están en «riesgo de exclusión» el 27% de las parejas con hijos, frente al 18% de las que no tienen hijos. El país de origen también marca. La pandemia «ha intensificado situaciones de exclusión críticas para la población de origen inmigrante y ha cronificado una obvia posición de desventaja» que se evidencia en una clara «sobrerrepresentación» de este grupo en el espacio de la exclusión (38% del total) y más aún en el de la exclusión severa (65%).

Foessa no define en abstracto la exclusión o la inclusión social, ni tampoco la categoría severa, sino a través de un complejo sistema de indicadores que abarcan empleo, consumo, vivienda, educación, salud y conflicto o aislamiento social. La pandemia ha sido especialmente grave en lo referente a empleo y vivienda, señala Cáritas, que cifra en un 25% los hogares con «graves dificultades» en empleo, por ausencia o precariedad. El porcentaje de hogares con todas las personas activas desempleadas ha pasado del 5,9% en 2018 al 10,3% en 2021. El porcentaje de hogares cuya persona sustentadora principal está en «inestabilidad laboral grave» ha subido del 4,8% al 10,3% en el mismo periodo.

Pero no se trata sólo de contar o no con un empleo, sino de su calidad, recalca Cáritas, que insiste en un problema ya detectado: los trabajadores pobres. «El empleo no asegura la integración social», señala el estudio. En cuanto a la vivienda, el quid no reside únicamente en la renta o la hipoteca. «Vivienda, energía, agua e internet son derechos humanos sistemáticamente vulnerados», dice Cáritas. El 14% de los hogares quedan en pobreza tras cubrir los gastos del hogar, según la ONG de la Iglesia, que alerta de un incremento de situaciones «hacinamiento» e «insalubridad». La exclusión del consumo pasa del 14,5% en 2018 al 17,6% en 2021.

Papa Francisco sobre los abusos en Francia: «A las víctimas mi tristeza y dolor por el trauma sufrido y mi vergüenza. Y rezo: ‘A ti Señor la gloria, a nosotros la vergüenza’»

 Hermanos y hermanas:

 La Conferencia Episcopal y la Conferencia de Religiosos y Religiosos de Francia recibieron el informe de la Comisión Independiente sobre Abuso Sexual en la Iglesia, encargada de evaluar el alcance del fenómeno de agresiones y violencia sexual cometidas contra menores desde 1950. Lamentablemente, el número es considerable.

Deseo expresar a las víctimas mi tristeza y dolor por el trauma que han sufrido y mi vergüenza, nuestra vergüenza, por el hecho de que la Iglesia no les haya colocado durante demasiado tiempo en el centro de sus preocupaciones, asegurándoles mis oraciones. Y rezo y rezamos todos juntos: «A ti Señor la gloria, a nosotros la vergüenza»: este es el momento de la vergüenza. Animo a los obispos y a vosotros, queridos hermanos que habéis venido aquí a compartir este momento, animo a los obispos y a los superiores religiosos a que sigan haciendo todo lo posible para que no se repitan tragedias similares. Expreso a los sacerdotes de Francia mi cercanía y mi apoyo paternal ante esta prueba, que es dura pero saludable, e invito a los católicos franceses a asumir sus responsabilidades para que la Iglesia sea un hogar seguro para todos.

Francisco