¿ QUE HACÉIS AHÍ PLANTADOS MIRANDO AL CIELO ?
Pero vamos a la fiesta de hoy que es la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los cielos en donde y desde donde, el intercede por todos y cada uno de nosotros sentado a la derecha del Padre, es decir, con el mismo poder que el Padre. Todas estas imágenes que acabamos de mencionar nos han de llevar a algo muy concreto y es que Jesús deja de manifestarse visiblemente en nuestra historia temporal con el cuerpo recibido de María y da paso al misterio de Dios que El mismo revela, encarna y manifiesta y que a nosotros nos santifica y nos hace hijos, si creemos en su nombre, como diría en el evangelio de San Juan. Por el somos imagen y semejanza de Dios cuando nos dejamos bañar de su amor.
La fiesta de hoy abre un nuevo horizonte a los que habiendo confesado su fe en el resucitado se ponen en camino como Abrahán despues de oír la palabra, o como Moisés que vuelve al lugar del dolor y el sufrimiento de los hermanos con una noticia de esperanza y libertad, o como Jesús que se entrega en amor y solidaridad a los hermanos, o como tantos otros anónimos o no, que entregan su vida tratando de llevar a cabo su mandato: Vayan y anuncien a los hombres el amor y la fidelidad de Dios Padre con la fuerza del Espíritu en mi nombre y yo estaré con ustedes todos los días.Y la promesa sigue estando latente en el corazón de aquellos que han aprendido a mirar y a vivir con ojos nuevos el misterio de Dios y del hombre en el mismo Jesús; Dios y hombre verdadero que dignifica la humanidad y la existencia, que abre un camino lleno de esperanza y amor por donde transitan tantos hombres y mujeres anónimos.
Esperanza que sigue siendo válida a pesar de tanta oscuridad; amor que el nos da y con el que nos sostiene y que sigue siendo la mejor arma ante el odio, la atención a los hermanos, la caricia de Dios ante el sufrimiento y la entrega porque es la misma entrega de Dios que tiene a bien actuar desde, con y a través de nosotros en el mundo. Somos su pueblo nuevo, el de la Nueva Alianza, el de hagan esto en memoria mía. Y la fe, hoy, sigue siendo tan válida como cuando lo fué en el principio, cuando Dios se pensó en el hombre y le trajo a la existencia sin soltarle de la mano, como Padre amoroso.¡¡Feliz fiesta de la Ascensión del Señor !!
José Rodríguez Díaz



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