sábado, 6 de septiembre de 2025

LA PALABRA DEL DOMINGO. DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C.

 LA ENSEÑANZA DEL MAESTRO.

           Poco a poco vamos descubriendo que ser Cristianos, es decir, seguidores de Cristo, entraña un estilo de vida, una forma nueva de relacionarse con los demás y con todo lo que es la creación. Vamos despertando a una conciencia de nuestro devenir. Nuestra historia no deja de ser un regalo que el Señor nos hace y que nosotros hemos de convertir en regalo para los demás desde la bondad, la generosidad, el perdón y ese saber mantenerse en las manos del Padre, como hizo Jesús, ante cualquier evento.

Acudimos a los textos de la celebración y en el primero, que es del libro de la Sabiduría ( 9,13-19 ), se nos recuerda que el hombre que quiera caminar con rectitud, que quiera agradar al Señor ha de estar abierto al santo Espíritu que es el que nos alcanza el conocimiento de la voluntad de Dios. Así el hombre aprende lo que agrada al Señor y encontrará la salvación, se nos dice.

Es decir, el Espíritu Santo es aquel que ilumina nuestra mente para poder entender y aceptar los designios Dios, para poder conocer lo que Dios quiere, para saber interpretar los signos de los tiempos, para entender nuestra vida. Por ahí llega la salvación.

   La segunda lectura es de la carta a Filemón ( 9-10. 12-17) en donde Pablo ya anciano y prisionero, le recomienda reciba en casa a Onésimo, esclavo, y a quien Pablo en la cárcel ha bautizado.

De nuevo nos encontramos con lo que Dios quiere y espera de nosotros. Con el tema de los designios de Dios. Ahora le toca a Filemón acoger a este esclavo que le robo, como a un hermano por recomendación de Pablo y como testimonio del aprecio que le tiene en Cristo Jesús. De esta forma Pablo fuerza el perdón y el amor debido a los más débiles. De nuevo actúa el Espíritu en la vida y en el corazón de los que buscan y quieren ser fieles al Señor manifestando su designios y lo que espera de los suyos, lo que le agrada, sin obligar, ofreciéndose como oportunidad y en donde el amor de Dios tiene la última palabra.

Y llegamos al texto del evangelio que es de San Lucas ( 14,25-33) y en donde se nos dice que a Jesús le acompaña mucha gente. El les habla del seguimiento y de la importancia de saber discernir, de saber descubrir lo que el Señor espera de cada uno. Hay que aprender a saber dejarse ganar por la fuerza del Espíritu desde la oración y la reflexión; llegar a saber qué podemos o no podemos hacer, cual es nuestro camino, hacia donde hemos de caminar. En una palabra, saber dar salida a la pregunta ¿Desde donde estoy dando o he de dar respuesta a la palabra de Dios que me llega ?

Seguir al Maestro es para aprender a ser fieles al Padre; El, el Maestro, nos enseña y nos dice cual es el camino, pero no nos obliga. Saber que seguir a Jesús significa estar abiertos a la voluntad del Padre y eso lo alcanzamos, como El mismo hizo: siendo receptivos a la fuerza del Espíritu por medio de la oración.

    El seguimiento del Señor, el ser cristianos, no podemos convertirlo en flor de un día, en momentos, sino que ha de ser algo jocundo que abarque toda la vida, que la llene pues está llamado a generar vida; la misma vida de Dios sobre la faz de la tierra.

¡¡Feliz día del Señor!!

José Rodríguez Díaz

El encuentro cristiano por la paz en nuestra diócesis exige parar el exterminio de Gaza


 El Encuentro cristiano por la paz y contra el genocidio del gobierno de Benjamín Netanyahu, promovido por siete colectivos eclesiales y en el que han participado unas 200 personas, exige a Israel una tregua en Gaza que paralice el genocidio que ha realizado sobre los territorios palestinos. Pese a que se pretende mostrar que es un conflicto armado, Gaza y Cisjordania, coincidimos con Cáritas Internacional que asegura que lo que se produce en los territorios, con la complicidad del presidente de los Estados Unidos “no es una guerra, sino un exterminio”. 

La invasión del gobierno israelí al pueblo palestino es un exterminio, incomprensible tras lo que sufrieron el pueblo judío bajo las directrices del nazismo. Tras dos años intentando justificar la invasión como respuesta a la muerte de 1.200 personas producidas por un acto violento de Hamás, el balance es: 64.000 personas palestinas muertas, más de 250 periodistas asesinadas, situación de hambruna declarada por la ONU, tras el fallecimiento de más de 300 personas por desnutrición, entre las están más de un centenar de menores, y el arrasamiento de infraestructuras: urbanizaciones, hospitales, centros educativos y sanitarios, y vías de comunicación.
Los grupos eclesiales convocantes denunciamos la sordera, la arrogancia y el incumplimiento del derecho internacional del gobierno de Netanyahu ante las múltiples llamadas de la ONU, de naciones y diversos colectivos, incluso israelíes, que exigen una tregua inmediata, que posibilite el diálogo y la negociación para que acabe la destrucción de la franja de Gaza. También lamentamos el impedimento de la ayuda humanitaria y la prohibición de entrada de medios de comunicación que certifiquen más lo que sabemos: que lo que realiza el gobierno israelí, es un desprecio a la humanidad.
Urge parar la liquidación del pueblo palestino y su desplazamiento forzoso, desoyendo la demanda de gran parte de los integrantes de la ONU de la creación de dos estados que vivan en paz. Asimismo, rechazamos la carrera armamentista que solo busca la muerte o colonización de los pueblos más empobrecidos como sucede con Palestina, Ucrania y el Sáhara, impulsada por intereses fundamentalmente económicos y políticos.
Discrepamos del eslogan de algunos estados o naciones militaristas que siguen el lema de “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. En 2002 el mensaje del papa Juan Pablo II para la jornada de la paz fue “no hay paz sin justicia. No hay justicia sin perdón”. La paz es un bien común universal, es un valor y un deber. Valor porque es fruto de la justicia y la caridad y construye una verdadera y armónica convivencia social. Deber porque es responsabilidad de cada persona y de toda la humanidad, pero requiere dedicación y esfuerzo para que germine la comunión desde las diferencias, la unidad pluriforme que engendra nueva vida.
Como ha expresado hoy Pino Trejo en su reflexión cristiana por la paz, necesitamos una nueva cultura donde nuestros comportamientos, actitudes, hábitos, acciones y leyes dejen de provocar violencia y sean fruto del amor, la justicia y el desarrollo integral, donde predominen el cuidado, el diálogo, el encuentro y la solidaridad entre personas, colectivos y pueblos. Por eso como seguidores de Jesucristo nos manifestamos contra el genocidio y el exterminio del pueblo palestino y apostamos por la construcción de la paz.
      

Noticias de la parroquia y de la diócesis

Iniciado ya el mes de septiembre hemos retomado el horario habitual  a si que,  hoy sábado la misa será a las siete de la tarde y mañana domingo a las 9,30 y a las 12. 

El lunes día ocho celebramos la fiesta de la Virgen del Pino. La misa será a las 9,30 de la mañana no tendremos misa de doce.

Ya estamos recibiendo las inscripciones de los niños para la catequesis. De martes a  viernes a partir de las 4,30 de la tarde.

 Este curso se inicia un nuevo grupo de confirmación. Las personas que deseen asistir deben comunicárnoslo.

El grupo de Biblia ya pronto se reiniciará , atentos  que pronto daremos las fecha.

 El grupo de liturgia esta preparando un encuentro de oración de inicio de curso. 


El ISTIC presenta como gran novedad para el curso 2025/26 el Diploma en Ministerios laicales. Está dirigido especialmente a los agentes de pastoral: catequesis, liturgia, caridad, etc., y a todos los diocesanos que lo deseen. 

Matrícula: del 1 al 26 de septiembre

Curso completo: 100 euros. Módulo: 25 euros

Inicio: 7 de octubre

No se exige ningún tipo de requisito académico.

La oferta formativa del ISTIC sigue ofreciendo el Grado en Teología y otras opciones que puedes consultar

El Papa recuerda que el mundo "es un misterio que contemplar"


 En la intención de oración para el mes de septiembre, dedicado a la relación entre el hombre y la Creación, León XIV invita a «experimentar nuestra interdependencia con todas las criaturas, amadas por Dios y dignas de amor y respeto», inspirándonos en el ejemplo de San Francisco.

Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano

Las imágenes del Papa León paseando por las Villas Pontificias de Castel Gandolfo; las de la celebración del pasado 9 de julio en el Borgo Laudato si con el nuevo formulario de la misa por la custodia de la Creación (Missa pro custodia creationis); los fragmentos del vídeo «St. Francis of Assisi – Sign of Contradiction» (San Francisco de Asís, signo de contradicción); las maravillas de la naturaleza que se entrelazan con el asombro de quien las contempla. En pocos minutos, el vídeo con la intención de oración de León XIV para el mes de septiembre, difundido a través de la Red Mundial de Oración del Papa, capta bien el tema elegido: «Por nuestra relación con toda la creación». Un tema inspirado en el Tiempo de la Creación, la iniciativa ecuménica que une a cristianos de diferentes confesiones en la oración y la acción por el cuidado de la tierra, que comenzó el pasado 1 de septiembre y está programada hasta el 4 de octubre, fiesta de San Francisco.

Custodios de la vida

El Papa, en inglés, recita una oración inédita en la que recuerda que «cada criatura» es fruto del amor de Dios y que precisamente en la creación Él se revela «como fuente de bondad». «El mundo —afirma León XIV— es infinitamente más que un problema que resolver. Es un misterio que hay que contemplar con gratitud y esperanza», que hay que custodiar, respetar y proteger. Este es el texto de la oración:

Señor, Tú amas todo lo que has creado,
y nada existe fuera del misterio de Tu ternura.
Cada criatura, por pequeña que sea,
es fruto de tu amor y tiene un lugar en este mundo.

Incluso la vida más breve o sencilla es rodeada por tu cariño.
Como San Francisco de Asís, hoy también queremos decir:
“¡Alabado seas, mi Señor!”

Porque a través de la belleza de la creación
te dejas ver como fuente bondadosa, Te pedimos:
abre nuestros ojos para reconocerte,
aprendiendo del misterio de tu cercanía a todo lo creado
que el mundo es infinitamente más que un problema que resolver.
Es un misterio que se contempla con gratitud y esperanza.

Ayúdanos a descubrir Tu presencia en todo lo creado,
para que, enteramente reconociéndola,
podamos sentirnos y sabernos responsables de esta casa común
donde nos invitas a cuidar, respetar y proteger
la vida en todas sus formas y posibilidades.

¡Alabado seas, Señor!
Amén.
 

El respeto por la naturaleza da lugar al respeto por la vida

El vídeo que acompaña a la intención de oración del Papa une dos aniversarios: el octavo centenario de la composición del Cántico de las criaturas y los diez años de la publicación de la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco. Para el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ha apoyado la realización del vídeo, el Papa exhorta a contemplar la creación, «a reconciliarla, a vivir en armonía, a defenderla con espíritu profético, a respetar a cada ser humano y a promover una paz duradera y sostenible».

El bien de la tierra está conectado con el del hombre

«No se puede separar el bienestar humano del de los demás habitantes de la tierra y del «estado de salud» de nuestro planeta». Así lo afirma el director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Cristóbal Fones, quien invita a mirar a San Francisco para emprender opciones de vida más sencillas y menos consumistas, para que sea «una vida basada en una relación fraterna con los demás y con la naturaleza, y en una relación filial, de amor y gratitud, con Dios».

El Papa: el cristianismo es compromiso por un mundo más justo y fraterno



León XIV recibe en audiencia a una delegación de representantes políticos y personalidades civiles procedentes de Francia y pone en guardia contra «una laicidad a veces mal entendida» y contra las «colonizaciones ideológicas». La doctrina de la Iglesia es doctrina de salvación, no hay que temer promoverla. El estímulo para afrontar las grandes cuestiones sociales con la fuerza de la caridad, en nombre del bien común.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

No «una simple devoción privada», sino «una forma de vivir en sociedad impregnada de amor a Dios y al prójimo que, en Cristo, ya no es un enemigo sino un hermano»: esto es el cristianismo y León XIV lo recuerda con claridad a unos cuarenta miembros de la delegación de representantes políticos y personalidades civiles de Val de Marne, en la diócesis francesa de Créteil, recibidos en audiencia esta mañana, jueves 28 de agosto. Dirigiéndose en francés a los presentes, acompañados por el obispo, monseñor Dominique Blanchet, el Papa recuerda que «ante las derivas de todo tipo» de las sociedades occidentales, el cristiano debe «volver la mirada hacia Cristo» para pedirle ayuda en el ejercicio de las propias responsabilidades.

Una laicidad malinterpretada pone en peligro la verdad

Responsabilidades de las que el obispo de Roma dice ser «muy consciente»: la dificultad de «actuar y decidir en coherencia con la propia fe» debido a «una laicidad a veces malinterpretada»; la complejidad de llevar adelante «el compromiso abiertamente cristiano» en algunas sociedades occidentales donde «Cristo y su Iglesia son marginados, a menudo ignorados, a veces ridiculizados». Sin olvidar «las presiones, las directrices de los partidos y las colonizaciones ideológicas» —afirma León XIV, citando a su predecesor Francisco— a las que están sometidos los políticos. Ante todo esto, subraya el Pontífice, es necesario «el valor de decir, a veces, “¡No, no puedo!”», sobre todo cuando «está en juego la verdad».


Dar testimonio de Jesús en la vida pública

Por lo tanto, el consejo que el Papa ofrece a la delegación francesa es uno: unirse cada vez más a Jesús, vivir de Él y dar testimonio de Él, porque en la personalidad de una persona pública no se puede llevar a cabo una separación: «No está por un lado el político y por otro el cristiano», sino que «está el hombre político que, bajo la mirada de Dios y de su propia conciencia, vive cristianamente sus compromisos y sus responsabilidades».

No tener miedo de proponer y defender la doctrina de la Iglesia

De ahí la referencia a la doctrina de la Iglesia —en particular a la doctrina social— cuyos fundamentos, subraya el Pontífice, están «sustancialmente en sintonía con la ley natural» que incluso los no cristianos y los no creyentes «pueden reconocer». Por eso, «no hay que temer proponerla y defenderla con convicción», ya que «es una doctrina de salvación que mira al bien de todo ser humano, a la edificación de sociedades pacíficas, armoniosas, prósperas y reconciliadas».

Afrontar las cuestiones sociales con la fuerza de la caridad

León XVI se detiene también en las «grandes cuestiones sociales» de la región francesa, citando en particular la violencia, la inseguridad, la precariedad, la droga, el desempleo y la desaparición de la convivialidad. Todos ellos son retos —añade— que el responsable cristiano está llamado a afrontar con «la caridad social y política», que hace «amar el bien común y buscar efectivamente el bien de las personas». También porque la promoción de valores que, aunque evangélicos, estén «vaciados de Cristo», no permite «cambiar el mundo».

El compromiso por un mundo más justo y fraternal

Por último, el Pontífice desea a la delegación, llegada a Roma en peregrinación, que regrese a sus compromisos fortalecida en la esperanza y más firme en trabajar «por la construcción de un mundo más justo, más humano, más fraternal», que no es otra cosa que «un mundo más impregnado del Evangelio».

Obispos peruanos exhortan a iniciar un camino de reconciliación


 Un rotundo llamado enviaron los Obispos de Perú al Poder Judicial para inaplicar ley que concede amnistía a las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional y de los Comités de Autodefensa promulgada por el gobierno.

Yamile López - Ciudad del Vaticano

Motivados por la fe y la esperanza, y resaltando que la reconciliación se construye bajo pilares de justicia y verdad como fundamento de una paz duradera, Obispos de Perú se sumaron a las muchas voces que han reaccionado ante la promulgación de la ley de amnistía a las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Comités de Autodefensa, anunciada por el gobierno de este país.

Los obispos de las diócesis y prelaturas hermanas de Chulucanas, Trujillo, Chosica, Puerto Maldonado, Huancavelica, San Ramón, Puerto Maldonado, Yurimaguas, Jaén, Lima y Cáritas del Perú, exhortaron a los principales actores políticos y sociales "a dejar de lado toda actitud de rivalidad e iniciar un camino de reconciliación, sobre la base de la justicia y la verdad, en aras de la paz duradera".

Mediante un mensaje emanado de las entrañas del Evangelio, los Obispos reconocen el dolor de quienes han sido excluidos y padecen por la injusticia. Explican que es necesario realizar un control sobre esta norma que genera impunidad frente a delitos de grave crueldad cometidos durante los años 1980 al 2000, cuando el país sufrió las consecuencias del terrorismo en manos de grupos como el PCP-SL, principal perpetrador de los mismos, conforme a lo señalado en el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Así mismo, hacen referencia al contexto de guerra marcado por este conflicto interno, que propició las condiciones para que diferentes actores olvidarán su responsabilidad de proteger la vida y respondieran con igual violencia. Esta ley que concede una amnistía general, desconoce cada delito y evita el estudio particular de los casos, lo que, a su vez, vulnera los derechos humanos al negar la dignidad de la vida misma. “La justicia es para todos, por eso los procesos judiciales que busquen genuinamente la verdad, no pueden tener una duración cruel e irrazonable”, señala el pronunciamiento en el que reafirman el importante papel de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional al servicio del Bien Común del pueblo peruano.

Piden que la nación, no se aparte de los tratados internacionales de derechos humanos suscritos y ratificados en ejercicio de su soberanía, pesto que se convertiría en un hecho que debilitaría el orden democrático y la protección internacional.

“Fieles a nuestra misión –concluyen- reafirmamos nuestro compromiso de seguir colaborando, promoviendo y acompañando verdaderos procesos de reconciliación nacional, que no dejen a nadie de lado y que estén fundados en la verdad y la justicia”.

Día Internacional de la Caridad: Compromiso con los pobres en memoria de Madre Teresa


 

El 5 de septiembre se conmemora el aniversario de la muerte de la santa de Calcuta, homenajeada por las Naciones Unidas con su aniversario anual. Ayuda y apoyo a las poblaciones de India y Pakistán devastadas por las inundaciones y a los refugiados en Camboya.

Paolo Affatato – Ciudad del Vaticano

En India, el Día Internacional de la Caridad, proclamado por la ONU para el 5 de septiembre e inspirado en la labor de la Madre Teresa de Calcuta, se celebra con las labores de socorro para las víctimas de las inundaciones que devastaron el Punjab indio y los distritos de Cachemira. «La gente está devastada, refugiándose en los tejados de sus casas, mientras todo a su alrededor está inundado. Todo se ha perdido: casas, cultivos, ganado», afirman los voluntarios de Cáritas que organizan las labores de socorro. Una situación similar se observa al otro lado de la frontera, en el Punjab pakistaní, así como en otras provincias pakistaníes como Sindh y Khyber: más de dos millones de personas han sido desplazadas en todo el país, y los católicos se han movilizado para ofrecer ayuda en forma de refugio, alimento, protección y consuelo. Más al este, en Camboya, más de 30.000 personas de las provincias fronterizas con Tailandia permanecen en campos de refugiados, dependiendo de la ayuda humanitaria, tras la guerra que dividió a ambas naciones a partir de mediados de julio, a pesar de la tregua firmada en agosto.

Las comunidades cristianas han activado sus redes de solidaridad para consolar y brindar apoyo concreto a los más vulnerables. Estas son algunas de las experiencias que marcan el Día de la Caridad en Asia y otros continentes. Desde 2012, las Naciones Unidas han dedicado este día a la santa de Calcuta, la monja del sari blanco, el día de su fallecimiento el 5 de septiembre de 1997. Este día busca inspirar a personas y organizaciones a promover acciones caritativas y apoyar a los más pobres y desposeídos.

Compromiso con los pobres y marginados

"Es un reconocimiento al compromiso de la Madre Teresa con el servicio a los pobres y marginados. Y es importante que provenga de las Naciones Unidas", comenta John Dayal, intelectual y periodista católico indio, explicando cómo las comunidades católicas dispersas por los distintos estados de la federación celebran el evento "con actos especiales e iniciativas de caridad y buena voluntad, o involucrando a los fieles en trabajo voluntario". Una parte importante del evento son también las actividades educativas y de sensibilización, dirigidas especialmente a jóvenes, adolescentes y niños, que se llevan a cabo en las escuelas.

"Intentamos informar, fomentar la reflexión y educar sobre la importancia de ayudar a los demás", explica Theodore Mascarenhas, obispo de la diócesis de Daltongaj, en el estado indio de Jharkhand, un párroco que dedica gran parte de su tiempo a visitar, escuchar y catequizar a los niños en las escuelas. Esta conciencia, explica, «conduce a acciones concretas», de modo que escuelas, asociaciones y movimientos eclesiales, así como comunidades parroquiales, se movilizan: «Primero, debemos reconocer las necesidades y la presencia de los más marginados y necesitados en una zona determinada, y luego responsabilizarnos de ellos y actuar para responder a esas necesidades, con un espíritu de caridad, sin egoísmo ni discriminación». «Esto», recuerda, «es lo que enseñó la Madre Teresa; este es el ejemplo que nos dejó». El hecho de que hoy la monja sea «una fuente de inspiración para la comunidad internacional nos recuerda el poder del bien, la belleza de la caridad, el corazón del mensaje cristiano, que expresa la plenitud y la alegría del Evangelio».

Practicando la caridad

Patrona del voluntariado, beatificada por Juan Pablo II en 2003 y canonizada por el Papa Francisco en 2016 con motivo del Jubileo de la Misericordia, la Madre Teresa, gran maestra del servicio a los más vulnerables, dedicó su vida a servir a los más pobres. Ese compromiso, como reitera a la agencia Fides la Hermana Mary Joseph, Superiora General de la Congregación de las Misioneras de la Caridad, fundada por la Madre Teresa, no es simplemente un "servicio social", sino que implica poner en práctica las palabras de Jesús: "Cuando tuve hambre, me disteis de comer; cuando tuve sed, me disteis de beber".

"Lo hacemos por caridad. Nuestra prioridad", explica la Superiora, "es practicar la caridad en un sentido concreto; nuestro apostolado es llevar la presencia de Dios a la humanidad que sufre". Y, a través de las obras de caridad, "estamos llamados a crecer en la vida de Jesús, a experimentar su Misterio Pascual, en nuestra relación con él. Con nuestra presencia, damos testimonio del amor de Cristo", recuerda la Hermana Mary.

Desde esta perspectiva, y recuperando el espíritu puramente evangélico que inspiró a la madre y que hoy inspira a sus seguidores, la jornada promovida por la ONU se convierte entonces en un camino de evangelización.