martes, 31 de diciembre de 2013

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SANTA MARÍA MADRE DE DIOS. UNO DE ENERO

 LOS TESOROS DE LA IGLESIA
Poniendo los pies en el Nuevo Año que iniciamos,  la Iglesia nos invita a reconsiderar qué es lo que nos encontramos en el Portal de Belén y descubrimos  a una madre con su hijo en brazos. Así también en el texto del Evangelio que se nos propone hoy. 



 Además, esta madre, ofrece a su Hijo a la  contemplación de todo el que se deja caer por allí.
 Hoy la Iglesia nos invita a celebrar a María como Madre de Dios. Es bueno saber que esto, a lo largo de la historia, no ha sido tan fácil ni tan sencillo como lo vivimos hoy pues ha habido intelectuales a lo largo de los primeros tiempo de la Iglesia, aun dentro de la misma Iglesia, que no aceptaban este título de María, que es el mas principal de todos ellos. Un ejemplo lo tenemos en  Nestorio que negaba la Maternidad Divina de María. Habría de ser el Concilio de Efeso quien proclamara a María como Madre de Dios en los  albores del siglo V  de nuestra era. Eso no quiere decir que la Iglesia no la venerara con tal título mucho antes, pero se hizo necesario declararlo  y manifestarlo de forma solemne y para toda la Iglesia.
 Además, ahí tenemos los textos de los Evangelios que nos lo dicen.
 Un detalle que  quiero destacar es que en el texto del "Ave María" tenemos tres partes: la primera, pertenece al texto del Evangelio de San Lucas: "Dios te Salve María...etc, La segunda, es la declaración del concilio de Efeso: " Santa María Madre de Dios" . La tercera es  aclamación del pueblo, de la Iglesia, que hace suya la definición de Efeso añadiendo lo de "Ruega por nosotros pecadores...etc".
Así que cuando rezamos el Ave María no estamos  orando con una oración propia de viejecitas que no dice nada, insulsa y anodina, sino que estamos confesando una gran verdad revelada y que la Iglesia, desde los primeros tiempos, reconoció como verdad integradora de la fe revelada: María es Madre de Dios y  Madre Nuestra.
Cuando entremos en una iglesia y nos encontremos con un grupo de Señoras mayores rezando el Santo Rosario, pensemos que están rezando con toda la Iglesia, la de los primeros tiempos y la de hoy. Que están manteniendo viva la confesión de fe mas genuina de los primeros Cristianos. Que están siendo iconos de lo que la Iglesia confesó, confiesa y confesará: MARÍA, MADRE DE DIOS.
No quiero dejar de decir unas palabras sobre la Jornada de Oración por  la Paz que hoy, día primero, celebramos, porque tiene que ver mucho con la fiesta de este día y es que ella, María, es la Madre de Aquel que es la Paz. Del que nos trae la paz. Es lógico y normal que celebrándola a Ella, volvamos  nuestro mirada al que es anunciado como el que pacifica: Cristo Jesús.
Así que hoy  nuestra plegaria ha de ser el "Ave María" junto con: " Señor, haz de mi un instrumento de tu paz", que escribió el Santo de Asís.
¡¡Feliz día de la Madre y Feliz Año Nuevo en el Señor!!

  



lunes, 30 de diciembre de 2013




Tomado de LA GACETA
Intereconomía
Vivimos la peor de las situaciones, una civilización que ha perdido la fe sin olvidarla del todo
Que Dios me perdone, pero cada día me asalta la tentación de desear con todas mis fuerzas que nuestra civilización olvide pronto y del todo que un día fue cristiana.



 Que el nombre de Cristo suene al oído del ciudadano medio tan exótico como el de Plotino, que la Iglesia, reducida e ignorada como un partido liberal en España, se reúna en sótanos ignorada de todos y que el Evangelio vuelva a ser, en todos los sentidos posibles, un ‘libro de culto’, casi un ‘samizdat’ soviético, y la cruz sea para el mundo solo dos líneas perpendiculares sin sentido especial alguno.
Pero vivimos la peor de las situaciones, una civilización que ha perdido la fe sin olvidarla del todo y que incluso esgrime principios aprendidos de ella para atacar a la Iglesia que se los enseñó.
Una de las primeras ventajas de la, por lo demás, tan desastrosa situación de mi deseo sería que el cristianismo volvería a ser lo que fue cuando tomó el mundo pagano por asalto: una novedad y una sorpresa. Otra, que la progresía tendría que empezar a pensar en lugar de achacar a una supuesta sumisión a la fe los argumentos del contrario, como sucede ahora.

Digamos, el aborto. No hay nada específicamente religioso en la oposición al aborto. Uno fatigará en vano los Evangelios en busca de una condena de Jesús contra la muy progresista práctica de matar al hijo antes de que nazca. Digo ‘específicamente’ porque, en la práctica, cualquier puede comprobar con solo abrir los ojos que en el frente provida los ateos pueden contarse con los dedos de una oreja y el entusiasmo activista y la práctica religiosa guardan en muchas ocasiones una relación evidente.
Pero esto no significa que la postura antiabortista sea ‘cosa de curas’, sino que la Iglesia ha hecho suya la ingrata tarea de recordar al mundo las verdades que no están de moda. Si algún día el mundo se enemista con la aritmética, no es improbable que el papanatas del futuro acuse a quien insiste en que dos más dos son cuatro de querer “imponerle sus creencias”.

Otra falacia muy común en este debate es lo que podríamos llamar ‘petulancia cronológica’, la irracional idea de que estar vivo en 2013 no dota de algún modo de poderes especiales para discernir la verdad. Nos parecería muy gracioso leer en un mohoso pergamino a un autor asombrándose de que alguien pueda creer esto o lo otro “¡en pleno siglo VII!”, pero es exactamente lo que leo diariamente.
Por lo demás, la Iglesia no ha hecho más que aprender de la ciencia moderna la verdadera gravedad del aborto. Santo Tomás especulaba que el alma entraba en el feto al cuarto mes, no teniendo medios de saber qué pasaba ahí dentro. Es la ciencia, no la religión, la que nos dice que el individuo único empieza con la fusiòn de los gametos

domingo, 29 de diciembre de 2013

LLEGA OTRO NUEVO AÑO.

 Por Mary Almenara
Como si de una ráfaga de viento se tratara los días pasan por nuestro lado Lo hacen raudos, veloces sin darnos apenas cuenta de que, con cada minuto, se llevan un trocito de nuestras vidas. Tal vez sea esa la razón por la que, últimamente, vivimos apurando cada minuto como si fuera el último de nuestra existencia.


 Nos dejamos envolver por una vorágine de prisas donde queremos aprender todo, conocer lo desconocido sin pararnos, en ocasiones, a pensar en las consecuencias. Deseamos estar en todos los sitios a la vez y ser los primeros en llegar.
Hay personas que me recuerdan, al conejo del cuento de Alicia en el país de las maravillas aquel simpático animal que, corría de un lado para otro con el reloj en la mano, siempre con prisas. Cuando me reencuentro con personas de mi edad comentamos este ritmo de vida tan vertiginoso que llevamos y, comparándolo  con aquellos días de la niñez o la juventud, nos parece que en aquella época los días eran más grandes, las semanas eran tan largas que nos desesperábamos para que llegara el domingo. También es cierto que en aquellos tiempos, sobre todo las mujeres, sólo teníamos que ocuparnos en lo que se conocía como (labores del hogar).
Por el contrario hoy y, aún disponiendo de otros medios para la ayuda de esas labores,  el tiempo se pasa tan rápido como agua por un cesto, ya que las mujeres de esta época se dedican también  a cuidarse, a hacer actividades, a relacionarse con otras personas y, sobre todo, a sacar de ellas lo que durante muchos años les fue vedado como por ejemplo; hacer teatro, pintura u otro tipo de actividad que le hace sentirse persona y no sólo ama de casa. Esta mujer trabaja, cuida de su casa y sus hijos compartiendo estas tareas con sus maridos, a los que no se les califica, de estar gobernados por la mujer como se solía decir.
Quizás sean éstos los motivos por los que los días se no van tan rápidamente, las semanas se acortan apenas ha pasado el martes y en consecuencia y, como una cadena, se enlazan los meses que, irremediablemente, nos hacen pasar los 365 días del año como si de 365 minutos se tratara.
Se nos va otro año llevándose  con él una parte de nuestra vida, un año que nos ha separado para siempre de unos seres queridos pero, que a su vez, nos deja nuevas semillas en la figura de los niños que han nacido en el ceno de alguna familia.
Debemos aceptarlo como se viene haciendo desde que el mundo fue creado. Este es otro ciclo más que hemos vivido y a este le seguirán otros más.
Estimados lectores les deseo un nuevo año lleno de paz, salud y felicidad, sin que sea motivo de preocupación el que cada año nos hagamos un poco más viejos. Sirva como ejemplo esta reflexión personal que les dedico.
Envejecer no es malo, lo malo es no ser capaz de aceptarlo.

sábado, 28 de diciembre de 2013

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LA PALABRA DEL DOMINGO

DOMINGO DE LA INFRAOCTAVA DE NAVIDAD.
LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ.

En este primer domingo después de la fiesta de Noche Buena y la Navidad, se nos propone la familia de Nazaret como modelo y proyecto de Dios para todos nosotros.

 Así nos encontramos en el texto de San Mateo a la   Sagrada Familia que tiene que huir hacia Egipto porque Herodes quiere matar al Niño, para luego regresar cuando aquel fallece. La intervención de Dios en la historia  sigue haciéndose necesaria ante las dificultades que van surgiendo y que son provocadas por  la sin razón del hombre cuando este solo actúa desde sus propios intereses.
 En el fondo hay un proyecto de salvación para el hombre  por parte de Dios y al que  muchos se oponen y van a dificultar. Sera la tónica  que va a predominar a lo largo de la vida de Jesús  y de todos los que, como Jesús, quieren hacer el bien.
 Por otro lado, es una llamada, una advertencia, a los que como esta familia, aceptamos el proyecto de Dios en nuestra vida: hemos de estar dispuestos a vivir desentrañados de lo nuestro con tal de que ese proyecto salga adelante. Hemos de estar siempre atentos a la Palabra para poder descubrir  lo que se espera de nosotros en cada momento.
La familia de Jesús, en concreto, se ve obligada a vivir en una tierra que no es la suya con todo lo que ello reporta y en espera de tiempos mejores, para poder volver al lugar que les vio nacer. Es ese escribir derecho de Dios en los renglones torcidos  que el hombre va trazando.
Es así y solo así, cómo la Historia de la Salvación va encontrando cumplimiento, entre luces  y sombras, entre certezas y dudas, entre penas y alegrías, entre Dios y los hombres. Solo una cosa va ha hacer que encuentre cumplimiento y es la fidelidad. La fidelidad entre Dios y el hombre. Fidelidad mutua que a veces se ve empañada por oscuros deseos y proyectos que terminan dejando herida a la humanidad y sin camino cierto por el que marcar sus pasos. Cuando el hombre  se empeña  en hacer su propio camino llega un momento en que no sabe por donde ir porque su horizonte es tan pobre y estrecho que no es capaz de  hacerle descubrir posibilidades de ir mas allá de sí mismo. Solo en y desde Dios se encuentran y abren caminos nuevos para la humanidad.
Se trata de aunar voluntades ante un proyecto que no está despaldas a la vida humana y que por tanto no debe ni puede hacernos olvidar nuestra condición, nuestros anhelos mas intimos de paz y concordia. En una palabra, de amor. De amor que no es solo amor nuestro, sino también amor de Dios, que tiene que ver con nuestra realización tanto personal  como colectiva.
 Y la Familia... aparece como núcleo y centro de  relación y superación necesarios en donde el hombre encuentra y descubre  su propio proyecto y algo mas trascendente aún,  que es hijo de Dios. 

“YO, TU, EL… NOSOTROS, SOMOS FAMILIA” … en ‘Haciendo Iglesia’
En el primer domingo después de Navidad celebramos la fiesta de la Sagrada Familia.
Es una hermosa oportunidad para repensarnos y compartir como vivimos esto de ser familia. Por eso, abriremos los teléfonos de nuestra emisora para que ustedes puedan opinar. No faltarán las noticias, ni la música, ni el texto del Evangelio.
Nos encontramos  el sábado a la una de la tarde y el domingo a las ocho de la noche en FM. 95,5 o en 96.3